Videojuegos: aspectos positivos para los niños y adolescentes

El ocio electrónico puede ser una buena herramienta educativa

 

     
Videojuegos: aspectos positivos para los niños y adolescentes   No todo son peligros y amenazas en el caso de los videojuegos: existen trabajos que justifican que los videojuegos son buenos para el cerebro, y conllevan un riguroso entrenamiento cognitivo y mejora de las habilidades mentales del niño o adolescente.

Una creciente cantidad de estudios universitarios sugiere que los videojuegos mejoran la creatividad, la toma de decisiones y la percepción.
 
Tomás Ortiz Alonso. Catedrático.
Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica.
Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid
     
 
   
   

Cómo ayudan los videojuegos al desarrollo motriz y cerebral

 
No hay que desdeñar los aspectos positivos de los videojuegos, aunque para aprovecharlos bien haya que supervisar estrechamente de qué forma, cuánto tiempo y qué clase de ocio electrónico consumen nuestros niños y adolescentes. Hacemos un repaso de las virtudes de los videojuegos en el desarrollo cerebral de los más jóvenes:
 
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Mejor coordinación mano-ojo

  Los beneficios específicos son de una amplia variedad como, por ejemplo, una mejor coordinación ojo-mano. De acuerdo con uno de esos estudios, las personas que jugaron videojuegos de acción tomaron decisiones 25 por ciento más rápido que otros sin sacrificar la precisión. De hecho, otros científicos han hallado que los jugadores más hábiles pueden tomar decisiones y actuar de acuerdo a ellas hasta seis veces en un segundo, o cuatro veces más rápido que la mayoría de la gente.
   
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Pensamiento más rápido, memoria más aguda

  Otros estudios demuestran que los videojuegos pueden mejorar las habilidades como la capacidad de resolución de problemas, razonamiento inductivo, el reconocimiento de patrones, la precisión de las estimaciones, la eficiencia de la gestión de recursos, el pensamiento rápido o una memoria más aguda.
   
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Más creatividad

  Un estudio longitudinal llevado a cabo durante tres años con niños de entre 10 y 14 años halló que mientras más tiempo pasaban jugando, más altas eran sus puntaciones en pruebas estandarizadas de creatividad, sin importar la raza, el género o el tipo de juego. En contraste, el uso de teléfonos móviles, Internet u ordenadores para otros propósitos no tuvieron efecto sobre la creatividad, según las conclusiones de los científicos.
   
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Favorecen el aprendizaje

  A favor del videojuego y su incidencia en la modificación cerebral encontramos que el videojuego tiene una gran ventaja frente a otros medios de aprendizaje pedagógico y es la gran capacidad de novedad, emoción, pasión y participación intensa, hechos que favorecen la  creación de nuevos circuitos neuronales.
   
   
   

El videojuego como herramienta educativa

 
Los videojuegos no necesariamente tienen que ser vistos como herramientas antisociales. En lugar de culpar a los videojuegos, la culpa debe ser aceptada por los padres que son incapaces de proporcionar el tiempo suficiente calidad para sus hijos. La exposición excesiva a algo es malo, y los videojuegos no son una excepción. Sin embargo, un estilo de vida disciplinado y un enfoque equilibrado para jugar juegos de video sólo puede dar lugar a todos los beneficios del positivas para el bienestar mental y psicológico del niño.
 
Los videojuegos pueden ser una poderosa herramienta educativa, ya que poseen características especiales muy diferentes a la propia televisión.
 
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El niño, protagonista del juego

  En primer lugar el niño no es solo un mero espectador, si no que interactúa y se transforma en el actor principal del juego. Esto hace que el niño o adolescente esté interactuando constantemente con el videojuego, con capacidad de modificación en función de la toma de decisiones. Este hecho por sí solo mejora las funciones ejecutivas que le llevan a la toma de decisión y ejecución de la respuesta motora acertada, que al final es lo que le da el premio o recompensa.
   
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Atención absoluta, estímulos a tope

  En segundo lugar, consigue la atención absoluta del jugador dado que tienen que dar respuestas correctas para seguir jugando o consiguiendo premios. Este refuerzo hace que cada vez pongan mas atención a los estímulos y mejore consecuentemente la respuesta. Este proceso tan repetitivo hace que los niños o adolescente que utilizan los video juegos tenga cada vez mayor capacidad en el tiempo de reacción, seleccionen mejor los estímulos y ejecuten mejor las repuestas, la traducción es una mayor capacidad y rapidez en los procesos perceptivo-motores.
      El ocio electrónico puede ser una buena herramienta educativa
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El ocio electrónico motiva y refuerza

 
  En tercer lugar tiene un refuerzo positivo a la acción ejecutada en forma inmediata dado que la toma de decisión y la ejecución de la misma tiene que ser inmediata. Este refuerzo asociativo tan cercano en el tiempo favorece enormemente los procesos de aprendizaje y mejora de las repuestas. Por otro lado es un gran reforzador emocional y motivacional por lo que tanto el tiempo dedicado a los videojuegos como  la respuesta a los mismos se ven reforzados de forma extraordinaria.
 
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Ensayo-error: aprendizaje seguro

 
  Debido a lo anterior, la capacidad de aprendizaje y eliminación de errores es muy rápida en el mundo del ocio electrónico, consiguiendo una mejora importante en la adquisición de nuevas conductas para mejorar la toma de decisión y la respuesta inmediata. Todo ello en última instancia está reforzando los procesos perceptivo-motrices.  
   
   

 

 

Cómo conseguir que los niños se beneficien de los videojuegos

 
A la vista de los expuesto podemos comprobar por un lado que  existen aspectos negativos que influyen decisivamente que la personalidad y procesos cognitivos de los niños y adolescente. Pero, por otro lado, que existen aspectos positivos que permiten una mejora en procesos cognitivos como los perceptivo-motores y en el aprendizaje general del niño o adolescente.
 
La pregunta que se pueden plantear los padres es cómo conseguir que su hijo, independientemente de la edad, pueda conseguir  mejorar todos los aspectos positivos que le ofrecen los videojuegos y evitar los negativos.
 
La solución es muy sencilla. Los padres tienen que tener una capacidad de decisión para:
 
•   Elegir juegos educativos que faciliten funciones cognitivas, procesos viso-perceptivos, funciones ejecutivas, etc.
   
•   Elegir títulos cuyos contenidos favorezcan un estado emocional del niño estable, que no conlleven agresión o violencia, que favorezcan la participación y no la individualidad.
   
•   Elegir el tiempo durante el cual el menor debe jugar, de tal forma que éste no se convierta en un elemento adictivo, sino que no pase de ser un medio educativo mediante el juego.
   
•   Elegir el lugar donde el niño o adolescente puede utilizar el videojuego. Esto hace que el niño adquiera una costumbre de que el ocio electrónico tiene un lugar único en la casa para poder jugar: no debemos dejarle utilizar toda la casa como lugar de juego porque favorece el proceso de adicción.
 
   

 

   

Cuándo hay que actuar cuando el videojuego perjudica

 
Por último, cuando los padres noten una excesiva dedicación del hijo al videojuego, una excesiva respuesta emocional al mismo, una reacciones agresivas ante las respuestas erróneas y una actitud  general sospechosa, diferente a las reacciones habituales a los diferentes estímulos de la vida familiar escolar o social, o cuando detecten que el videojuego está cambiando las rutinas sociales, personales, familiares y escolares de su hijo, deben tener la capacidad de eliminar el videojuego de la vida de su hijo de forma radical.