Qué es la invaginación intestinal en niños

La crisis de llanto incontrolable es uno de sus síntomas

 
La invaginación intestinal, como la apendicitis aguda, es una entidad que causa dolor abdominal agudo en niños y que también ha de valorarse urgentemente. Es más frecuente en pequeños menores de 2 años, pero también puede darse en niños preescolares o más mayores.
   
   

¿En qué consiste la invaginación intestinal?

 
Se trata de la introducción de un parte del intestino dentro de otra (como cuando se pliega un telescopio), siendo lo más frecuente la invaginación ileo-cólica (intestino delgado-intestino grueso) aunque también puede ser ilio-ileal (intestino delgado solamente).  Es una emergencia porque se produce compresión de la pared del intestino invaginado, con elevado riesgo de isquemia (falta de riego sanguíneo de la zona).

 

   

¿A qué se debe esta patología?

 
No se sabe bien la causa pero se ha visto que aparece después de procesos infecciosos del aparato digestivo (gastroenteritis) o del aparato respiratorio, en las que se produce inflamación de los ganglios abdominales. En niños mayores con invaginaciones de repetición puede existir alguna patología subyacente que el pediatra estudiará según la sospecha clínica.
 
 

Síntomas de la invaginación intestinal

         
  Síntomas de la invaginación intestinal   Suele aparecer como crisis de llanto inconsolable con palidez y extensión/flexión de las piernas (a diferencia de los cólicos del lactante, en los que el niño se pone rojo y se calma en brazos o en un vehículo). También pueden asociar vómitos y dificultad para expulsar los gases, porque la invaginación conllevaría una obstrucción intestinal. En casos avanzados, cuando existe necrosis de la pared intestinal por la falta de aporte de sangre, puede expulsar por el ano heces con sangre ("jarabe de grosella").  
 
 
         

 

   

¿Cómo se diagnostica la invaginación intestinal?

 
Si el pediatra, al inspeccionar y explorar al niño sospecha este diagnóstico, solicitará una ecografía abdominal urgente en la que se puede ver la imagen característica en "rosquilla o diana" en el intestino.

 

   

Invaginación intestinal: tratamiento

   
Se ha de proceder a desinvaginar con presión de aire o líquido, visualizando si se produce la desinvaginación bajo control ecográfico. Estas maniobras están contraindicadas si aparecen signos ecográficos que hagan sospechar que el intestino está perforado o con algo riesgo de perforación. En estos casos, o cuando no haya resultado posible con presión, se llevará a cabo en quirófano con apertura de la cavidad abdominal para reducir manualmente la invaginación.
 
 
   

¿Pueden volver a repetirse estos episodios?

   
En un pequeño porcentaje de casos si puede volverse a invaginar, sobre todo en las siguientes 24 horas tras haberla reducido y más frecuentemente si se hace con tratamiento conservador (enemas de líquido o insuflación de aire).
 
 
Dra. Esther Vaquero. Unidad de Gastroenterología y Nutrición Infantil.
Servicio de Pediatría del Hospital Clínico San Carlos de Madrid