Alergia a los alimentos de origen animal

Los alimentos de origen animal suponen una importante fuente de elementos indispensables para el crecimiento, desarrollo y mantenimiento del organismo. Tienen un elevado valor nutricional con cantidades importantes de vitaminas del complejo B, de vitamina D y de retinol; de minerales con calcio, fósforo, hierro y zinc; y de proteínas con un alto valor biológico, pues poseen todos los aminoácidos esenciales para el hombre.   
   
Sin embargo estas proteínas son una fuente de potenciales alérgenos para los individuos atópicos, responsables de una respuesta IgE específica capaz de producir numerosas reacciones alérgicas.
   
La respuesta IgE específica puede reconocer estructuras de una misma familia con distintos grados de similitud entre diferentes especies de animales.
   
Por último, en ocasiones, las reacciones relacionadas con estos alimentos pueden implicar mecanismos inmunológicos no mediados por IgE, y en otras puede ser el resultado de contaminantes tóxicos que pueden simular reacciones alérgicas.