El desarrollo psicológico y cerebral en el bebé y el niño

La estimulación de las neuronas hace que el cerebro mejore

 
Muchas de las preguntas que se hacen todos los padres y madres cuando tienen un hijo están relacionadas con sus cuidados, desarrollo, alimentación, ambiente, educación... También sobre la estimulación que debe recibir ese niño. Y otra gran preocupación de los progenitores es cómo afectarán sus posibles errores en el desarrollo cerebral y psicológico de su hijo y lo que ello supondrá en el futuro.
 
En nuestra sociedad los padres cuentan con mucha información sobre cómo cuidar, alimentar y atender a sus hijos para conseguir un buen desarrollo neurobiológico. Sin embargo, no se ha extendido todavía la idea de cuidar adecuadamente el desarrollo del cerebro, entre otras razones porque los conocimientos que hemos tenido sobre este órgano han sido muy limitados hasta hace pocos años. Lo que se sabe hasta la fecha nos permite aportar a los padres conocimientos importantes que les van a servir para mejorar el desarrollo cerebral y su integración en el medio ambiente.
 
 
     
  Hasta casi finales el siglo pasado se pensaba en el cerebro como en una estructura rígida, estable, sin apenas capacidad de modificación, por lo que no se planteaba la posibilidad de llevar a cabo estimulaciones externas ambientales para modificarlo; sin embargo, ahora sabemos que el cerebro de nuestros niños y el del adulto es permeable, modificable, dinámico y con una gran capacidad de plasticidad cerebral.

Este proceso se debe principalmente al tipo de estimulación ambiental en el que el niño se desenvuelve.

Así, en ambientes ricos en estimulación externa, el desarrollo del niño es mucho mejor que el de los niños con ambientes pobres de estímulos externos.
  Desarrollo psicológico y cerebral en el bebé
     


 

Tomás Ortiz Alonso. Catedrático-Director del Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica.
Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid