Cómo estimular al niño mediante la motricidad

Todos los sentidos sirven para "activar" al bebé

 
En el campo de la motricidad, la etapa hasta los tres años es de gran desarrollo de los procesos motrices como amplitud de movimientos, coordinación y precisión de los mismos. En este proceso los padres deben conseguir, mediante el juego psicomotor, que se trabajen todos los sentidos, el esquema corporal, el movimiento y el equilibrio. 
 
Cómo estimular al niño mediante la motricidad  
Se trata de "activar" al niño a través de movimientos, sin importar tanto el movimiento en sí mismo. Hacer ejercicios motores antes de iniciar cualquier tarea es beneficioso para los pequeños. Se logra mejorar la predisposición física para la acción, pero también favorece la predisposición psicológica, consiguiendo un aumento de la atención, la motivación y la concentración.
 
Tomás Ortiz Alonso
 Catedrático. Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica
Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid

 

 

Estimulación de los sentidos del niño

 
A modo de ejemplo, consideramos que los padres deberían estimular lo siguiente durante el primer año de vida de sus hijos:
 
Estimular la audición
  Mediante la música, el lenguaje oral, los sonidos de animales, objetos, cosas de la vida diaria. El mejor estímulo para el bebé de tres meses sigue siendo nuestra voz, nuestro contacto, nuestra mirada. Si no tuviéramos ni un solo juguete, al bebé le bastaría con nuestros juegos y con observar objetos, lugares y personas nuevas. Actividades tan simples como hablarle y cantarle mientas lo bañamos o lo vestimos supone todo un mundo para los bebés.
 
Estimular la vista
  Mediante colores y objetos en movimiento. Los padres tienen que estimular la agudeza visual y la percepción visual de sus hijos mediante la exposición de diferentes objetos de distintos tamaños, colores, formas y las diferentes expresiones faciales asociadas con diferentes emociones. Por último, también deberían favorecer en esta etapa de la vida la motilidad ocular mediante la localización de objetos en el espacio.
 
Estimular el tacto    Estimulación de los sentidos del niño
Mediante el baño y las caricias.  El masaje terapéutico para los niños recibe el nombre de Shantala. Su origen está en la India. El doctor francés F. Leboyer, después de observar cómo una madre masajeaba a su bebé, quedó fascinado con la fuerza de los movimientos y los beneficios que esa práctica tenía en los pequeños. Decidió importar esas técnicas a occidente y bautizar la secuencia de los movimientos con el nombre de aquella madre, Shantala.
   
  Según Leboyer, ser cargados, acunados, acariciados, tocados y masajeados es algo tan indispensable para los niños pequeños como las vitaminas, sales minerales y proteínas. El masaje infantil consigue calmar a los niños, fomenta la resistencia de su organismo, que tengan un sueño tranquilo y un desarrollo psíquico positivo. El momento del masaje es uno de los preferidos por los bebés.
       
Estimular la motricidad
  Mediante el gateo y el equilibrio. Para estimular su desarrollo motor, podemos comenzar a ofrecerle pequeños sonajeros u objetos blanditos que intentará coger. Hay que llevar cuidado con los juguetes y objetos que dejamos a su alcance: deben ser apropiados para bebés pequeños, sin piezas pequeñas ni partes duras o que puedan lastimarle.
   
  En niños de dos y tres años hay ciertas habilidades motrices que deben empezar a dominar para un correcto desarrollo.