Cómo tratar la tos infantil

En toses con flemas y mocos, mejor evitar los jarabes

 

         
    En la mayoría de los niños con tos no es preciso realizar ninguna prueba de laboratorio.

La tos crónica o asociada a dificultad para respirar puede precisar de algunas pruebas o exploraciones. En estos casos, será el pediatra quien decida qué tipo de pruebas han de llevarse a cabo, después de valorar el estado del niño.

El médico puede indicar analíticas específicas, examen del esputo o secreciones, radiografías, pruebas de función pulmonar, test del sudor, prueba de la tuberculina e incluso en casos concretos, una fibrobroncoscopia
  Cómo tratar la tos infantil
  Dr. Santiago Rueda Esteban
Servicio de Pediatría. Unidad de Neumología infantil
Hospital Clínico San Carlos (Madrid

 
       
   
 
Los padres se deben tranquilizar: no es bueno que sufran ansiedad como consecuencia de la tos de su hijo, sobre todo cuando ésta es parte de una infección respiratoria aguda. Aun reconociendo, que la tos es molesta y negativa, se ha de tranquilizar al niño y a sus padres, explicándoles que la tos infantil muy rara vez es peligrosa.
   
A menudo la tos es un fenómeno normal que forma parte del proceso de la enfermedad. Además ejerce un papel protector y suele desaparecer pos sí sola.
   
La reducción del estímulo que produce la tos es más importante que la administración de jarabes antitusígenos.
   
Cuando el pediatra prescriba fármacos contra la tos debe explicar detalladamente el porqué. Por ejemplo, que los expectorantes sirven para reblandecer la tos pero sin llegar a suprimirla del todo. Este intercambio de información ayuda a evitar expectativas poco realistas por parte de los padres. A causa de su posible toxicidad, debe evitarse la administración de antitusígenos durante los primeros meses de vida.
   
Debe evitarse la toma de jarabes contra la tos en los niños que padecen la llamada tos productiva (la que arrastra flemas y mocos de las vías respiratorias). La razón es que en estos casos, la tos es útil para movilizar dichas secreciones
   
Y otra regla de oro: no fume nunca delante de los niños ni permita que respiren aire de las habitaciones donde se ha fumado.
   
   
   

Consejos para los padres según el tipo de tos

 

Cómo tratar la tos perruna

 
 
     
  La llamada tos perruna suele ser característica de la laringitis. Se caracteriza por presentar estridor (ruido) inspiratorio. Estos síntomas se producen por la inflamación de la laringe y zona subglótica.  
     
 
 
En la mayoría de las ocasiones es un cuadro leve a pesar de lo alarmante que parece, pero puede ocasionar un cuadro obstructivo grave de las vías respiratorias. Se suele presentar de dos maneras:
   
Laringotraqueitis aguda o "crup" viral
    Es una infección vírica de la región inferior de la laringe. Destaca la tos perruna junto con el ruido ronco inspiratorio o estridor y la afonía. Su duración suele ser de tres a cinco días.
   
"Crup" espasmódico
    Es una infección de la región inferior de la laringe aunque de probable origen alérgico, que comienza bruscamente por la noche provocando una obstrucción de la vía respiratoria superior. Estos episodios ceden espontáneamente en horas sobre todo si el aire ambiental es frío.
     
     
     
         
         
  Cómo tratar la tos perruna en el niño      
 

¿Qué pueden hacer los padres para aliviar la tos perruna?

 
     
  Suele ser un proceso benigno normalmente no precisa de medidas adicionales. Debemos animar al niño a tomar líquidos y, si se acompaña de fiebre, administrarle antitérmicos. Se puede administrar antiinflamatorios (ibuprofeno) para disminuir la inflamación de la zona laríngea afectada.  
     
  Tampoco se debe excitar al niño. Es muy importante que el niño no se altere porque el llanto empeora mucho la obstrucción respiratoria y la tos perruna  
     
  La humedad es una medida utilizada frecuentemente a pesar de que su eficacia no ha sido demostrada.  
     
  En las laringitis leves se puede administrar budesonida nebulizada.  
     
         
  Sólo hay dos tipos de tratamiento que han demostrado ser eficaces y que pueden ser administrados en el domicilio siempre bajo la supervisión y prescripción del pediatra: los corticoides sistémicos administrados por vía oral y los corticoides inhalados. Sus propiedades antiinflamatorias contribuyen a su eficacia  
     
  De los corticoides orales, el más utilizado es la dexametasona que puede ser administrado por vía oral. Su efecto máximo se consigue a las 6 horas de su administración siendo la duración de su efecto de 36-54 horas. Si la mejoría natural de la laringitis aparece normalmente entre las 24-48 horas, es lógico pensar que con administrar una sola dosis es suficiente para protegerle durante los siguientes días.  
     
  En el crup espasmódico los niños suelen mejoran con la exposición del niño a la humedad ambiental y al frío de la calle. Sacar al niño durante unos minutos a respirar el aire fresco de la noche -en la ventana o en una terraza- convenientemente abrigado es una de las opciones en el domicilio para afrontar los episodios de tos perruna. Si esto no sucede, se pueden emplear los mismos tratamientos que en la laringitis aguda.  
     
  Si la tos perdura más de cinco días, va acompañada de fiebre prolongada o afectación del estado general, debemos llevar al niño a su pediatra para que lo explore y valore si se ha producido una complicación que precise iniciar otro tipo de tratamiento por ejemplo, antibióticos.  
     
         
   
   

Cómo tratar la tos ferina

 
Se trata de una tos en golpes o accesos, cada pocos minutos, que deja sin aliento al niño. Se suele acompañar de un esputo blanco, pero no muy llamativo. Los niños pequeños pueden vomitar del esfuerzo. Los menores de tres meses, incapaces de toser tanto, pueden presentar pausas de apnea: se quedan sin respiración durante unos segundos. Es una tos seca, irritativa y bastante invalidante.
 
Está causada por una infección bacteriana originada por la Bordetella Pertussis, una bacteria muy contagiosa contra la que se vacuna a los bebés desde los dos meses de vida. Hoy, gracias a las vacunas incluidas en el calendario, es difícil ver la enfermedad en estado puro, pero no todos los niños están inmunizados.
 
 

¿Qué pueden hacer los padres para aliviar la tos ferina?

 
Si la tos de nuestro hijo -en principio debida a un catarro- empeora después de unos días y empieza a parecerse a la descrita, es fundamental acudir al médico. Aunque se trata de una enfermedad que normalmente va a curarse sin medicación, se debe controlar la evolución del niño.

La enfermedad en sí suele curarse relativamente pronto con el tratamiento adecuado, pero puede quedar una tos de recuerdo que puede durar meses.

En ocasiones se puede requerir el uso de antibióticos, y es una de las pocas enfermedades que puede justificar el uso de jarabes contra la tos (los antitusígenos).
  Cómo tratar la tos ferina en el niño