Aparato digestivo: faringe, esófago y estómago

     aparato digestivo
  Boca
  Faringe
  Esófago
  Estómago
  Intestino delgado: duodeno
  Hígado
  Páncreas
  Intestino delgado: yeyuno e ileón
  Intestino grueso
  Ano
   

 

 
Faringe
 
 
Forma
 
La faringe es una zona de paso entre la boca y el esófago, y también entre la nariz y la laringe. Mide unos diez centímetros de alto y sus paredes están formadas por músculos cubiertos de una mucosa húmeda.
 
Tiene al menos cinco zonas de órganos linfoides, es decir, órganos que tienen un papel defensivo contra gérmenes. Hay uno a la altura de la nariz ("vegetaciones"), dos justo al final de la lengua a ambos lados (amígdalas o "anginas") y otras dos también arriba justo en la salida de la trompa de Eustaquio que viene directamente desde el oído hasta la faringe. A la altura del comienzo del esófago está la epiglotis, un cartílago que se encuentra encima de la laringe.
 
 
 
Función
 
Como hemos señalado antes, la faringe es solamente una zona de paso entre la boca y el esófago. Su importancia radica en que todos los músculos que la forman realicen los movimientos adecuados que permitan la deglución. Estos movimientos hacen que:
 
La úvula (o "campanilla") suba junto con todo el paladar blando más posterior.
Los lados de la faringe se ensanchen junto con las amígdalas.
La laringe suba y se cierre la epiglotis, lo que evita que el bolo alimenticio pase a la laringe y al aparato respiratorio. De este modo, sigue su camino a través del esófago.
 
La faringe tiene también un papel defensivo, ya que los órganos linfoides antes mencionados atrapan los microorganismos que ingerimos y los eliminan. Si no fuera así, las faringitis, bronquitis y neumonías serían mucho más frecuentes.
 
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Esófago
 
 
Forma
 
El esófago es un tubo sencillo que sirve de paso entre la faringe y el estómago. Mide unos 30 centímetros. En el cuello se encuentra detrás de la tráquea y justo delante de las vértebras; en su camino por el tórax, el esófago sigue detrás de la tráquea; pero a sus espaldas se coloca la arteria aorta, que sale del corazón. Antes de terminar en el estómago, este órgano tiene que atravesar el músculo diafragma, que separa el tórax del abdomen: a este punto se le conoce como esfínter esofágico inferior o cardias.
 
Función
 
Su principal papel es el transporte del bolo alimenticio desde la boca y faringe hasta el estómago. Para ello, el esófago realiza unos movimientos involuntarios que se llaman peristaltismos, cuya misión es empujar progresivamente el bolo alimenticio de arriba a abajo. La eficacia de los peristaltismos es muy alta; tanto que una persona cabeza abajo puede tragar agua y que ésta llegue al estómago a pesar de la fuerza de gravedad. Normalmente los peristaltismos no son percibidos por uno mismo. Sólo se notan cuando el bolo alimenticio es muy grande (por una mala masticación) o por algunos trastornos del esófago.

El esfínter esofágico inferior sella el paso entre el esófago y el estómago. Evita así la vuelta del alimento desde el estómago hacia arriba, es decir, la regurgitación, y también es una barrera para el reflujo de ácido estomacal, que provocaría ardor. En este mismo punto se producen las hernias de hiato, que suponen la introducción de parte del estómago en el tórax a través del diafragma.
 
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Estómago
 
 
Forma
 
 
El esófago desemboca en el estómago, una dilatación del tubo digestivo en forma de bolsa con una entrada arriba, el cardias, y una salida más abajo, el píloro, que conduce hacia el intestino delgado. Está formado por un músculo circular capaz de cerrar el paso. Podemos dividirlo en tres partes:
 
-   El fundus o fondo, que es la parte superior del estómago y toca el diafragma.
-   El cuerpo, que conforma la mayor parte del estómago y es la zona donde se almacena todo el alimento.
-   El antro, o antesala al intestino delgado, justo delante del píloro, que puede cerrarse o abrirse gracias al esfínter pilórico.
   
Las paredes del estómago tienen una mucosa formadas por células especializadas en formar ácido, moco y enzimas.
 
 
 
Función
 
 
•   Secreción de ácido y moco
  Mantener un ambiente ácido en el interior de estómago es necesario por dos motivos: destruir los microorganismos que pueden haber llegado con el bolo alimenticio y activar las enzimas que se secretan en el estómago. Para ello existen células capaces de formar ácido clorhídrico, que lo secretan en tres fases:
   
  Fase cefálica: el cerebro recibe estímulos visuales y olfativos que causan señales nerviosas hacia el estómago.
     
  Fase estomacal: el bolo alimenticio llega al estómago y estimula la excreción de ácido directamente. El 60-70% de la secreción total se produce en esta fase.
     
  Fase intestinal: una vez que el alimento pasa al intestino delgado, la secreción de ácido continúa durante un tiempo en el estómago, pero es una cantidad muy pequeña, de aproximadamente el 5% del total.
     
  Sin embargo, el ácido puede dañar la propia pared del estómago, provocando heridas y úlceras. Para evitarlo, otras células forman moco que expulsan al exterior y cubren toda la superficie interna del estómago, formando una capa protectora. Además, el moco contiene cierta cantidad de bicarbonato que neutraliza el ácido al unirse con él.
   
   
•   Secreción de enzimas
  En el estómago existen células especializadas en sintetizar una enzima llamada pepsina. Esta enzima es capaz de trocear las proteínas en moléculas más pequeñas y sencillas, los aminoácidos. La pepsina en realidad se sintetiza en una forma inactivada, que se llama pepsinógeno, y se activa cuando dentro del estómago entra en contacto con el ácido clorhídrico. La secreción está regulada del mismo modo que la secreción de ácido, y al conjunto de ácidos y pepsina se les llama jugos gástricos.
   
   
•    Mezcla y vaciamiento del contenido
  Las paredes del estómago tienen en su interior varias capas de músculos que se contraen en distintas direcciones, de manera que cuando trabajan todos a la vez hacen que el estómago se mueva como una batidora que ayuda a mezclar el alimento con los jugos gástricos. La mezcla final se llama quimo; cuando es suficientemente líquida el esfínter pilórico se abre dejando el camino libre hacia el primer tramo del intestino delgado: el duodeno.
   
•    Absorción
  El estómago no es un órgano especializado en absorber los alimentos. Pese a ello, absorbe algunos medicamentos y un diez por ciento del alcohol que se ingiere.
   
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