Alergia a carnes de mamíferos

  
• Alergia a la carne de ternera
 Se ha demostrado frecuentemente en estudios que la alergia a la carne de ternera no es tan infrecuente como se suele pensar. Se demostró cierta relación entre los alérgicos a la leche con los sensibilizados a la carne de ternera. Sin embargo la experiencia clínica demuestra que esta asociación es infrecuente y los niños con alergia a las proteínas de la leche de vaca, aunque a menudo tienen pruebas cutáneas con carne positivas, pueden comerla casi siempre, sin reacciones adversas de ningún tipo, aunque a veces se de el caso si la carne está poco cocinada.
  
 Otros investigadores confirmaron que la digestión proteolítica y el tratamiento térmico reducen el potencial alergénico de la carne.
  
• Alergia a la carne de cerdo
 Es infrecuente la alergia a la carne de cerdo. Algunos autores demostraron un caso de un paciente con síndrome de alergia oral tras la ingestión de salami, aunque toleraba la carne cocinada de cerdo, por lo que se concluyó, que probablemente el proceso de cocinado destruye las proteínas alergénicas.
  
 También existe la posibilidad de dermatitis de contacto por carnes en pacientes con eccema crónico. Un ejemplo, es el caso de un cocinero con dermatitis de manos que refería prurito en las mismas tras el contacto con carnes de ternera y cerdo y que presentaba prurito oral cuando las ingería. Se le realizaron las correspondientes pruebas alérgicas con este tipo de carnes con resultado positivo.
  
• Alergia a la carne de cordero
 Los estudios realizados hasta ahora indican que la carne de cordero es, posiblemente, la menos alergénica de todas. Aunque se han descrito algunos casos. Como el de una mujer que sufrió dos choques anafilácticos tras ingerir carne de cordero frita y que, posteriormente, presentó urticaria tras ingerir hígado de cordero. Se demostró alergia a la sangre de cordero.
  
 También se ha descrito algún caso de alergia ocupacional en carniceros que presentaron rinoconjuntivitis y asma cuando cortaban carne de cordero.
  
• Alergia a la carne de conejo
 Existen casos descritos de reacciones graves tras contacto con epitelio de conejo, pero pocos casos por la ingestión de su carne. Así se han descrito casos de rinoconjuntivitis y asma tras el contacto con el epitelio de conejo, que posteriormente desarrollaron anafilaxia tras la ingestión de su carne. Otros casos son los de episodios de broncoespasmo tras la cocción de carne de conejo y síndrome de alergia oral con u ingestión.