PUBLICIDAD
    Natalben desarrollo
   
   

La pubertad precoz, cada vez más frecuente

Las niñas españolas han adelantado su desarrollo a los 9,8 años

   
La pubertad precoz supone un adelanto de los signos característicos de la pubertad. Cada vez se registran más casos de esta enfermedad en niñas, según ha advertido la Asociación Española de Pediatría (AEP). Según sus datos, se ha comprobado que las niñas se desarrollan a una edad más temprana que antes, pasando de los 10,8 años a los 9,8 años en los últimos diez años. Esta tendencia es cada vez más frecuente, hasta el punto de que en Estados Unidos se la ha denominado como la "nueva normalidad". Padres y médicos se encuentran alarmados. La obesidad y agentes contaminantes parecen provocar ese adelanto. Y los que padecen esta enfermedad tienen más riesgo de sufrir cáncer.   Pubertad precoz
     
 
De ahí que los expertos resalten la necesidad de detectar y tratar a tiempo sus síntomas. Si se espera demasiado tiempo puede ser más difícil de controlar el desarrollo. Esta enfermedad afecta sobre todo a las niñas, pero también los niños la padecen. Los padres deben estar atentos porque cuanto antes comience el tratamiento, más beneficioso será a largo plazo.
   
     
   
   

Cuáles son los primeros signos de desarrollo

 
En las niñas, el primer signo de la pubertad suele ser el desarrollo mamario (telarquia), seguido poco después por la aparición del vello púbico (pubarquia) y el vello axilar ; más tarde hará su aparición el primer periodo menstrual (menarquia). En los varones, la primera señal de la pubertad suele ser el crecimiento testicular, seguido por el crecimiento del pene y la aparición del vello púbico y axilar. En ambos sexos, la aparición de vello púbico y axilar se llama adrenarquia.  
   
 
   

¿Qué es la pubertad precoz?

 
 
     
  "La pubertad precoz es la aparición de los caracteres sexuales secundarios, es decir, aumento de las mamas en la niña antes de los 8 años, y aumento del volumen testicular en los niños antes de los 9 años de edad", explican los doctores Mª Teresa Muñoz Calvo y Leandro Soriano Guillén, miembros del Grupo de Endocrinología de la Adolescencia de la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia (SEMA) integrada en la Asociación Española de Pediatría.  
     
 
 
Hay dos tipos de pubertad precoz, la central y la periférica. La central es el tipo más común (un 98 por ciento se da en niñas) y comienza en el cerebro. Normalmente la pubertad empieza cuando una zona del cerebro llamada hipotálamo libera la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH, por sus siglas en inglés) hacia la glándula pituitaria.
    Pubertad precoz: efectos no solamente físicos
Esto le da la señal a la glándula pituitaria para que libere hormonas gonadotrópicas llamadas hormonas luteinizantes (HL) y hormona foliculoestimulante (HFE). La HL y la HFE envían señales a los ovarios de las niñas para que produzcan estrógeno y a los testículos de los niños para que produzcan testosterona. El estrógeno y la testosterona son las hormonas que comienzan el proceso para que los niños desarrollen características sexuales secundarias. La pubertad precoz central se produce cuando este proceso de pubertad de adelanta.  
   
La primera señal de la pubertad en las niñas generalmente es el desarrollo de los pechos acompañado por un estirón. En los niños, el agrandamiento de los testículos es la primera señal seguida por el desarrollo de vello púbico. La mayor parte del aumento de la estatura en los niños se presenta en la etapa tardía de la pubertad.  
   
La pubertad precoz periférica o pseudo-pubertad precoz es una condición diferente. Y también es más rara (un 2 por ciento en niñas). No comienza en el cerebro sino en los ovarios o los testículos. Las hormonas estrógeno y testosterona desencadenan los síntomas. Pero el cerebro y la glándula pituitaria no están involucrados. Por lo general es un problema local con los ovarios, los testículos, la glándula suprarrenal o una glándula tiroides poco activa. Es importante distinguir con pruebas entre la pubertad precoz central y la pubertad periférica.  
   
     
 

Pubertad precoz: efectos no solamente físicos

 
 
Además de las alteraciones físicas descritas, existe incremento notable de alteraciones del comportamiento y mayor riesgo de abuso sexual, actividad sexual precoz y riesgo de embarazo no deseado. Los niños con pubertad precoz a menudo tienen baja autoestima relacionada con la sensación de ser diferentes a sus compañeros. Esta sensación de ser diferentes, junto con los cambios de humor emocionales inducidos por el cambio hormonal, pueden hacer que se sientan cohibidos.
   
 
 
Marta Villalba