Qué es la bronquitis y cómo se diagnostica

La mayoría de las infecciones son causadas por virus

Después de los primeros seis meses de vida, los problemas respiratorios más frecuentes en los niños se centran en las bronquitis y neumonías. La bronquitis acarrea la inflamación de los bronquios. Es muy raro que se presente de forma aislada: lo normal es que se asocie a inflamación de otras estructuras del aparato respiratorio; por este motivo, se utilizan terminologías que pretenden englobar todas las regiones afectadas: traqueo-bronquitis, o laringo-traqueo-bronquitis.
No obstante, en muchas ocasiones se utiliza el término bronquitis en las infecciones del tracto respiratorio que el clínico supone de preferente localización bronquial. Se produce inflamación de los bronquios de grueso y mediano calibre con edema de la mucosa bronquial y aumento de la secreción de moco hacia la luz bronquial con disminución del mecanismo mucociliar de transporte. Esto, junto al espasmo de la musculatura bronquial, origina obstrucción bronquial y disminución de la ventilación.
  Bronquitis: que es y cómo se diagnostica

 

Causas de la bronquitis

 
La causa de la inflamación bronquial puede deberse a:
 
•    Infección
  En la mayoría de los casos los agentes causales son virus; el virus respiratorio sincitial es responsable de un tercio de las traqueobronquitis de la infancia, en otros casos los responsables son virus parainfluenzae e influenza A y B y los adenovirus.

Cuando se aísla una bacteria, salvo en aquellos casos en que las bacterias producen enfermedades específicas (tos ferina, tifoidea), es difícil afirmar si el germen incriminado es el responsable de la bronquitis o es solamente una sobreinfección secundaria.
   
•    Tóxicos
  La inflamación bronquial puede producirse tras la inhalación de partículas en suspensión en el aire respirado; por ello, en el desencadenamiento de las bronquitis tiene gran importancia la contaminación. Particular interés tiene el humo del tabaco, pero también vapores tóxicos irritantes o tóxicos procedentes de productos de combustión del automóvil o producidos en calefacciones de gas, queroseno, etc.
   
•   Alergia
  Es muy frecuente la reacción bronquial ante sustancias que son capaces de producir en el organismo una reacción alérgica (alergenos).
   
   

Factores que favorecen inflamación bronquial

   
•    Edad
  Desde el punto de vista anatómico las vías aéreas del niño son estrechas, por lo que se producen más fácilmente cuadros de obstrucción respiratoria; sin embargo, la máxima frecuencia de infecciones bronquiales se observa cuando el niño comienza a tomar mayor contacto con el medio ambiente, al empezar a andar, momento en que tendrá ocasión de exponerse a mayor cantidad de agentes infecciosos.
   
•    Factores metabólicos
  En los niños que presentan falta de vitamina D (raquitismo) se produce debilidad de los músculos y de la consistencia esquelética del tórax. Por tanto, su capacidad de esfuerzo respiratorio es menor.
   
•    Factores alérgicos
  Responsables de reacciones bronquiales obstructivas. La indagación del terreno alérgico permite la identificación de estos pacientes.
   
•   Factores inmunológicos
  Cuando el niño presenta procesos infecciosos repetidos debe estudiarse si existe un  defecto en la defensa contra las infecciones.
   
•   Factores circulatorios
  En algunas cardiopatías congénitas que cursan con retención de líquido en pulmón, se facilita la aparición de bronquitis.
   
•   Alteraciones de la pared torácica
  Bien por alteraciones del hueso (anomalías óseas)  o por problemas musculares como miopatías (enfermedades del músculo) o debilidad muscular de origen neurológico.
   
•   Infecciones de vías aéreas superiores
  En ocasiones, las bronquitis son secundarias a inflamaciones de adenoides o sinusitis.
   
   

Síntomas de la bronquitis

 
La enfermedad evoluciona en tres períodos:
 
•    Comienzo o primer periodo
  Al principio aparece una rinofaringitis. La tos en un principio es seca, no productiva, más intensa por la noche. Este período suele durar cuarenta y ocho horas, cursando generalmente sin fiebre o con febrícula.
   
•    Periodo de estado
  La tos va a ir evolucionando de seca e irritativa a productiva, eliminándose un moco claro, que en caso de sobreinfección bacteriana es de coloración verdosa. El niño no suele expulsar estas las secreciones bronquiales; son frecuentes la que degluta, provocando después vómitos; aunque éstos también pueden ser producidos por la violencia de la tos.
La fiebre en estos momentos puede ser elevada y al niño se le nota afectado con aspecto de enfermedad. Puede observarse un cierto grado de dificultad respiratoria (aleteo nasal y retracciones intercostal y subcostal), aunque en muchas ocasiones faltan estos signos.
   
•    Periodo de resolución
  Tras algunos días desaparece la fiebre, persistiendo la tos blanda, que va a desaparecer lentamente en el plazo de diez días. La reaparición de la fiebre y el aumento de la tos sugieren una posible sobreinfección bacteriana.
   

 

 

Tratamiento de la bronquitis

El tratamiento es fundamentalmente para eliminar síntomas:
Tratamiento de la bronquitis   Humedad ambiental. Realizada con vapor de agua, ayuda a ablandar las secreciones. Con el mismo fin se de debe dar al niño abundantes líquidos.

Mucolíticos y expectorantes. Medicamentos que favorecen la eliminación de las secreciones y contribuyen a su movilización, y a poder ser expulsadas más fácilmente.
     
Antitusígenos. Son medicamentos que inhiben la tos: en general deben ser evitados, ya que al suprimir la tos se evita la movilización de secreciones y pueden aparecer complicaciones. Su uso debe reservarse para casos muy concretos y siempre con control y prescripción del médico.
 
Antipiréticos. Si existe fiebre, mejoran el estado general y disminuyen la fiebre.
 
Antibióticos. La gran mayoría de las bronquitis son de origen vírico, por lo que el tratamiento antibiótico no está justificado desde el comienzo. Debe ser siempre prescrito por el médico cuando considere la posibilidad de sobreinfección bacteriana.
 
Otras medidas: La fisioterapia respiratoria ("clapping") contribuye al drenaje bronquial. Cuando se considera oportuno ha de realizarse la percusión torácica (palmaditas en la espalda y en el pecho) para movilizar las secreciones de moco en los bronquios durante uno o dos minutos al despertar el niño por la mañana, y en alguna otra ocasión durante el día. La postura y manera más adecuada para realizarla se lo indicará su médico o enfermera/o.