Estimulación visual del bebé: consejos para los padres

Niveles de estimulación visual del niño

 
Para conseguir éxito escolar los padres tienen que desarrollar en el niño tres procesos importantes en el reconocimiento visual:
 
     
 •   El perceptivo  
  Orientado a percibir todas sus características de luz y oscuridad, forma y color de los objetos.  
     
•   El asociativo  
  Habilidad para interpretar qué es lo que se está viendo (otorgar un significado concreto a esa percepción).  
     
•   El de motilidad ocular  
  Capacita al niño para percibir de forma más rápida objetos en diferentes situaciones y, sobre todo, en movimiento.  
     

 

       

Agudeza visual del bebé

   
     
El procesamiento visual sensorial se relaciona con la agudeza visual, es decir, la capacidad para determinar la ausencia o la presencia de luz, los cambios en el contraste (frecuencia espacial y sensibilidad al contraste), si se presenta uno o más estímulos en el campo visual (discriminación de dos puntos) y la capacidad de detectar un objeto que varía en tamaño (resolución del objeto).  
Agudeza visual del bebé
La falta de estimulación en cualquiera de estas capacidades dificultaría el reconocimiento de los objetos.  
Por esto es tan importante que los padres ayuden desde el nacimiento a sus hijos con estímulos visuales
 
     
 
 

Percepción visual del niño

Estimulación visual del bebé      
La discriminación de formas se asocia con la capacidad de percepción visual, que es otra de las capacidades fundamentales para una adecuada percepción. El sistema visual es capaz de realizar finas discriminaciones entre formas similares. Esta habilidad para discriminar formas es básica para el posterior aprendizaje escolar. Los padres deben estimular al niño desde muy pequeño en la discriminación de objetos de diferentes formas para adaptar al ojo a conseguir una velocidad en la percepción de los objetos y situaciones complejas visuales de la vida diaria
 
Uno de los métodos más importantes para este tipo de estimulación es la cara humana. Los niños tienen que discriminar entre diferentes caras de los propios padres y de los familiares en los primeros meses de vida; incluso se han hecho estudios que demuestran que el bebé logra esta capacidad a los dos meses de vida,  lo que le confiere una buena percepción visual a esa edad.
 
Este proceso, que algunos investigadores lo consideran innato, podría ser uno de los elementos más importantes en la socialización del ser humano. La percepción de objetos, que se consigue a los cuatro meses de vida, se lleva a cabo de una forma globalizada, puesto que los niños ven los objetos como unidades totales, más que como elementos sueltos integrados en un esquema determinado. Este proceso favorece el desarrollo del hemisferio derecho, encargado de los procesos globales, frente al izquierdo más orientado al detalle.
 
 
 

Para que sirve el color de la visión

 
Otra capacidad que influiría en la percepción visual es el color. Como en las anteriores, esta capacidad parece que puede alterarse de forma selectiva si el niño no tiene una habitación llena de colorido. El procesamiento del color parece ser otro ejemplo de una capacidad sensorial visual retinotópica. Los padres que tienen las habitaciones de sus hijos con diferentes colores y formas no solamente favorecen esta capacidad perceptiva sino que ayudan también a sus hijos en la mejora de la atención.
 
 
Los bebés son capaces de discriminar el color desde las primeras semanas de vida: no es verdad que los más pequeños vean el mundo en blanco y negro. Es más, tienen una inclinación natural hacia los colores vivos como el verde, azul o rojo.
   

 

 
 

Qué es el "Almacén" de información visual

 
El "almacén" de información que posee la persona sobre el objeto que ve es una información que ya ha sido adquirida previamente. El niño puede acceder a la percepción de un objeto en función de su tamaño, volumen y ángulo desde donde es visto (análisis visual sensorial). Por tanto, estimular a los niños con diferentes tipos de objetos va a favorecer este proceso específico de representación perceptual de los objetos.
 
El hemisferio derecho del cerebro es el más afectado en este nivel de procesamiento, lo que ha llevado a interpretar que las áreas inferiores del lóbulo parietal derecho parecen ser las involucradas en la realización de esta tarea. La importancia de este proceso es grande porque permite analizar y procesar de forma coherente todas las informaciones visuales novedosas que llegan al cerebro; por este motivo es tan importante que los padres estimulen a sus hijos en estos procesos visuales.
 
       
       

Dar significado a lo que vemos

   
    Niveles de estimulación visual del niño
El nivel de procesamiento semántico que está relacionado con la capacidad de otorgar un significado y un sentido concreto al objeto percibido. La estimulación de este proceso va a permitir al niño encontrar con facilidad el nombre de un objeto.  
   
Este proceso debe ser estimulado de forma sistemática en los primeros años de vida -independientemente de si el niño va o no a una  guardería- en la propia familia. Dar significado a lo que vemos favorece enormemente los procesos posteriores del lenguaje: comprender lo que es, pronunciar su nombre correctamente, acordarnos del concepto a través de la memoria...  
   
A más contenidos semánticos que provienen de los diferentes estímulos ambientales, mayor el desarrollo cerebral. Éste se optimiza de forma progresiva.  
   
       
       

Motilidad visual: la integración cerebral de la visión

   
 
La motilidad visual que permite una integración cerebral de la visión global de las situaciones de la vida diaria. Esto permite que el niño desarrolle una capacidad para estructurar el medio ambiente, el campo visual, la localización de objetos en el espacio y organizar la percepción visual dentro de diferentes contextos.
 
     
  La motilidad ocular ayudará al niño también a una mejora en la capacidad de enfocar a más velocidad los objetos, de tal forma que a partir de los seis meses el niño es capaz de enfocar adecuadamente los objetos a grandes distancias, muy lejos del medio metro con el que enfoca los objetos hasta los seis meses.  
     
 
La motilidad ocular también contribuirá a favorecer la progresión en la agudeza visual, lo que permitirá en tiempos cortos que el niño sea capaz de percibir detalles a gran velocidad. Y, sobre todo, contribuirá de forma muy incisiva a mejorar el proceso de localización de objetos en la distancia y de la profundidad.