Asma infantil, cómo se diagnostica

Tipos de asma, evolución y pronóstico del niño asmático

   
Asma en el niño   El asma es una enfermedad que produce episodios de sibilancias (pitos respiratorios), dificultad respiratoria, tos y opresión en el pecho a quien la sufre. El origen está en procesos de obstrucción de las vías aéreas (parcial o totalmente reversibles) y en un aumento de la reactividad bronquial.

En el asma infantil, el niño sufre una inflamación crónica de la vía aérea motivada por diferentes estímulos, entre los cuales es frecuente la alergia a distintas sustancias. El término asma debe ir seguido de adjetivos que califiquen su causa, factores desencadenantes o duración, ya que se trata de un proceso que puede ser originado por diferentes factores, en gran parte desconocidos.
     
     
     

Tipos de asma infantil

 
Según el número y duración de las crisis se habla de:
 
•    Asma espisódica ocasional
  Episodios de pocas horas o días de duración, con máximo 4-5 crisis al año.  Sin síntomas entre crisis y con buena tolerancia al ejercicio.
   
•   Asma episódica frecuente
  Episodios que se repiten menos de una vez cada 5-6 semanas (máximo 6-8 crisis al año). Sin síntomas entre las crisis, pueden aparecer sibilancias a esfuerzos intensos.
   
•   Asma persistente moderada
  Episodios que se repiten más de una vez cada 4-5 semanas. Síntomas leves en las intercrisis y sibilancias a esfuerzos moderados.
   
•   Asma persistente grave
  Episodios frecuentes. Síntomas en las intercrisis.
   
   

Incidencia del asma en niños

 
El asma es la enfermedad crónica más prevalente en la infancia y la adolescencia en muchas partes del mundo, especialmente en países desarrollados, incluida España. La repetición de crisis en el niño asmático es alta y constituye una de las causas más importantes de incapacidad crónica en el niño, que pueden interferir en el desarrollo físico y psíquico y en el rendimiento escolar del pequeño. Existe un predominio del asma infantil en varones, en una proporción de 2 a 1 respecto a las niñas. Su aparición puede tener lugar a cualquier edad, aunque su incidencia máxima se da antes de los cinco años, iniciándose, al menos en una tercera parte de los casos, antes de los diez años.
 
 

Factores hereditarios y ambientales del asma infantil

 
La predisposición hereditaria es evidente. Está demostrado que el asma es más frecuente en aquellos niños cuyos familiares padecen de asma u otras enfermedades de origen alérgico. Por otra parte, la alta incidencia de asmáticos en algunas zonas industriales sugiere que los factores ambientales pueden ser muy importantes en esta enfermedad.
 
 

Evolución y pronóstico del asma infantil

 
Existe una cierta creencia popular de que el asma infantil tiende a regresar en la adolescencia, pero aunque es verdad que el asma precoz tiene un pronóstico favorable, estas remisiones sólo afectan a una parte de los pacientes. Diversos estudios de seguimiento  reflejan que bastante tiempo después de la desaparición de las manifestaciones clínicas persiste aún aumento de la reactividad bronquial.
 
De los conocimientos actuales se puede deducir un cierto grado de predicción en cuanto a la evolución de los niños con asma: según la escala denominada Índice predictivo de asma, los niños que presentan cuadros de dificultad respiratoria con sibilancias frecuentes por debajo de tres años y cumplen al menos un criterio mayor o dos de los tres menores tienen una probabilidad alta de padecer en el futuro asma persistente alérgico.
 
•   Criterios mayores
  -   Diagnóstico médico de asma en alguno de los padres.
  -   Diagnóstico médico de eccema atópico (afección de la piel de origen alérgico).
   
•    Criterios menores
  -    Niño con diagnóstico médico de rinitis alérgica (a los 2-3 años).
  -    Sibilancias no relacionadas con resfriados.
  -    Número de eosinófilos (células sanguíneas que aumentan en casos de alergia). en sangre al menos en un 4%.
   

 

     
  Esta escala de predicción tiene sobre todo alto valor predictivo negativo. Es decir, si no existen antecedentes personales ni familiares de alergia, hasta el 91% de los niños con asma precoz no desarrolla asma persistente.  
     
       
       
    Alergia al huevo  
Estudios recientes han demostrado que la detección de anticuerpos IgE (anticuerpos que se elevan en los procesos alérgicos) frente al huevo  durante el primer año de vida es un indicador de enfermedad alérgica. Además, cuando la sensibilización al huevo se asocia a eccema atópico la probabilidad de presentar a los cuatro años patología alérgica respiratoria se eleva al 80%.  
   
       
De forma general se puede indicar que la probabilidad de que un niño que haya iniciado cuadros repetidos de dificultad respiratoria con sibilancias en los primeros dos años de vida presente asma a los 11 años es de un 20%, de un 40% si hay antecedentes familiares en primer grado de alergia, y de un 60% si existen en el propio paciente. Si sus síntomas comienzan más allá de los tres años, el asma persistirá en la edad adulta en un 60-80% de los casos.  
 
 
Así, se puede hablar de tres tipos de asma infantil:

 

   
•   Asma transitoria
  Se inicia antes de los tres años y desaparece entre los seis y ocho años. Representa entre el 40 al 50 % de todos los casos de asma. No es de origen alérgico.
   
•   Asma persistente precoz
  Se inicia antes de los tres años y persiste más allá de los ocho años. Representa el 28-30% de los casos. Se diferencias dos subtipos:
   
  -   Alérgico: Se inicia después del año y persiste más allá de los 13. Se encuentran antecedentes familiares de alergia y pruebas positivas en el niño.
     
  -   No alérgico: Se inicia antes del año, en muchos relacionada con la bronquiolitis por virus respiratorio sincitial (VRS). Suele desaparecer alrededor de los 13 años.
     
•   Asma tardía
  Comienza entre tres a seis años, persiste después de los 13 años. Tiene un frecuente origen alérgico.