Bronquiolitis: infecciones respiratorias en el lactante y niño

Cómo se produce y se contagia la infección bronquial

 
Las infecciones respiratorias agudas son las enfermedades infecciosas más frecuentes del ser humano. Los niños pueden tener hasta ocho infecciones respiratorias en un solo año. Las que se producen en los doce primeros meses de vida del bebé, cuando aún es un lactante, afectan a las vías respiratorias inferiores o bajas (bronquios y pulmón). En los menores de dos años, estas infecciones son una de las causas más frecuentes de hospitalización y originan múltiples consultas médicas tanto en centros de salud como de los servicios de urgencias hospitalarios.

 

     
  Bronquiolitis: infecciones respiratorias en el lactante   Los gérmenes que con mayor frecuencia se asocian a las infecciones  de las vías respiratorias en el niño son los virus (virus respiratorio sincitial o VRS, rinovirus, parainfluenza , virus de la gripe A, B y C y otros muchos que se han identificado más recientemente gracias a las nuevas técnicas que se han desarrollado en los últimos años). Las infecciones de origen vírico afectan a niños de todas las edades, si bien predominan por debajo de los cinco años y son especialmente frecuentes en menores de dos años. En los niños por debajo de dos años los virus más frecuentes son en primer lugar los VRS alcanzando cerca del 50 por ciento de las infecciones que originan hospitalización. Le siguen en frecuencia los rinovirus, el parainfluenza y los virus de la gripe.
     

 

Los cuadros clínicos a los que se asocian con más frecuencia son la bronquiolitis, los episodios recurrentes de sibilancias (pitos), neumonías, laringitis y cuadros gripales y catarrales.
 
Los signos y síntomas de las infecciones víricas son muy variables, con un espectro clínico que incluye desde infecciones leves, que pueden ser atendidas ambulatoriamente, hasta formas más graves que precisan hospitalización de duración variable. Además un único germen puede dar lugar a cuadro clínicos muy distintos. Para complicar las cosas hay que destacar que la causalidad de las infecciones víricas es en la mayoría de los casos indemostrable.
 
 

Lactantes: mayor riesgo de infecciones respiratorias

 
Además, hemos de añadir que la facilidad para presentar síntomas de obstrucción de los bronquios durante el período de lactancia puede comprenderse por algunas de las características de las vías aéreas de los niños a estas edades:
 
•    Cuanto más pequeño es el niño, menor es el calibre de sus vías aéreas (bronquios y bronquiolos) y, por tanto, mayor es la resistencia al paso del aire. Si a esta disminución del calibre se añade, como consecuencia de una infección vírica, una  inflamación de la pared interna del bronquio y/o bronquiolos genera signos y síntomas de obstrucción de los bronquios de forma más llamativa.   Bronquiolitis infantil
   
•    Las glándulas productoras de moco de las paredes de los bronquios y bronquiolos son más numerosas, existe mayor secreción de moco y los mecanismos defensivos para la eliminación del moco producido (tos y expectoración), están mal desarrollados o son poco eficientes.
   
•    La musculatura del tórax es más débil, la parrilla costal menos firme y la postura habitual del lactante, tumbado, dificulta la función respiratoria que tiene el diafragma (músculo que separa el tórax del abdomen y cuya función es fundamental en la mecánica respiratoria). Esto explica que cuanto más pequeño es el lactante, su mecánica ventilatoria es menos eficaz.
   
Todas estas circunstancias explican que cualquier infección vírica sea capaz de provocar fenómenos obstructivos en la vía aérea del lactante.
 
 

Cómo se produce la bronquiolitis

 
Cuando el aire entra por la nariz o por la boca, sigue a través de la garganta y la tráquea. Desde la tráquea, el aire continúa por dos vías respiratorias grandes en forma de tubo (bronquios principales). Desde los bronquios principales el aire viaja al interior de los pulmones a través de divisiones cada vez más pequeñas. Estas vías respiratorias más pequeñas se llaman bronquiolos. Al final de estas vías respiratorias más pequeñas se encuentran unas diminutas bolsas de aire llamadas alvéolos, encargadas de recoger el oxígeno del aire que se respira y lo incorporan al torrente sanguíneo. Además, recogen el anhídrido carbónico (CO2) del torrente sanguíneo para exhalarlo con la respiración.
 
