Alergia a las legumbres

Alimentos de origen vegetal

Las leguminosas son plantas dicotiledóneas que pertenecen al orden botánico de los Fabales (ver tabla). Se caracterizan porque su fruto se encuentra envuelto en vainas. Las legumbres son ricas en proteínas de alto valor biológico y con bajo contenido en lípidos, excepto el cacahuete.
 
 Familia Especie
Mimosaceae  
Papilionaceae

 

     -Lens culinaris (lenteja)
     -Cicer arietinum (garbanzo)
     -Phaseolus vulgaris (judías)
     -Pisum sativum (guisante)
     -Arachis hipogea (cacahuete)
     -Glycine max (soja)
     -Lathyrus sativa (almorta)
     -Vicia fava (haba)
     -Lupinus albus (altramuz)
 
Cesalpiniaceae  

 
 
Las especies de legumbres y la prevalencia de sensibilización a las mismas va a depender de los hábitos dietéticos de cada país o región. La alergia a las legumbres, como la soja y el cacahuete, es más frecuente en países de origen anglosajón. Se ha estimado una prevalencia de alergia al cacahuete en la población general de EE.UU. y del Reino Unido que oscila alrededor del 0,5%. Esta prevalencia asciende a cifras de entre el 16 y el 18% si se considera la población infantil con dermatitis atópica. En estos países se considera que el cacahuete es el alimento más frecuentemente implicado en reacciones alérgicas y, además, se asocia a una cierta gravedad, ya que el 50% de las reacciones presentadas son moderadas o graves, asociando dificultad respiratoria o hipotensión arterial.
 
En cuanto a la alergia a la soja, un 1,2% de los niños con historia sugestiva de alergia a alimentos están sensibilizados. La soja no se suele asociar a reacciones mortales, a diferencia del cacahuete. 
 
La alergia a otras legumbres, como la lenteja, el garbanzo, la judía o el guisante son más frecuentes en países con dieta mediterránea o en los países asiáticos, donde su consumo es muy habitual. En España, donde las legumbres se consumen frecuentemente, estos alimentos ocupan el quinto lugar de alimentos implicados en alergia alimentaria en la infancia y el séptimo lugar en la población adulta. Esta alergia comienza en los primeros años de vida y con frecuencia desaparece tras una dieta de exclusión del alimento, a pesar de la persistencia más prolongada de pruebas cutáneas.
 

 

Clínica
  
 • Reacciones adversas no alérgicas a las legumbres
 Las legumbres crudas contienen sustancias tóxicas como filatos, taninos, saponinas y lecitinas que pueden afectar a la absorción de nutrientes. Sin embargo, estas sustancias no causan ningún problema tras su cocción al ser sustancias termolábiles. La almorta e asocia a un proceso tóxico denominado latirismo que cursa con rigidez muscular y parálisis de los miembros inferiores.
  
 Dentro de las reacciones de hipersensibilidad no mediada por IgE, destaca el favismo, que se presenta en sujetos con déficit de 6 fosfato deshidrogenasa y que se produce tras la toma de habas y que cursa con anemia hemolítica.
  
 Las manifestaciones clínicas se producen tanto por ingestión como por inhalación.
  
 • Reacciones alergicas a las legumbres en cuestión
 Es la vía más común de exposición. La sintomatología suele ser inmediata, entre pocos minutos y 4 horas después de la ingestión. Los síntomas más frecuentes son los cutáneos, incluyendo el síndrome de alergia oral, urticaria perioral y angioedema. Los síntomas respiratorios son menos frecuentes y suelen presentarse en niños con antecedentes de asma.
  
 • Reacciones alérgicas por exposición respiratoria y cutánea de legumbres
 Una forma especial de presentación con manifestaciones clínicas digestivas las constituyen la enterocolitis inducida por proteínas de alimentos y se caracteriza por una reacción tardía de vómitos y diarrea, con aumento de los polimorfonucleares en sangre tras la ingestión del alimento implicado. Se suele producir en lactantes alimentados con fórmulas de soja y suele resolverse antes de los dos años de edad.
  
 Las reacciones graves o anafilaxia se han descrito entre el 9 y el 20% de las provocaciones orales realizadas con legumbres.