Aparato respiratorio: funcionamiento

Proceso de respiración

 
Ni la tráquea ni los bronquios son estructuras estáticas, sino que presentan movimientos sincrónicos con el ciclo respiratorio.
 
El ciclo respiratorio comprende la inspiración (fase en que se aspira el aire del exterior y se introduce hasta los pulmones) y la fase de espiración (en que se expele el aire hacia el exterior).
 
•   En la inspiración, por acción de los músculos inspiratorios, se distienden la caja torácica y de los pulmones, la presión alveolar disminuye por debajo de la atmosférica y el aire penetra en las vías aéreas y en los alvéolos. Al aumentar el volumen pulmonar, la tráquea y los bronquios se alargan y los ángulos de división de los conductos aéreos se ensanchan.
   
•   En la espiración, al cesar la acción de los músculos inspiratorios, el volumen torácico y pulmonar disminuye, con lo que aumentan las presiones pleural e intratorácica; la presión alveolar aumenta por encima de la atmosférica, y el aire fluye hacia el exterior. Para hacer posible este flujo aéreo espiratorio la presión en el interior de las vías aéreas  debe ir disminuyendo desde los alvéolos hasta los orificios buconasales, de forma que, en un punto determinado del trayecto aéreo, la presión en el interior de la vía aérea se iguala a la presión intratorácica, a partir de este punto hasta el exterior, las vías aéreas se colapsarían si no fuese por el sostén que proporcionan los anillos cartilaginosos en las vías extra-pulmonares y las estructuras pulmonares que tiran de sus paredes en las intra-pulmonares.
   
Los cambios de longitud y diámetro en los conductos aéreos con los movimientos respiratorios son más marcados en los lóbulos inferiores que en los superiores. La tráquea extratorácica se comporta de forma distinta al no estar sometida a los cambios de presión intratorácicos. En la inspiración, su presión interna se hace menor que la atmosférica, y su calibre tiende a reducirse; en la espiración ocurre lo contrario. Proceso de respiración
   
La ventilación de los segmentos, subsegmento, ... o lobulillo pulmonares depende de su bronquio correspondiente. Sin embargo, la obstrucción completa de un bronquio segmentarios o postsegmentario no se acompaña forzosamente de un colapso del parénquima pulmonar que de él depende, debido a que éste puede airearse a partir del parénquima vecino gracias a la ventilación colateral. Ventilación colateral puede tener lugar a través de pequeños poros que comunican directamente alvéolos vecinos; canales que conectan bronquíolos distales con sistemas alveolares vecinos, o conductos que comunicarían bronquíolos terminales de segmentos pulmonares vecinos.
   
Si ha tenido lugar un proceso inflamatorio en el parénquima pulmonar, las estructuras que permiten la ventilación colateral pueden obstruirse y hacerla imposible.
 
En el enfisema, cuando el volumen pulmonar total está aumentado con dilatación y destrucción de los espacios aéreos distales, esta vía de ventilación colateral puede ofrecer menor resistencia al flujo de aire que la vía aérea directa.