Bronquiolitis: síntomas de la enfermedad

Cómo evolucionan los signos de bronquiolitis

 
Las manifestaciones de la infección por el virus respiratorio sincitial (VRS) son el resultado del efecto directo del virus en las células que recubren la mucosa de los bronquiolos y de la respuesta inmunitaria del niño. Se produce una respuesta de gran cantidad de células que genera una reacción inflamatoria reduciendo el calibre de la pared interna de los bronquíolos. Todo ello da como resultado la obstrucción de la pequeña vía aérea.
 
 

Cómo evolucionan los signos de la bronquiolitis

   
•   Comienza con síntomas de vías respiratorias altas como rinorrea, tos y estornudos junto con febrícula.
   
•   En un período de uno a cuatro días, la tos se hace más intensa, instaurándose dificultad respiratoria (aumento de la frecuencia respiratoria para la edad del niño o taquipnea, se deprimen los espacios entre las costillas o tiraje o retracción intercostal, movimiento del abdomen por debajo de las costillas o  tiraje o retracción subcostal, movimiento de las alas de la nariz o aleteo nasal o hundimiento del espacio que está por encima del esternón o tiraje o retracción supraesternal), irritabilidad y rechazo de la alimentación. En los casos más graves se pueden escuchar pitos en el pecho (sibilancias) durante la espiración y en los casos más graves durante la espiración y la inspiración.
   
•   Es importante que los padres tengan una idea aproximada de la frecuencia respiratoria normal de los niños en función de su edad. Para medirla es necesario hacerlo durante un minuto de reloj contando el número de movimientos torácicos.
   
   
 
  Edad   FR norma (respiraciones por minuto)   Taquipnea o FR aumentada (respiraciones por minuto)  
             
  <2 meses   30-60   >60  
             
             
  2-12 meses  

24- 40

  >50  
             
             
  1,5 años   20- 30   >40  
             
             
  > 5 años   15-25   >20  
             
   
   
 •    La mayoría suelen ser formas leves y los síntomas desaparecen en menos de una semana. Los signos de dificultad para respirar en mayor o menor grado mejoran habitualmente a partir del segundo o tercer día, aunque el curso y la gravedad son variables y poco predecibles.
   
•    No olvidar que la dificultad respiratoria creciente generalmente alcanza su máxima intensidad a las 24 y las 48 horas de su inicio y después mejora gradualmente. La recuperación total se consigue en unos siete o doce días y hasta 30 días en los casos más graves.
   
•    En los niños más pequeños los episodios de ausencia de respiración (llamadas pausas de apnea) puede ser el síntoma más llamativo, incluso como primera manifestación.
   
   

Cuáles son los síntomas de la bronquiolitis

 
Hay una serie de signos y síntomas que indican necesidad de consultar de forma inmediata en un centro hospitalario:
 
•    La existencia de períodos sin respirar o apneas: en ocasiones es la primera manifestación de la enfermedad. Son más frecuentes en los niños menores de dos meses y especialmente en los recién nacidos prematuros.   Bronquiolitis: síntomas de la enfermedad
   
•    La presencia de pitos o sibilancias, y el aumento de la frecuencia respiratoria con signos de tiraje, pueden ser indicativos de la necesidad de administrar oxígeno.
 
•    La existencia de trastornos digestivos (rechazo del alimento o vómitos) con la disminución de la ingesta de alimento, motivada por la tos, la dificultad para respirar o los vómitos.
   
   
Los pediatras emplean escalas clínicas que combinan determinados parámetros  clínicos (presencia de sibilancias y signos de dificultad respiratoria) y constantes vitales (frecuencia respiratoria y nivel de oxígeno en sangre medido mediante un aparato llamado pulsioxímetro) para valorar la gravedad de la bronquiolitis y la necesidad de tratamiento y/o ingreso hospitalario.
 
 

Diagnóstico de la bronquitis

 
El diagnóstico se basa en aspectos clínicos, la edad del niño y el ambiente epidémico: episodios de sibilancias o pitos en un niño menor de 24 meses acompañado de síntomas de infección respiratoria vírica, rinitis y tos en la época epidémica (mayor frecuencia entre noviembre a abril, especialmente entre diciembre y enero).
 
     
  Para el diagnóstico no es necesaria la realización de exámenes de laboratorio ni radiografía de tórax puesto que su diagnóstico es clínico y su realización no implica cambios en el tratamiento ni en el  pronóstico de la enfermedad. Su realización será necesaria en casos seleccionados por su gravedad, dudas diagnósticas, un curso clínico inusual o la aparición de complicaciones.  
     
 
   

Evolución de la bronquiolitis

   
En la mayoría de los casos, la bronquiolitis está resuelta entre siete y doce días. Los niños con factores de alto riesgo pueden tener una evolución más prolongada. Las complicaciones más relevantes son la presencia de zonas en el pulmón sin aire, llamadas atelectasias, secundarias a tapones de moco, otitis media supurada (hasta en el 50 por ciento de los casos en los diez días siguientes al diagnóstico). La sobreinfección bacteriana y la deshidratación relacionada con la dificultad en la ingesta de líquidos y alimentos, los vómitos, el aumento de la frecuencia respiratoria y la fiebre. Algunos niños tienen episodios de sibilancias recurrentes durante los meses e incluso los años siguientes.