Estimulación táctil en bebés: consejos prácticos para padres

Aprender tocando es un reto para la familia y el colegio

 

La sensibilidad táctil, a diferencia de la sensibilidad auditiva o visual, no tiene la misma intensidad en todo el cuerpo. De hecho, se tiene mucha mayor sensibilidad en la cara y los dedos que las piernas y la espalda, por ejemplo. 
 
Existen muchos trabajos científicos que atribuyen un carácter cognitivo importante a la estimulación táctil que convendría llevar a la práctica tanto en la familia como la escuela.
 
Una de las grandes razones es que desde pequeños utilizamos el tacto como elemento de conocimiento de las cosas y esto ha favorecido una ruta neuronal de integración de la información táctil.
   
En segundo lugar, porque dicha ruta favorece el desarrollo de múltiples áreas corticales necesarias para el reconocimiento e integración del estímulo en el ambiente.
   
La tercera razón es que el tacto es un buen método para generar novedad en el cerebro, dada la poca aplicación que de él se realiza en el colegio; ello permitiría un desarrollo importante de áreas tan necesarias en el aprendizaje y la memoria como el hipocampo, entre otras razones porque las neuronas táctiles cerebrales también tienen capacidad de memoria a corto plazo al igual que las auditivas o visuales.
 
 
     
  El uso activo del tacto para buscar, adquirir, analizar, discriminar  y reconocer  información  debería ser considerado como un medio pedagógico más para mejorar las capacidades cognitivas de los niños; ejercicios sobre discriminación táctil de cosas y objetos de la vida diaria con diferentes texturas y formas sería un buen ejercicio diario para mejorar procesos de la atención y en general un buen ejercicio para completar un desarrollo integral del cerebro.  
       
 
 
 
 

Estimulación táctil: consejos prácticos para padres



Los padres no pueden olvidar que a los bebés les gusta tocar y ser tocados. Les gusta estar en brazos de sus padres, les gustan las caricias, los besos y los masajes. También les gusta tocar y explorar lo que les rodea. Cuando se cambia de ropa al bebé, cuando se le baña o se le da de comer, el bebé recibe e incorpora multitud de experiencias. Los padres deben tocar y acariciar a sus hijos.

La estimulación temprana táctil, aparte de beneficiar al desarrollo intelectual del bebé, ayuda a que vaya reconociendo su mundo. De tal forma que, incluso los niños prematuros que tenían una estimulación temprana con el contacto directo de su madre, evolucionaban más rápidamente a todos los niveles que los niños que no tenían este contacto a menudo.
  Estimulación táctil en bebés
   
   
       
 

Consejos de estimulación táctil para el bebé

   
•   Aplicar diariamente masajes suaves en la cara de su bebé; inicie suavemente juntando los labios de su bebé al centro (boca de beso) y manténgala así de 3 a 5 segundos. También puede realizar un suave masaje circular en las mejillas del niño antes de que coma.
   
•   Durante el baño, el niño experimenta muchas sensaciones novedosas para él y que estimulan todos sus sentidos. El tiempo durante el que se baña al bebé es un período de vital importancia y durante el cual se puede tener mayor contacto con él y es apropiado para estimularlo. Los juguetes preferiblemente deben emplear colores llamativos, principalmente el rojo, el blanco y el negro, que son colores que por su composición estimulan la visión del bebé, que como se sabe, durante sus primeros meses es limitada. El sonajero favorece tanto la estimulación auditiva y como táctil del bebé
   
•   Cuando se le ponga crema, o después de secarle, se puede aprovechar para darle un masaje por todo el cuerpo. Con tranquilidad, se comienza por sus pies, luego se sube por las piernas hasta los muslos. Se le tocan las manos, los brazos, la tripa y la espalda, todo ello mientras se le canta en voz baja y lentamente.
   
 
 
Una vez ha entendido cómo funciona la estimulación táctil, puede usar su imaginación para jugar con su bebé y estimular sus capacidades sin necesidad de grandes gastos en aparatos o juguetes. Siempre que pueda combine dos formas diferentes de estimulación temprana a la vez: acariciar (táctil), cantar o hablar (auditiva), etc. Por último, nunca sobreestimule al bebé ni al niño; los ejercicios de estimulación táctil deben ser un juego para él. De no ser así, no se conseguirá el efecto deseado.