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Cómo produce la apendicitis aguda en niños

La exploración física es clave para su diagnóstico precoz

 
La apendicitis aguda o inflamación del apéndice es la urgencia quirúrgica de origen abdominal más habitual en la infancia. Se dan más casos en varones y con mayor frecuencia en niños entre los 5 y 12 años de edad. Es importante el diagnostico precoz en casos de dolor abdominal agudo, sobre todo si es muy intenso y localizado en cuadrante inferior derecho, por lo que es recomendable que estos episodios sean valorados por un pediatra de forma urgente.
 

 

       
       
 

¿Qué es el apendice?

  Cómo produce la apendicitis aguda en niños
 
El apéndice vermiforme (también llamado vermicular o cecal) es una pequeña prolongación del ciego (segmento inicial del colon), resultante del desarrollo embrionario del aparato digestivo. Tiene forma tubular acabado en un fondo de saco, con un grosor máximo de 8 centímetros (cm.) y una longitud media de 10 cm. Clásicamente se ha considerado que carece de una clara funcionalidad en el ser humano. Sin embargo hay recientes estudios que indican que este órgano vestigial tendría como función albergar flora bacteriana implicada en la inmunidad intestinal.
     

 

   

¿Cómo se produce la apendicitis aguda?

 
En un primer lugar se produce una obstrucción de la luz del apéndice y posteriormente el contenido retenido en el interior es infectado por gérmenes. La causa de la obstrucción se desconoce en la mayoría de las ocasiones, pero hay casos que podrían deberse a restos de heces calcificados, a procesos inflamatorios o infecciosos previos, a cuerpos extraños como semillas de frutas...
 
     
  A medida que el apéndice se va inflamando, se va produciendo una compresión de la vascularización o riego sanguíneo, que si se mantiene durante tiempo terminará produciendo necrosis (muerte celular) y perforación del apéndice con salida del material purulento infectado al interior del abdomen. Este proceso desencadenaría un absceso por acúmulo localizado de pus o una peritonitis generalizada: es la inflamación del peritoneo o membrana fina que recubre la cavidad abdominal.  
     

 

   

Apendicitis: ¿Cómo se manifiesta clínicamente?

 

Apendicitis: ¿Cómo se manifiesta clínicamente?   En la primeras fases el dolor es de tipo visceral, es decir poco intenso y localizado alrededor del ombligo (periumbilical) o en la parte alta del abdomen (epigastrio); esto se debe a la activación de receptores del dolor cuando se distiende el apéndice por la inflamación. Posteriormente, a medida que el proceso va avanzando, la salida de pus del apéndice produce dolor por el contacto de esta secreción con el peritoneo; este dolor es más intenso y focalizado en el denominado punto de McBurney (en la localización del apéndice, entre el ombligo y la cresta iliaca).

Todo niño con dolor en fosa iliaca derecha nos debe hacer sospechar una apendicitis aguda. Sin embargo, cuando el apéndice está en posición retrocecal (por detrás del recto), el dolor puede localizarse en región lumbar o en la parte baja del abdomen.  

El dolor de la apendicitis suele acompañarse de náuseas y vómitos, febrícula (la fiebre alta indicaría complicaciones como peritonitis) y disminución del apetito. En niños pequeños, puede diagnosticarse de forma más tardía porque no saben describir ni localizar el dolor y en muchas ocasiones sólo se manifiesta con irritabilidad y llanto, además de que dificultan la exploración por defensa abdominal voluntaria cuando se les intenta tocar.

 

   

¿Cómo se diagnostica la apendicitis?

 
La exploración física es muy importante. En primer lugar la inspección, ya que hay posturas antiálgicas (posturas que no producen dolor) que nos deben hacer sospecharla; por ejemplo, flexionar el tronco o la pierna derecho sobre el abdomen. También es útil la auscultación del abdomen, en la que se apreciará una disminución o abolición de los ruidos intestinales. En la palpación del abdomen hay signos secundarios a irritación de la pared peritoneal, como el signo del rebote o Blumberg (tras presionar en fosa iliaca derecha, duele más al soltar), el del psoas (dolor al elevar la pierna derecha contra resistencia) o el del obturador (dolor al rotar la pierna derecha hacia adentro). En niños mayores se les puede pedir que salten para comprobar si se exacerba el dolor en la zona del apéndice.
 
Ante la presencia de síntomas  y exploración física compatibles con el diagnóstico de apendicitis, se solicitará una analítica de sangre que apoye la sospecha clínica. También una ecografía abdominal para confirmarla al visualizar el apéndice inflamado. A veces con estas pruebas no se puede concluir el diagnóstico y se valorará la laparotomía (apertura de la cavidad abdominal) en quirófano para la visualización del apéndice.
 
 

¿Cuál es el tratamiento de la apendicitis?

         
  ¿Cuál es el tratamiento de la apendicitis?   El tratamiento de la apendicitis aguda se denomina apendicectomía y consiste en la apertura del abdomen con una pequeña incisión para extirpar el apéndice que está inflamado y aspirar el exudado purulento que puede haber en la cavidad abdominal por la perforación del apéndice.

Como es una patología infecciosa y se manipula el intestino en la operación habrá que dar antibióticos intravenosos, durante más o menos tiempo según el tipo de apendicitis, y dejarle en dieta absoluta con sueroterapia intravenosa hasta que esté indicado beber y comer (cuándo haya ruidos abdominales y se recupere el tránsito intestinal).
 
 
 
         

 

Dra. Esther Vaquero. Unidad de Gastroenterología y Nutrición Infantil.
Servicio de Pediatría del Hospital Clínico San Carlos de Madrid