Cómo crea el niño su imagen corporal

Las neuronas influyen en el movimiento del bebé

 
El conocimiento del esquema e imagen corporal es un proceso paulatino que el niño va adquiriendo desde el nacimiento: implica procesos complejos de organización cerebral. El resultado es el conocimiento del propio cuerpo y del entorno en el que el niño se desenvuelve. Muchas investigaciones justifican el neurodesarrollo del bebé y el niño de acuerdo con el conocimiento del propio cuerpo. Algunos expertos llegan a justificar este proceso como el resultado de la relación entre el individuo y su medio, con el espacio y objetos que rodean al bebé y con la toma de conciencia del cuerpo, de sus posibilidades y sus limitaciones.

 

     
  Podemos entender el desarrollo de la imagen corporal como un proceso cognitivo en el bebé, que es capaz de organizar e integrar las sensaciones relativas al propio cuerpo en relacion con los datos del mundo exterior.

¿Cómo? Mediante la toma de conciencia del cuerpo, a través de la percepción, conocimiento y funcionalidad de cada parte del mismo. Es decir, el modo como el niño organiza su propio cuerpo en el espacio.


Podríamos afirmar que el desarrollo de la imagen corporal acarrea procesos cognitivos complejos que son capaces de organizar e integrar las relaciones del cuerpo con el espacio mediante sus movimientos motrices dirigidos a un fin.
  Cómo crea el niño su imagen corporal
     


 

Desarrollo de la imagen corporal en el niño

   
La experiencia corporal, o la percepción de las diferentes características de nuestro propio cuerpo, así como la vivencia corporal, entendida como la conciencia de nuestro propio cuerpo, van a ser básicas y necesarias para el posterior desarrollo psicológico, emocional, afectivo y de la propia personalidad y forma de ser y de estar en el mundo.
 
El desarrollo de la imagen corporal implica, por lo tanto, múltiples redes neuronales que tendrían una participación imprescindible de estructuras de origen subcortical, como la amígdala, que controla procesos centrales de tipo emocional; la ínsula, que se encarga del reconocimiento emocional, de colorear emocionalmente la experiencia; el llamado córtex orbitofrontal, que integra los procesos cognitivos con los emocionales; el hipotálamo controla de forma estable el peso de nuestro cuerpo, hecho que contribuye a la mejora de nuestra propia imagen.
 

 

     
     

Imagen corporal y adolescentes

 
     
  En un estudio llevado a cabo con adolescentes se comprobó que los sujetos con un peso normal manifestaban una percepción de la imagen de su cuerpo satisfactoria, mientras que la mayoría de los que tenían bajo peso y la totalidad de los que tenían sobrepeso manifestaban una baja satisfacción en cuanto a su imagen corporal. El circuito cerebral implicado en la imagen corporal se ampliaría a la corteza somato-sensorial. Esto nos lleva a entender, con otros autores, que se da una superposición de diferentes procesos de información y percepción que se entremezclan e interaccionan con otros más globales y que podrían justificar la gran extensión de las redes neuronales implicadas en la conciencia y experiencia de la imagen corporal.  
       


 

Tomas Ortiz Alonso. Catedrático-Director del Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica.
Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid