El oído del niño y la neuroplasticidad

Los pequeños que estudian música mejoran en clase

 
La corteza auditiva está representada fundamentalmente en el lóbulo temporal. Dicho lóbulo se sitúa por debajo de la llamada Cisura de Silvio y linda en su parte posterior con el lóbulo occipital. El lóbulo temporal también va a tener suma importancia en funciones cognitivas y emocionales. En su conexión con el resto de lóbulos, principalmente el lóbulo parietal y, sobre todo, el frontal, está implicado en las funciones más complejos del ser humano, tales como la capacidad para localizar sonidos.
 
 

La música es un arma para el aprendizaje escolar

 
El oído del niño es importante en la escuela para entender y asimilar conceptos. También es vital en el resto de procesos auditivos no verbales que se dan en el colegio, especialmente en el caso de la música. Sabemos que tiene un gran efecto en el cerebro, incluso desde las últimas semanas de gestación y porque ayuda muchísimo en la mejora del aprendizaje escolar.

 

     
  Diferentes estudios afirman que los niños que estudian música tienen mayor capacidad para el procesamiento verbal y para diferenciar los estímulos congruentes de los incongruentes.

Todos estos análisis confirman la importancia de la música en el desarrollo del cerebro y, sobre todo, en la mejora de los futuros procesos de memoria, aprendizaje y funciones cognitivas.
  La música es un arma para el aprendizaje escolar
     

 

A la vista de estos datos, la introducción de la música en el contexto familiar y desde el inicio de la vida del bebé va a tener una enorme incidencia en la mejora del rendimiento académico y especialmente en el aprendizaje escolar futuro. Por ello, es clave llamar la atención a los padres sobre la importancia de la música en la vida familiar del niño.
 

 

     
  Diferentes estudios llevados a cabo con niños demuestran que el entrenamiento musical favorece procesos cognitivos relacionados con la lectura y con diferentes habilidades lingüísticas; además, mejora el desarrollo y organización funcional neuronal.  
       

 

En otro estudio llevado a cabo con música de Mozart se encontró una mejora importante de la capacidad cognitiva y al mismo tiempo que una gran activación no solamente del córtex temporal derecho sino también del córtex prefrontal dorsal y del córtex occipital. Ambas zonas del cerebro están implicadas en los procesos cognitivos espacio-temporales, tan importantes en los procesos de aprendizaje escolar.
 
Existen informes que indican que con 20 minutos diarios de entrenamiento musical se consigue una buena integración sensorio-auditiva acompañada de una gran modulación de la conectividad (neuronal), además de neurogénesis (creación de neuronas) y  regeneración neuronal a través de la modificación de los niveles de secreción de hormonas esteroides (cortisol, testosterona y estrógenos).

 

Música y danza ayudan en el aprendizaje

 
Es importante también destacar la asociación que podemos obtener mediante la música y la danza en la mejora de los procesos cognitivos, por su implicación en la activación del cerebelo, estructura cerebral determinante en el aprendizaje escolar.
 
En este sentido, se ha demostrado la activación de una gran red neuronal cortico-subcortical que implicaba por un lado que los movimientos rítmicos activan estructuras estriadas subcorticales en el control voluntario de la movilidad y, por otro, que los movimientos espaciales de la danza activan el lóbulo parietal medial superior, además de áreas corticales, cerebelo y regiones subcorticales.
 
 
 
Tomás Ortiz Alonso. Catedrático-Director del Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica.
Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid