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Trastornos del lenguaje, conducta y aprendizaje en el niño

Afectan a un diez por ciento de la población escolar

Trastornos del lenguaje, conducta y aprendizaje en el niño   Cuando un niño no tiene ningún tipo de patología general ni neurológica, su capacidad intelectiva es normal, su entorno social, cultural y educativo es adecuado y está adecuadamente instruido y estimulado y, a pesar de ello, el niño tiene una alteración en la maduración del lenguaje, dificultades en el aprendizaje escolar o dificultades en atención y control de la actividad (déficit de atención, hiperactividad), hablamos de trastorno específico del desarrollo.

Pero cuando existe un trastorno de la comunicación, hablamos de trastornos generalizados del desarrollo lo que implica hablar de espectro autista.
     
     
 
     
  Los trastornos específicos del desarrollo afectan a un porcentaje amplio de la población en edad escolar: alrededor del 10 por ciento de los pequeños. Tienen unas consecuencias graves en los aspectos de rendimiento escolar, autoestima del niño y problemática familiar  
     
 
 
Pueden presentarse como trastornos puros, aunque lo más frecuente es que existan componentes de todos ellos, y lo habitual es que el trastorno nuclear sea uno y el resto se presenten acompañándolo.
 
Los trastornos específicos del desarrollo del lenguaje (disfasias), del aprendizaje (dislexias, discalculias, aprendizaje no verbal) o de la atención (trastorno de déficit de atención e hiperactividad, en sus diferentes subtipos) precisan de un diagnóstico e intervención lo más precoz posibles.
 
Es muy importante definir bien el trastorno y efectuar una intervención precoz y eficaz. Y es clave tener claro el concepto que no es un diagnóstico médico: no existen marcadores biológicos de estos trastornos. Se trata de un diagnóstico cognitivo-conductual que establecen pedagogos, psicólogos y neuropsicólogos y el cual la misión del médico de familia o pediatra o neuropediatra o psiquiatra infantil es excluir patología genética. Además, debe establecer y controlar la intervención con fármacos, que no excluyen nunca el imprescindible abordaje psicopedagógico del problema.
 
 

Trastornos del desarrollo del lenguaje

 
La base de la comunicación humana es el lenguaje oral. El cerebro humano está genéticamente programado para su adquisición, pero sobre esta base genética van a desempeñar un papel primordial el aprendizaje y el entorno sociocultural.
 
El poder expresar deseos, sentimientos, creaciones, costumbres, ideas y el comprender lo que nos transmiten otros seres humanos requiere que seamos capaces de dominar un código, a través del cual podamos comunicarnos. Aunque es cierto que existen diferentes formas de lenguaje, ninguna de estas formas de expresión posee la riqueza de la función más fina del cerebro humano, base del pensamiento y base de la comunicación: el lenguaje oral y su codificación en forma de lenguaje escrito.
 
Cuando en el proceso de maduración neurológica de un niño, el desarrollo del lenguaje no es adecuado, y no existen motivos sociales ni culturales que lo justifiquen, debemos plantearnos las siguientes posibilidades:
        Trastornos del desarrollo del lenguaje en el niño
  La primera que se trate de un retraso madurativo simple; el apoyo logopédico suele ser suficiente.  
     
  La segunda posibilidad es que estemos frente un trastorno específico del desarrollo del lenguaje, es decir a una disfasia. En su diagnóstico y tratamiento es necesaria una actuación multidisciplinar en la que logopedas, psicólogos, maestros, pedagogos y médicos se ven implicados.
     
  En tercer lugar debemos contemplar la posibilidad de una patología neurológica, en la que el trastorno del lenguaje constituiría una manifestación mas, en ocasiones previa al desarrollo completo de los síntomas de una enfermedad concreta.
       
     
  Dra. María Teresa Ferrando Lucas. Pediatra Neurólogo del Servicio de Pediatría.
Hospital Universitario Quirón Madrid