Cómo se produce la otitis en el niño

Para prevenirla, lo mejor es evitar los factores de riego

 

La otitis media es la presencia de líquido, que puede ser purulento, en la cavidad del oído medio. La otitis media aguda es una de las enfermedades infecciosas más frecuentes en el niño. Se estima que dos de cada tres niños han presentado algún episodio antes del primer año de vida, y más del 90 por ciento a los cinco años. Entre el 10 y el 20 por ciento de los niños presenta episodios frecuentes de esta enfermedad.
 
Es la más común de las complicaciones debido a que en el niño pequeño, la trompa de Eustaquio pone en comunicación el oído medio con la nasofaringe. La trompa de Eustaquio es más corta, horizontal, recta y ancha, lo que favorece el paso de gérmenes y de secreciones nasofaríngeas al oído medio. Cuando la trompa está llena de esas secreciones, no será capaz de llevar a cabo de forma idónea su función de ventilación, de protección y drenaje.
 
 
Dr. Santiago Rueda Esteban
Servicio de Pediatría. Unidad de Neumología infantil. Hospital Clínico San Carlos (Madrid)
   
   
   

Factores que predisponen a la de otitis media aguda

     
     
Otitis infantil: lactancia  

La edad

La edad más peligrosa para la otitis es la del lactante: el pico mayor de incidencia en el segundo semestre del primer año de la vida. Hay otro periodo fuerte de la enfermedad, aunque menos intenso, entre los cuatro y cinco años de edad. A partir del primer lustro de vida, la frecuencia disminuye.
 

La edad del primer episodio marca el futuro

Las recaídas son más frecuentes cuando el primer episodio se padece antes de los 12 meses de edad. A medida que el niño es más mayor la frecuencia de los episodios se reduce.

 
Otitis infantil: factores que empeoran  

Sexo e historia familiar

Hay predominio en los varones y una cierta susceptibilidad genética, puesto que hay familias en las que se ha demostrado una tendencia a esta enfermedad.

Fumadores en la familia

La presencia de fumadores en el medio familiar es un factor desencadenante de otitis media aguda en el niño. Está demostrado científicamente que al fumador pasivo -el niño en este caso- le perjudica el contacto con el humo o simplemente las zonas expuestas al tabaco.
     
Otitis infantil: alimentación primeros meses  

Alimentación en los primeros meses de vida

La lactancia materna protege de padecer otitis media aguda. La lactancia materna protege contra muchas infecciones respiratorias. Según varios estudios, la lactancia materna exclusiva, al menos durante los cuatro primeros meses de vida, reduce en más de un 70 por ciento el riesgo de hospitalización secundaria a enfermedades de las vías respiratorias de vías altas entre las que se encuentra la otitis media aguda.

Asistencia a guarderías

     

Otros factores

Padecer vegetaciones.
   
Las malformaciones como la fisura palatina o de las vías respiratorias altas.
   
Todos aquellos niños con inmunodeficiencias congénitas o adquiridas constituyen factores de riesgo para la presencia de otitis: el 80 por ciento de estos pequeños tienen algún cuadro de otitis. También se ha observado que en niños con otitis, que no tienen inmunodeficiencia, pueden tener una menor capacidad para formar anticuerpos frente a los polisacáridos antigénicos del neumococo y del hemophilus influenzae, que son los gérmenes productores de la mayoría de las otitis medias.
   
  Puede haber un déficit selectivo de una de las inmunoglobulinas IgG (IgG2) que se manifiesta con otitis recurrente y este síntoma es el que nos hace sospechar esta inmunodeficiencia.
   
  Existen otros factores que pueden favorecer la aparición de otitis media, como que el niño pertenezca a una familia con pocos recursos económicos, la desnutrición o el número de hermanos.
   
   
   

Anatomía del oído del niño

 
El aparato auditivo consta de tres partes desde fuera hacia adentro: oído externo, oído medio (caja del tímpano) y oído interno (laberinto).
     
   

Oído externo

El oído externo incluye el pabellón de la oreja (pabellón auricular) y el canal auditivo externo (conducto auditivo externo). El oído externo está separado del oído medio por una estructura en forma de disco denominada membrana timpánica (tímpano).
     
    El pabellón auricular se une a la cabeza mediante la piel y se compone principalmente de cartílago, y su función es ayudar a recoger las ondas sonoras del exterior y hacerlas pasar por el canal auditivo externo. Este conducto mide aproximadamente 2,5 o 3 centímetros y termina en la membrana timpánica. La piel de este conducto tiene unas glándulas especiales que secretan el cerumen, una sustancia amarillenta.
 
   

Oído medio

    El oído medio se encuentra excavado en el hueso temporal (hueso bilateral de la base del cráneo), en la llamada caja del tímpano.
     
    Es una cavidad llena de aire que contiene tres huesecillos: martillo, yunque y estribo, que se mantienen en su sitio y se mueven mediante articulaciones, músculos y ligamentos. Su función es la transmisión del sonido desde la membrana timpánica hasta el oído interno.
     
    En la pared que separa el oído medio del interno hay dos orificios pequeños, la ventana oval y la redonda. La base del hueso estribo se apoya en la ventana oval, por donde transmite el sonido al oído interno. La ventana redonda proporciona una salida a las vibraciones sonoras.
     
    La trompa de Eustaquio, que tiene aproximadamente 1 milímetro de ancho y unos 30 a 35 milímetros de largo, conecta el oído medio con la nasofaringe. Su función es igualar las presiones del oído medio con la de la atmósfera.
     
   

Oído interno

    El oído interno se encuentra alojado profundamente en el hueso temporal y está formado por una serie de estructuras complejas que se encargan de la audición y el equilibrio. El llamado laberinto óseo está formado por la cóclea y los canales semicirculares. Los tres canales semicirculares (posterior, superior y lateral) intervienen en el equilibrio.
     
    La cóclea es un tubo óseo con forma de caracol. El techo de la cóclea está revestido por la membrana vestibular y el suelo por la membrana basilar, en la cual descansa el órgano de Corti, que es el responsable de la audición.