Los deberes escolares en verano, ¿son necesarios?

Es positivo el repaso de conceptos y refuerzo de hábitos

 

     
  Damos carpetazo al curso escolar. Se acabaron los madrugones, las clases, los deberes... por delante todo un verano para disfrutar. Estamos de vacaciones: veinticuatro horas al día para llenar de diversión, de relax, de ocio, de tiempo con la familia, los amigos y… ¿también de estudio o repaso?

Las vacaciones de los más pequeños de la casa han comenzado y con ello, cambio de rutinas y nuevas propuestas en las que emplear el tiempo: la piscina , las salidas al campo, los días de vacaciones con la familia, los campamentos, el cine, los juegos, las videoconsolas... el día, a sus ojos, está lleno de posibilidades infinitas en las que no contemplan el estudio o el repaso de lo aprendido durante el curso.

Pero, ¿tienen que hacerlo?, ¿Si no repasan olvidarán lo aprendido?, ¿Es necesario dedicar al día un tiempo de estudio…? La controversia entre educadores y padres sobre cómo afrontar las vacaciones de los más pequeños, es larga y diversa. Y en ella, lo que debe imperar es "la lógica y el sentido común", señala el pedagogo Pedro Santamaría y asesor del colegio Profesional de la Educación.
  Deberes escolares en verano
     
 
 
   

Deberes en verano: repaso según niveles educativos

 
Por ello puntualiza que el repaso durante las vacaciones de verano es una cuestión que hay que plantear por edades, "porque no es lo mismo un niño de Infantil, de Primaria o de Secundaria", así como de factores individuales de cada alumno. En este sentido, insiste en la importancia de "reactivar la comunicación con los profesores para que no exista conflictividad y asimetría a la hora de establecer modelos educativos tanto en el colegio como en casa. Las familias y los centros han de ir de la mano" y precisa que "hay que enseñar normas, valores, límites y espíritu de sacrificio".
 
 

Refuerzo de hábitos y conocimientos

  Deberes en verano: repaso según niveles educativos
  Una vez clara la necesidad de un acuerdo, y no sólo en esta sino en otras muchas cuestiones educativas, quienes defienden el estudio durante las vacaciones argumentan que es necesario para que los niños refuercen los conceptos adquiridos a lo largo del año de forma más tranquila, mantiene los hábitos diarios de estudio y consigue que la vuelta al colegio sea menos traumática y más sencilla.

Así, parte de la comunidad educativa hace la observación de que bajar el ritmo no significa parar y es partidaria de que los niños dediquen algo de tiempo al día al repaso del curso que acaban de terminar, al refuerzo de las asignaturas que más les haya costado e incluso a iniciarse en los contenidos del curso siguiente.
 
     
   
 
     
  Si el niño ha ido bien bastará con una hora al día, en especial a primera hora de la mañana, cuando están en mejores condiciones de concentración y el rendimiento es mayor.  
     
   
   
  En todo caso, los expertos coinciden en señalar que esta planificación debe hacerse teniendo en cuenta la información que los docentes o tutores proporcionan a las familias sobre aquellos aspectos del alumno en los que convendría incidir. En este sentido insisten en que el día es muy largo y hay tiempo para todo, eso sí, hay que organizar bien los horarios y plantear la actividad de una manera positiva para que no lo consideren nunca un castigo, en especial en el caso de aquellos niños que han terminado el curso sin asignaturas suspensas. No obstante, la psicóloga y pedagoga Rosa Serrate aconseja en su libro "Las claves del éxito escolar" no sobrecargarles para lograr que afiancen los conocimientos aprendidos en el curso.
 
 
Charo Barroso