Niños: consejos para un verano divertido y sin accidentes

Hay que evitar lesiones en el agua y el riesgo de ahogamiento

 

Los meses de vacaciones suponen un respiro para los niños de la casa... Con todo el día por delante hay múltiples actividades para divertirse en la playa, en la piscina, en el campo…

Pero también es tiempo de accidentes infantiles, que se llegan a triplicar en esta época.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) alerta en estas fechas de que muchos de ellos podrían reducirse con una mayor atención y vigilancia de los adultos.
  Salud infantil: verano seguro con niños
     
     
     
  Algunas de las cifras que ponen encima de la mesa resultan alarmantes: entre 70 y 100 niños fallecen ahogados en playas y piscinas españolas cada verano. Los ahogamientos son la segunda causa de mortalidad infantil entre niños de uno a cuatro años, y el 73 por ciento de las muertes se producen en piscinas privadas.  
     
 
 
El Comité de Seguridad y Prevención de la Asociación Española de Pediatría (AEP) advierte de que las lesiones se han convertido en la principal causa de mortalidad infantil en Europa. Pero además de los fallecimientos, otros muchos sufrirán lesiones que dejarán secuelas de por vida, la AEP señala que hasta el 25 por ciento de los niños y adolescentes ingresados por accidentes afectará gravemente al sistema nervioso central en forma de problemas neurológicos por traumatismos medulares, trastornos del desarrollo piscomotriz, piscológicos… Expertos y pediatras son contundentes y afirman que por cada niño que fallece por una lesión otros 2.000 ingresan en los servicios de urgencia o son atendidos en los centros de salud.
 
 
   

Hay que saber de primeros auxilios

 
Todo cuidado será poco. En el agua hay que tener en cuenta que los niños se pueden llegar a ahogar en menos de 6 centímetros de profundidad. A los dos minutos de sumergirse quedan inconscientes, y si se alarga a los 4 o 6 minutos, el daño cerebral será irreversible. Un 20 por ciento de los sobrevivientes de un ahogamiento sufren discapacidad neurológica severa y permanente. Por ello, es conveniente que los padres tengan mínimos conocimientos de reanimación cardiopulmonar y de primeros auxilios.

Los niños están preparados para nadar desde los cuatro años, de modo que cuanto antes empiecen a aprender mucho mejor.
Además, conviene enseñarles técnicas de seguridad en el agua y habilidades básicas como aprender a flotar y cómo proceder si necesitan ayuda. Es importante hacer partícipe a los pequeños de su propia seguridad explicándole las posibles consecuencias de no respetar normas o de actuar de manera imprudente.

Entre los adolescentes, la proliferación de nuevos deportes acuáticos ha disparado la cifra de accidentes y fallecidos. La AEP señala que las motos acuáticas se han situado como la embarcación más peligrosa, capaz de elevar hasta ocho veces el riesgo de lesiones. En este sentido insiste que no se trata de impedir su práctica sino de que se realicen de manera correcta, conforme a la legislación, a la edad, con calidad de materiales y criterios de seguridad. No obstante, recuerda que ninguna de las medidas puede reemplazar a la vigilancia de padres o cuidadores.
  Salud infantil: primeros auxilios en niños
     
     
    Charo Barroso