Porqué controlar lo que ven los niños en televisión

Mucho tiempo frente a la pantalla se asocia a un déficit de atención

 

Entender porqué hay que controlar los contenidos que ven nuestros hijos en televisión es fundamental para que logremos hacerlo. El número de horas que pasan niños y adolescentes frente a la pantalla, las emociones que les producen sus contenidos, la pasividad o nerviosismo que les genera o la posible falta de sueño son factores que hay que tener muy en cuenta al supervisar la televisión. Hacemos un repaso de los principales efectos del visionado de televisión en los menores.
 
 
       
  Cómo afecta la TV al cerebro del niño    
   

Cómo afecta la TV al cerebro

     
   

El número de horas que los niños y adolescentes ven la televisión, se asocia con un déficit de atención, debido a la emisión de estímulos visuales a gran velocidad y a la gran cantidad de estímulos diferentes en tiempos cortos.

Probablemente éste sea uno de los mayores perjuicios que la TV puede ofrecer al niños y adolescentes, dado que la atención es una función básica necesaria para todos los procesos cognitivos del ser humano.

La estimulación de esta función es lo que los padres deben conseguir cuando el niño ve la televisión, enseñándole a fijarse en detalles (como sonidos, figuras, contenidos...) que aparezcan en la pantalla. Solamente con este apoyo psicopedagógico los padres pueden convertir la TV de pasiva en activa.

  Tomas Ortiz Alonso.
   Catedrático-Director del Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica.
  Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid
       
   
   
   

Emociones de niños y adolescentes frente a la TV

 
Algunos autores han comprobado que la televisión influye negativamente no solamente sobre los procesos cognitivos sino también sobre los afectivos. Al hilo de estos datos se ha comprobado que el número de horas que los niños y adolescentes ven la televisión, se asocia con un mayor número de quejas somáticas y estados de ansiedad y depresivos. Este hecho se produce por la propia frustración al comparar la realidad virtual y la forma de resolver los problemas la TV con la propia realidad diaria. También puede acarrear mayores problemas sociales -por la forma de resolver los conflictos la TV-, conductas delictivas como consecuencia de las escenas de violencia y sus desenlaces finales.
 
 

La televisión impide la actividad física

 
La televisión impide la actividad física del niño   Algunos autores han comprobado que la televisión influye negativamente no solamente sobre los procesos cognitivos y los afectivos, sino también sobre los motores.

De hecho, el aumento de horas frente a este aparato disminuye la actividad física y aumenta los estados de sedentarismo, obesidad, pasividad intelectual y problemas cardíacos.
 
 

 

TV y edad: ojo con bebés y adolescentes

   
     
Hay estudios que demuestran que los niños que más tiempo pasan viendo televisión se encuentran alrededor de los 11 años. Posteriormente este tiempo se incrementa a partir de los 15 años. En familias descuidadas con un bajo control de los hijos, el aumento del consumo de TV se da en años muy precoces.
     
En relación con la edad tenemos que dejar constancia del daño que hace la televisión en edades de donde la capacidad de análisis y diferenciación de la realidad todavía no se encuentran desarrollados. En este sentido los niños menores de dos años no deben verla, por dos motivos importantes:   Déficit de atención en los niños por la TV
     
•   Por un lado porque es una etapa de gran desarrollo psicomotor y el tiempo frente a la pantalla es un tiempo de actividad pasiva que no favorece dicho desarrollo.  
     
•   Por otro, lo mejor es que los niños se dediquen a programas psicopedagógicos, controlados científicamente, asociados con el desarrollo incipiente de los procesos perceptivo-cognitivos.  
       
       
 

Pensamientos fantásticos, TV y publicidad

 
Este mismo criterio deberíamos aplicarlo hasta la edad de seis años donde la capacidad de fantasía es tan alta que los niños perciben las imágenes de la televisión como reales y verdaderas. Varios estudios han demostrado que niños menores de ocho años están cognitiva y psicológicamente indefensos frente a la publicidad.
 
 
     
  Muchos niños no entienden la diferencia entre un programa creado para entretener y un espacio comercial creado para vender. En poblaciones económicamente vulnerables, la exposición a comerciales genera frustración y violencia.  
     
 
 
Razonamiento del niño y televisión    
 

Razonamiento crítico y televisión

   
  Hasta la preadolescencia, los niños no tienen claramente determinada la capacidad de razonamiento crítico y relacional, por lo que los contenidos televisivos pueden ser decisivos en los desajustes socio-emocionales como consecuencia del uso masivo e indiscriminado de TV.

En la etapa adolescente, los padres tienen que tener mucho cuidado con los contenidos que ofrece la pantalla, sobre todo los que están relacionados con el sexo y la violencia. La razón es que en esta etapa se están desarrollando todos los procesos cognitivos relacionados con la ética y la moral, tanto individual y social, y la televisión puede ejercer un efecto negativo en dicho desarrollo.