Elegir pañal: ¿desechable o de tela, ecológico?

Los pañales de tela no producen alergias ni irritaciones

 
En los años sesenta, la empresa Procter&Gamble llevó la comodidad a millones de hogares de todo el mundo al introducir los pañales desechables. Desde entonces, la idea de tener que lavarlos fue desterrada de la mente de muchas madres. No obstante, siempre ha habido familias que han seguido apostando por pañales de tela, una tendencia que hoy día comienza a imponerse entre muchos padres.
 
Para ello, argumentan que el algodón es una fibra natural que permite una mayor transpiración de la piel y previene la aparición de reacciones alérgicas. Y además, resulta mucho más barato: durante el primer año de vida un niño puede llegar a gastar  2.100 pañales, lo que supone un gasto fijo de más de 500 euros al año en pañales desechables.

Por el contrario, se estima que con 24 pañales de tela (y con una vida útil de cinco a seis años) sería suficiente, suponiendo un ahorro de un 40 por ciento, incluyendo agua y jabones que se necesitan para su lavado.
  Pañales para el bebé
 
 
     
Pero además del gasto que suponen los pañales desechables, estos tienen un alto coste para el medio ambiente. Estudios de organizaciones ecologistas señalan que para realizar el plástico que recubre al pañal se necesita un vaso de petróleo, y cada año se utilizan 3,5 billones de litros de aceite y 30 millones de árboles para producir 18 millones de pañales desechables. Según el Ministerio de Economía, en España se usa una media de 124 pañales mensuales por bebé lo que, aproximadamente, equivale a un campo de fútbol lleno de pañales hasta la altura de 10 metros, cada mes. Y para más inri, para su degradación se necesitan más de 500 años.
 
 
 

Pañales de tela, vuelve la moda

 
Desde Crianza natural,  se aboga por la utilización de pañales de tela. Así, señalan que la suavidad y la sensación que proporciona un pañal de tela no se pueden comparar a las de un pañal desechable. Además, constatan que los niños que usan estos pañales aprenden antes a controlar sus esfínteres porque cuando mojan un pañal de tela lo notan inmediatamente. También insisten en nadie conoce las consecuencias a largo plazo del uso de gel de poliacrilato de sodio en los pañales, una sustancia que se suprimió en los tampones debido a su relación con el síndrome del colapso tóxico.
 
 
Pañales de tela para el bebé   Y reconocen que, aunque los pañales de tela también llevan toxinas, pero como han de lavarse como mínimo un par de veces antes de ser utilizados, éstas se eliminan en los primeros lavados. Los pañales de tela están hechos de algodón transpirable, que puede ser orgánico si la planta de la que procede no se ha tratado con pesticidas; algunos son de cáñamo y en otros se utiliza pequeñas cantidades de poliéster para evitar la humedad. Los hay de toalla, más absorbentes, y de franela, más suaves, y se pueden elegir entre plegados, ajustables, con forma, rellenables, con cobertor… Hay que tener en cuenta que son más gruesos que los desechables, algo a tener en cuenta con la ropa del niño.
     
 
     
  La utilización de unos u otros será una decisión personal de cada familia, aunque en el caso de muchos bebés, sobre todo prematuros, los pañales de tela serán la mejor opción si desarrollan alergias a los componentes químicos de los desechables. Pero entre la comodidad de los desechables y los pañales de tela, contamos con los pañales ecológicos desechables y biodegradables que, aunque resultan un poco más caros, respetan el medio ambiente.  
     
 
 
Charo Barroso