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 Desayuno para el niño en edad escolar
 

 

Niños en casa: cómo planificar el tiempo en vacaciones

Es necesario pensar en actividades atractivas para los hijos

 

Durante las vacaciones de verano el mayor cambio es la ausencia clases.

Los niños tienen casi tres meses de vacaciones. Es un tiempo de ruptura con la rutina y de horarios extraños.

No tienen que levantarse temprano cinco días a la semana. No tienen que hacer los deberes todos los días. Les sobra tiempo y los padres deben llenarlo con mil y una actividades.

Es un período en el que comen una dieta distinta, con más dulces y carbohidratos y cosas que normalmente no comen. Y eso también tiene un efecto en el comportamiento.
  Niños en casa de vacaciones
     
"Por un lado esto es muy agradable para los chavales pero a la vez los deja con mucho tiempo libre que no saben cómo organizar. Para ellos es demasiado tiempo que gestionar. Por eso es fundamental que los adultos nos encarguemos de ello, pero contando con los gustos y necesidades de ellos, escuchando sus opiniones y preferencias, pero la decisión final será nuestra", explica Aránzazu Ortiz Villalobos, psiquiatra de Niños y Adolescentes del Hospital Universitario La Paz.
 
Los cambios de hábitos y rutinas, en principio, los desorientan y esto se puede manifestar porque sea más difícil que las rutinas que sí permanecen, como alguno de los horarios de las comidas, el aseo o el irse a la cama sean más complicados de cumplir. "Esto solo ocurre al principio de las vacaciones o al comienzo de cualquier cambio dentro de ellas, como por ejemplo si la familia cambia de lugar de residencia durante las mismas, porque luego se vuelven a acostumbrar al mantenimiento de las nuevas rutinas"..
 
 
 

¿Es conveniente mantener la rutina de los deberes o la hora de acostarse?

 
Las vacaciones, tanto para pequeños como para mayores, son necesarias para descansar del trabajo de todo el año. Es un tiempo distinto al periodo lectivo y eso debería notarse en el cambio de rutinas para que puedan descansar. Pero las vacaciones de verano españolas son demasiado largas, según la doctora Ortiz Villalobos:
 
 
     
  "Conviene que los niños hagan deberes un ratito al día, según la edad. Durante los primeros años de Educación Primaria con unos 30 minutos sería suficiente y en los últimos hasta 1 hora. Estos deberes no deberían parecerse al trabajo escolar para mantener la sensación de vacaciones", aconseja.  
     
 
 
 

Excursiones y salidas: deberes de vacaciones que no lo parecen

 
Desayuno infantil   Las editoriales habituales de libros de texto editan textos de vacaciones con ejercicios que se parecen más a juegos y pasatiempos que al trabajo escolar. No hace falta que se compren estos libros, pues los padres pueden ellos mismos organizar la tarea. Para ello se podrían utilizar las actividades habituales que se realizan en vacaciones como ir de excursión.

Durante las excursiones se pueden recoger plantas, piedras, hacer fotos a los animales…y al volver a casa o al día siguiente realizar la clasificación de lo recogido o hacer una redacción de lo vivido el día anterior o afianzar el nuevo vocabulario aprendiendo su ortografía o utilizarlo para realizar cálculos matemáticos con la longitud del desplazamiento y en general cualquier distancia.
     
Otra actividad sin libro de vacaciones sería la lectura de cuentos, tebeos, libros, periódicos; por ejemplo, una buena idea sería comprar el periódico local del lugar de veraneo y realizar lectura comprensiva, resúmenes, esquemas, repetir oralmente lo leído, trabajar el vocabulario nuevo…Otra opción son los cuadernillos de pasatiempos adaptados a las edades correspondientes.
 
 
     
   

La televisión en vacaciones

 
     
  Respecto a los horarios habituales de acostarse, comidas o televisión "se puede ser un poco más flexible –indica la doctora Aránzazu Ortiz– pero habría que intentar que la mayor parte de las veces se mantengan lo más constantes posibles tras haberlos modificado ligeramente".

Se pueden retrasar horarios de acostarse, de comidas, aumentar la cantidad de TV pero "salvo excepciones que lo requieran, el horario de acostarse no debería de retrasarse más de dos horas del habitual, el de levantarse tampoco. La cantidad de televisión vista tampoco debería superar la hora al día, salvo en el caso de alguna película en concreto que se puede programar para el fin de semana", explica la psiquiatra.
 
     
     
 
 
Marta Villalba