     
  La bronquiolitis es la forma más frecuente de enfermedad de vías respiratorias inferiores en los primeros años de la vida.  Se define como el primer episodio agudo de pitos (sibilancias), con o sin aumento del trabajo respiratorio, precedido por un cuadro catarral de origen vírico que afecta a niños menores de dos años aunque preferentemente dentro del primer año de vida. El segundo o posteriores episodios de pitos  constituyen los llamados episodios recurrentes de sibilancias.  
     
 
Es una enfermedad de origen vírico y de curso agudo, que se caracteriza por inflamación de la mucosa que recubre la pared interna de los bronquiolos (vías aéreas más pequeñas) y aumento en la producción de moco. Se presenta predominantemente en invierno, aunque puede tener lugar en cualquier época del año.
 
 

Cómo se contagia la bronquiolitis

   
El virus respiratorio sincitial (VRS) es el causante de aproximadamente el 40 por ciento de los casos de bronquiolitis. En época de epidemia causa hasta el seis de cada diez de los casos que requieren hospitalización. Existen otros virus responsables (parainfluenza, influenza, adenovirus, rinovirus, coronavirus, bocavirus, metapneumovirus) pero son menos frecuentes al compararlos con el VRS.
 
La bronquiolitis ocasionada por dicho virus es la causa más importante de enfermedad del tracto respiratorio inferior y de hospitalización por ese motivo en niños menores de dos años:
 
•    Cada año alrededor del 10 por ciento de los lactantes tienen bronquiolitis. El pico se produce entre los dos y seis meses de edad.
   
•    Entre el 2 y el 5 por ciento de los lactantes con edad inferior a 12 meses son hospitalizados por infección por virus respiratorio sincitial.
   
•    En España es la causa de hospitalización del 3,5 por ciento de los lactantes y del 15 y el 20 por ciento de los niños que nacieron con  menos de 32 semanas de edad gestacional. En niños mayores y adultos ocasiona cuadros gripales, catarrales y neumonías.
   
•    Aproximadamente, el 50 por ciento de los niños con bronquiolitis tendrán episodios recurrentes de pitos (sibilancias) en los meses y/o años posteriores.
   
   

Factores de riesgo para padecer una bronquiolitis grave

   
La gravedad y consecuencias de la bronquiolitis son mayores en aquellos niños que tienen determinadas características o factores de riesgo que se enumeran en la siguiente tabla:

 

 
Niños de alto riesgo para padecer una bronquiolitis grave
e ingreso hospitalario:
   
Recién nacidos prematuros menores de 32 semanas de edad gestacional.
   
Recién nacidos prematuros entre 32 y 35 semanas de gestación, con dos o más factores de riesgo.
   
Peso al nacer inferior a 2500 gramos.
   
Edad inferior a tres meses (especialmente < seis semanas) entre octubre-noviembre.
   
Lactantes con enfermedad pulmonar crónica:
  -    Fibrosis quística.
  -    Displasia broncopulmonar.
  -    Malformación pulmonar.
   
Cardiopatía congénita con manifestaciones clínicas.
   
Inmunodeficiencias.
   
Enfermedad neuromuscular.
   
Enfermedad metabólica.
   

 

La edad del lactante menor de tres meses, y especialmente en el caso de los menores de seis semanas de vida, es un factor muy importante. Cuanto menor es el lactante, menor el calibre de las vías aérea. Esto explica la rapidez con la que se desarrolla la enfermedad y la mayor intensidad de la obstrucción de las vías aéreas. Asimismo, al tener una mecánica ventilatoria menos eficaz, el agotamiento respiratorio es más rápido.  
   
     
  La forma de presentación predominante es epidémica estacional durante los meses fríos, desde noviembre a abril, con máxima frecuencia de noviembre a febrero de cada año. La fuente de infección viral es generalmente un niño o un adulto con una infección respiratoria banal o asintomática, con un período de incubación de aproximadamente de dos a ocho días tras el contacto inicial. La transmisión es directa mediante secreciones respiratorias a través de la tos o indirecta, permaneciendo el virus en superficies de objetos durante horas.  
     
 
   
Los padres deben conocer los factores que pueden facilitar la infección por virus respiratorio sincitial y, por tanto, la posibilidad de padecer una bronquiolitis:  
   
•    El humo de tabaco, el contacto con otros niños.  
•    La asistencia a guardería.  
•    Condiciones desfavorables de la vivienda como el hacinamiento.  
•    Antecedentes de patología respiratoria en las primeras semanas de vida.  

La lactancia materna es protectora frente a la infección por dicho virus, por la transmisión de anticuerpos de virus respiratorio sincitial a través de la leche materna.