Medicamentos contra la sinusitis en niños

Es importante prevenir las complicaciones de esta dolencia

     
El tratamiento antibiótico es el aconsejado en las sinusitis bacterianas.

En general, se recomienda comenzar  con éste cuando los síntomas persisten más de siete días, cuando se acompaña de rinorrea purulenta persistente con dolor de cabeza o hipersensibilidad  facial y cuando el cuadro es de predominio en un lado de la cara.

El tratamiento de elección es la amoxicilina-clavulánico a dosis altas (80-100 mg/kg/día repartido en tres dosis).

La duración normal del tratamiento es de diez días, aunque en algunos casos como sinusitis prolongadas o de repetición se puede prolongar durante dos o tres semanas.
  Medicamentos contra la sinusitis en niños
     
 
En sinusitis aguda grave con fiebre elevada y afectación del estado general del niño, el tratamiento debe ser intravenoso. Si existe alergia a las penicilinas se administrará tratamiento con antibióticos como la eritromicina, claritrominica o azitromicina.
 
Otras alternativas de tratamiento antibiótico son: cefuroxima axetilo o levofloxacino. Este último por su amplio espectro y su potencial para desarrollar resistencias, sólo deben utilizarse en tratamientos fallidos o sinusitis complicad
 
 
 

Tratamiento de los síntomas de sinusitis

   
Con el tratamiento sintomático se puede tratar de forma individual las molestias más relevantes:
 
•    La fiebre, febrícula y el dolor deben tratarse con analgésicos-antitérmicos y antiinflamatorios como paracetamol o ibuprofeno. Estos medicamentos también actuarán sobre el malestar general y los dolores de cabeza. Los padres deben asegurarse de que le están dando la dosis correcta, de acuerdo con su edad y su peso.
   
•    La tos y el moco nasal se pueden combatir con una buena hidratación, por lo que se debe recomendar la administración de todo tipo de líquidos (agua, zumo, leche…). No han de darse antitusígenos si la tos se acompaña de mucosidad y tampoco medicamentos contra la tos en niños menores de cuatro años.
   
•   Los descongestivos (vasoconstrictores) nasales pueden mejorar la rinorrea y reducir la congestión nasal pero no son recomendables para los niños con sinusitis aguda ya que no existe evidencia de que sean eficaces. Suelen tener un efecto vasodilatador de rebote (obstrucción nasal) por lo que si se utilizan, siempre se hará bajo indicación de su pediatra pero no deben mantenerse más de cuatro o cinco días al objeto de minimizar su efecto rebote. Los descongestivos orales tienen efectos adversos cardiovasculares, por lo que no deben emplearse en niños menores de 12 años y si se hiciera, será en períodos cortos de tiempo, no más de una semana.
   
•   Corticoides. No se ha demostrado beneficio del tratamiento con corticoides orales. La utilización de corticoides tópicos por vía nasal puede ser beneficiosa si se asocian al tratamiento antibiótico en sinusitis crónica y recurrente de origen alérgico. Puede reducir la congestión nasal, mejorar la aireación de los senos paranasales y favorecer el mejor drenaje de las secreciones acumuladas. En el caso de una rinosinusitis de origen alérgico estarían indicados. Los corticoides tópicos más empleados son la fluticasona, el furoato de mometasona, el acetato de triamcinolona, la budesonida y el dipropionato de  beclometasona.
   
Si se utilizan deben administrarse de forma adecuada teniendo en cuenta la posición de la cabeza, el tipo de dispositivo y el flujo de aire que entra por la nariz. Es conveniente aplicar el "spray" con la mano contraria al lado de la nariz que tratamos. Para conseguir la mayor eficacia en la administración del mismo, éste se debe administrar correctamente, limpiando antes la nariz, comprobando el funcionamiento del dispositivo y aplicándolo según el prospecto, tapando la fosa nasal contraria.

 

   
  Los antihistamínicos no deben utilizarse en la sinusitis, a menos que su origen se alérgico.
  Los expectorantes ayudan a fluidificar las secreciones y la mucosidad haciendo más fácil su eliminación al toser. Pero el mejor expectorante es el líquido ingerido, cosa que no debemos olvidar nunca.
   

 

Dr. Santiago Rueda Esteban
Servicio de Pediatría. Unidad de Neumología infantil
Hospital Clínico San Carlos (Madrid)