PUBLICIDAD
    Lactancia materna
   
   

 

El lactante y los nutrientes

Las vitaminas y los minerales que necesita el bebé

 
 
El primer año de vida se produce un rápido crecimiento y desarrollo físico del niño. La alimentación desempeña un papel clave para conseguir un estado de salud óptimo y poder prevenir enfermedades en la edad adulta.

Los lactantes pierden peso en los primeros días de vida, aproximadamente un 10%, pero se trata de pérdidas fisiológicas que se recuperan en pocos días. El bebé consigue duplicar el peso entre el cuarto y el sexto mes, y triplicarlo al año. El estirón del niño durante los primeros doce meses de vida también es considerable:  su altura aumenta unos 25 centímetros.
 
   
   
    El lactante y los nutrientes
•  
La riqueza de la leche materna
 •  
Leche materna: ventajas para la
madre y el hijo
•  
Mitos sobre la lactancia materna
•  
Consejos de amamantamiento
   
     
Este gran desarrollo físico acarrea grandes necesidades de nutrientes, que deberían ser aportados por la leche materna durante los seis primeros meses de vida. Las fórmulas infantiles y, por último, los alimentos de la dieta serán los escalones superiores en la alimentación del bebé que llega al año de vida.
 
 
     
  ¿Y qué son los nutrientes?  
     
  Se trata de sustancias esenciales para el mantenimiento de la vida y el crecimiento del niño. Le ayudan a cumplir sus funciones físicas y psíquicas en la actividad diaria. Son fundamentales para:  
     
   •  
Facilitar su crecimiento (peso y longitud) dentro de los límites normales para su edad.  
  •  
Evitar carencias o excesos de energía y nutrientes.  
  •  
Prevenir o corregir problemas específicos del estado nutricional (falta de crecimiento,
pérdidas de peso, déficit de vitaminas...)
 
       
 
 
Lo que necesita el lactante
 
Los alimentos aportan los dos tipos de nutrientes que existen:
 
 • 


Los macronutrientes son las sustancias orgánicas que se necesitan en mayor cantidad: hablamos de los carbohidratos (aportan 4 kcal/gramo), proteínas (aportan 4 kcal/gramo) y lípidos (aportan 9 kcal/ gramo).
     
Los carbohidratos son la fuente más importante de calorías y de fibra, necesaria para un correcto tránsito intestinal. Deben aportar entre 8-12 gr/100 kcal, lo que supone entre el 32 % y el 48 % del total de calorías de la dieta. Las primeras fuentes de carbohidratos son los cereales, el pan y sus derivados.

Las proteínas son sustancias implicadas en la formación de estructuras corporales, membranas celulares y de vehículo de aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo no puede sintetizar; deben aportar 2'2 gr/kg de peso/día, lo que supone un 5 % del total de calorías de la dieta. Podemos encontrarlas en la carne, el pescado blanco y el huevo.

El resto de calorías de la dieta, aproximadamente un 45% del total, son aportadas por las grasas, sustancias muy energéticas que suministran ácidos grasos esenciales (omega 3 y omega 6) y son vehículo de vitaminas liposolubles o solubles en grasa (vitaminas A, D ,E y K). Deben aportar de 4 a 6 gr/kg/día; el aceite de oliva y la leche y derivados como mantequilla o quesos son nuestras principales fuentes de grasas.
 


 • 
Y los micronutrientes, las vitaminas y minerales, son sustancias inorgánicas que se necesitan en menor cantidad, pero cuya importancia es clave en el desarrollo infantil.
Los minerales son muy necesarios porque desempeñan en el organismo funciones estructurales (forman huesos y dientes) y reguladoras del metabolismo (mantienen los equilibrios y controlan la composición de los líquidos corporales).
Las necesidades varían en función del tipo. Se dividen en:
 
  -  
Macrominerales: Calcio, fósforo, sodio, potasio, cloro, magnesio y azufre. Se necesitan en cantidades mayores.
-  
Microminerales: Hierro, cobre, flúor, cobalto, zinc, cromo, manganeso, yodo, molibdeno y selenio. Se necesitan en cantidades menores.
   
Ver Tabla de minerales en la dieta del bebé (0 a 12 meses)
 
Las vitaminas son sustancias inorgánicas sin valor energético, que se aportan con la alimentación en pequeñas cantidades y son esenciales para las reacciones químicas del organismo. Si no se ingieren con los alimentos, pueden ser causa de déficit nutricionales y, por ello, de posibles enfermedades. De ahí la importancia de dárselas al bebé desde el primer día.  Son de estructura diversa y se clasifican según sea su solubilidad:
 
-   Hidrosolubles: solubles en agua, y por tanto, transportadas con los alimentos ricos en agua como las frutas.
  Ver Tabla de vitaminas hidrosolubles en la dieta del bebé (0 a 12 meses)
   
Liposolubles: solubles en grasa, y por tanto, presentes en los alimentos grasos como el aceite de oliva.
  Ver Tabla de vitaminas liposolubles en la dieta del bebé (0 a 12 meses)