El cerebro y el movimiento del niño

El neurodesarrollo motor infantil es vital para aprender

 
La corteza frontal del cerebro es la responsable de la ejecución y planificación del movimiento en el niño. Y el sistema motor es uno de los que más ha evolucionado en el ser humano: podríamos decir que gran parte de la actividad de nuestro cerebro esta dirigida a desarrollar y potenciar el sistema motor.

 

     
  Centrándonos en el control del movimiento necesario para poder desarrollar la comunicación humana, podríamos hablar de tres grandes subsistemas motores.

Su organización jerárquica y en paralelo permite llevar a cabo un control sobre los movimientos. Uno está dedicado al control de los movimientos del cuerpo, el otro al de las extremidades y, por último, otro subsistema dirige los movimientos independientes de nuestros dedos.
  El cerebro y el movimiento del niño
     

 

El desarrollo de esta área cerebral dependerá en gran medida de la estimulación que los padres hagan sobre los bebés y niños en relación con la conducta visomotriz, de localización de objetos en el espacio y de procesos de la atención dirigidos a conductas motoras relacionadas con el propio cuerpo y con el espacio.
 
La participación de la corteza parietal en actividades visomotrices,  y en los movimientos oculares ha sido comprobada por diferentes investigaciones: puede afirmarse que las neuronas parietales no solamente reciben "input" sensibles sino también motores. Dadas las características funcionales de este lóbulo, podríamos considerar la corteza parietal posterior como un centro de asociación motor. No obstante, se ha sugerido que el área parietal no contiene la totalidad de la maquinaria para ejecutar órdenes. Quizá sea responsable solamente de un estadio anterior en la evolución del movimiento, que probablemente sería la dirección de la atención hacia un objeto determinado. En este sentido, el área parietal tendría como función primordial la dirección precisa de la atención a determinado estímulo.
 
 

El cerebelo, vital para el movimiento preciso

 
El cerebelo es uno de los elementos imprescindibles dentro del sistema motor, si queremos llevar a cabo movimientos armoniosos, precisos y bien adaptados a la dinámica ambiental. Esto demuestra la importancia del cerebelo en todo tipo de habilidades motrices, incluyendo los aspectos memorísticos de tales habilidades.
 
El cerebelo participa en la trayectoria, precisión y adecuación de un movimiento al objetivo deseado, debido, entre otras razones, a sus conexiones con la corteza frontal y las áreas parietales posteriores y occipitales anteriores. También tiene una enorme importancia en el control, adecuación, direccionalidad, ajuste y fijación de la mirada, adaptando las señales vestibulares, oculomotoras y visuales,  al objeto en cuestión. Por último, diferentes autores han concedido importancia a la acción del cerebelo en la integración de diferentes secuencias  sucesivas de los movimientos. Así, es capaz de desarrollar patrones motores anteriores al siguiente movimiento, lo que facilitaría enormemente la automatización y velocidad de movimientos complejos que exijan una secuencia fija y determinada. La posibilidad de que los niños tengan que repetir movimientos para acertar con las dianas elegidas, el equilibrio y la precisión de movimientos favorecerá la maduración del cerebelo.
 
Tomás Ortiz Alonso. Catedrático-Director del Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica.
Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid