Diagnóstico y tratamiento de los parásitos intestinales en niños

Los oxiuros son parásitos intestinales más frecuentes en España

 

     
  El diagnóstico y tratamiento de los parásitos intestinales es clave para su erradicación. En algunos casos, además del tratamiento farmacológico, es necesario adoptar medidas higiénicas especiales en el niño y su entorno. El objetivo es eliminar completamente los parásitos y evitar que se contagien al resto de la familia.  
     
 
 
Dra. Esther Vaquero. Unidad de Gastroenterología y Nutrición Infantil.
Servicio de Pediatría, Hospital Clínico San Carlos de Madrid
   
   

¿Cómo se diagnostican los parásitos intestinales?

   
¿Cómo se diagnostican los parásitos intestinales?   En la analítica de sangre podemos encontrar como dato indirecto una elevación del número de eosinófilos (eosinofilia), que son un tipo de glóbulo blanco (leucocito) que aumenta como mecanismo de defensa inmunológica frente a algunos parásitos. Este hallazgo nos orienta a infestación por gusanos y sobre todo aquellos con afectación de tejidos como el pulmón. En parásitos intestinales como oxiuros, es menos frecuente y más leve, y en caso de los protozoos (como la Giardia) no suele producirse.
 
Habitualmente el diagnóstico definitivo se realiza con estudios microbiológicos, usando el microscopio para visualizar las heces, o con la determinación de anticuerpos (sustancias producidas por el sistema inmunológico contra los parásitos).
 
•   En el caso de la Giardia, los quistes suelen ser visibles microscópicamente en las heces y en casos seleccionados (fuerte sospecha y estudios de heces negativos) se debe considerar un aspirado de duodeno y biopsia duodenal. La determinación de anticuerpos tiene poca sensibilidad (es decir, ser positiva en un enfermo).
   
•   Los oxiuros se diagnostican visualizando el gusano adulto en las heces (son finos y de color blanquecino) o en la región anal-perianal (incluso vulvovaginal), o bien mediante el test de Graham que consiste en pegar un adhesivo en el ano para capturar los huevos que la hembra del gusano pone por la noche en dicha región.
   
•   El Ascaris se diagnostica observando los gusanos adultos en las heces, los huevos en el estudio microscópico de muestras fecales o bien las larvas en el esputo, vómito o jugo gástrico. En estos casos es útil realizar como prueba complementaria una radiografía de tórax para valorar la afectación pulmonar.
   
•    El diagnóstico de Cryptosporidium y Blastocystis hominis se realiza detectando al microscopio los quistes en las muestras de heces.
   
•    Para diagnosticar la amebiasis se realiza estudio microscopio de heces frescas y también puede ser útil la serología para detectar anticuerpos o la detección de antígenos (sustancia del parásito que desencadena respuesta inmulógica) en suero o en las heces. Al igual que otros parásitos el Trichuris se diagnostica visualizando los huevos en heces, que presentan forma característica de limón.
   
•    La Taenia también se diagnostica por la visualización de los huevos en las heces, o la presencia de anillos del parásito, que son móviles en el caso de la Tenia saginata. El Strongyloides es difícil de visualizar en las heces, requiriendo técnicas especiales.
   
   
   

¿Cómo se recogen las heces?

   
Se han de tomar varias muestras de heces, evitando que se mezclen con orina, de diferentes días para aumentar la sensibilidad de la prueba, conservando los recipientes en la nevera hasta el momento de llevarlas al laboratorio. También es importante que la recogida se haga después de unos días (3-4) con dieta sin residuos (frutas, verduras o legumbres) y no haber tomado ningún tratamiento como bismuto, laxantes y antibióticos, o haber precisado un contraste de bario en los 7-10 días previos a la prueba.
 
 

¿En qué consiste el test de Graham?

 
 
En caso de los oxiuros, parásito intestinal más frecuente en nuestro medio, el diagnóstico se puede realizar observando los huevos que la hembra pone por la noche en los márgenes del ano. Para ello se han de dar varios toques aproximando una cinta adhesiva a dicha región, preferiblemente a primera hora de la mañana y sin lavar previamente la zona ni haber realizado deposición. Esta cinta se pega sobre un porta transparente que será el que se visualice con el microscopio.
   
   
   

¿Cuál es el tratamiento de las parasitosis intestinales?

   
 
Se han de tratar aquellos casos en los que existen síntomas o a los portadores asintomáticos cuando sea preciso evitar el contagio, por ejemplo, en caso de un convivir con un inmunodeprimido.   ¿Cuál es el tratamiento de las parasitosis intestinales?


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La infección por Entamoeba sí que ha de ser tratada siempre para evitar la diseminación del parásito a otras localizaciones  fuera del aparato digestivo.  
Cada parásito se trata con un fármaco específico que habitualmente suele eliminarlo (casi no existen resistencias), por lo que si no se elimina la primera vez se debería probar con el mismo medicamento en vez de recurrir a otro diferente con más efectos secundarios. En la mayoría de los casos se recomendará hacer un control de heces a las 2-4 semanas de haber finalizado el tratamiento, para comprobar la erradicación.
       
•   La Giardia lamblia se trata con metronidazol, aunque en los últimos años están aumentando las resistencias al fármaco.
   
•   En caso de oxiuros el tratamiento antiparasitario es el pamoato de pirantel. Pero además, es muy importante extremar las medidas higiénicas para eliminar los huevos de los objetos: lavado de manos, cortarse las uñas, lavar la ropa a 60º. Además habría que repetir la dosis dos semanas después para eliminar completamente los gusanos que estaban en fase de huevo cuando se dio la primera dosis, y también es recomendable el tratamiento de todos los miembros de la familia.
   
•   En caso de Cryptosporidium no se requiere tratamiento porque la diarrea se soluciona por sí sola, y sólo se tratarían a pacientes con afectación del sistema inmune o en casos con gran afectación clínica.
   
•    El Blastocistis tampoco suele requerir tratamiento salvo en caso de gran parasitación.
   
   
   
 

¿Qué se puede hacer para evitar el contagio?

   
           
  ¿Qué se puede hacer para evitar el contagio?   •    Higiene de manos. La principal medida para prevenir la infestación es insistir en el lavado de manos, sobre todo en caso de niños que asisten a guardería o colegio donde es frecuente que haya otros niños portadores de oxiuros o Giardia.   
       
  •   Higiene del entorno. Cuando existe afectación por oxiuros es importante eliminar los huevos de la ropa interior, sábanas y otros objetos.  
       
  •   Mascotas y alimentos. Existen mascotas que pueden transmitir parásitos a los humanos, como la Giardia o las Taenias, por lo que sería conveniente su proceder a su desparasitación. Otra vía de contagio son los alimentos contaminados, por lo que es importante cocinar bien la carne (como en caso de las Tenias) o lavado de frutas y vegetales con restos de tierra.  
       
  •   Agua potable hervida. Los quistes de Giardia o Cryptosporidium pueden ser muy resistentes a la cloración, por lo que en menores de seis meses se recomienda hervir el agua potable durante un minuto o usar agua embotellada para preparar los biberones.  
       
  •   Viajes seguros. Finalmente recordar la gran importancia de extremar las medidas de higiene en caso de viajar a países tropicales, dónde los parásitos son muy habituales. En estos casos es recomendable beber agua embotellada, no tomar hielos, pelar la fruta, no consumir vegetales crudos, y tomar carnes bien hechas.