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Niño con TDAH: Cómo rehabilitar las funciones ejecutivas del cerebro

El programa de entrenamiento debe adaptarse a cada niño

     
Para la rehabilitación de las funciones neuropsicológicas de las funciones ejecutivas deterioradas en los niños con trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) nos basamos en los sistemas de proceso de la información en el cerebro: el de entrada de la información, el de análisis de la misma y el de ejecución de tareas.
     
Existen dos modelos de tratamiento de las funciones ejecutivas:   Niño con TDAH
   
•   Uno, mediante los llamados procesos bottom-up, que permiten un entrenamiento diario, secuencial, de estímulos simples sensoriales que generan automatismos y que dan lugar a conductas  eficientes y correctas al estímulo entrenado.  
     
•   El otro modelo se denomina top-down. Se basa en procesos internos de pensamiento e intenciones y que respondería a las funciones ejecutivas propiamente dichas.  
     
 
Ambos procesos podrían realizarse, bien mediante programas de rehabilitación neuropsicológica, llevados a cabo mediante lápiz y papel, o mediante programas de ordenador.
 

 

     
  Estos últimos son mucho más eficientes puesto que permiten flexibilidad, rapidez y objetividad, feedback (retroalimentación) frecuente e inmediato, motivación permanente mediante refuerzos positivos al éxito, control de la velocidad de estímulo, respuestas controladas, control de la complejidad, claridad de presentación, nivel de exigencia y por último utilizar diferentes canales sensoriales simultáneamente y sincronizados y con complejidad creciente.  
     

 

 
Independientemente el sistema que se utilice la rehabilitación neuropsicológica en niños con TDAH, debemos considerar lo siguiente:
   
   
•    El programa de entrenamiento debe adaptarse a las características cognitivas de cada niño individualmente.   Rehabilitación niño con TDAH
     
•    El programa de entrenamiento debe ser breve, dinámico, atractivo visual y auditivamente con múltiples estímulos novedosos que generen motivación y no aburrimiento.  
     
•    La reatroalimentación positiva debe ser inmediata.  
     
•    Conviene variar las actividades durante el programa de entrenamiento.  
     
•    Establecer niveles de complejidad.  
     
•    Establecer períodos de descanso.  
     
•    Reducir la cantidad de información.  
   
   
Tomás Ortiz Alonso. Catedrático del Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica.
Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid