Cortar el cordón umbilical a los tres minutos previene la anemia infantil

La sangre del cordón eleva el hematocrito del bebé

 

     
  Cortar el cordón umbilical a los tres minutos  

Los beneficios de esperar unos minutos antes de cortar el cordón umbilical al nacer han sido corroborados en una nueva investigación, publicada en la revista "British Medical Journal".

Ésta resalta la importancia de esta simple práctica más allá del momento del parto: disminuye el riesgo de desarrollar anemia infantil, cuya prevalencia en España ronda el 20 por ciento en niños de seis meses a dos años.

     
 
Esperar tres minutos antes de cortar el cordón umbilical, el enlace con la madre durante todo el embarazo, aumenta el nivel de sangre del recién nacido lo que aporta mayor cantidad de hierro.Según los investigadores, del hospital  de Halland en Halmstad (Suecia), la acción de retrasar el tiempo de pinzar el cordón umbilical beneficia la salud del bebé en los meses posteriores al parto, ya que un mayor aporte de hierro disminuye el riesgo de anemia.
 
La deficiencia de hierro y la anemia por un bajo nivel de este mineral son los principales problemas de salud pública en los niños pequeños en todo el mundo y se asocian con un desarrollo neurológico pobre. Los niños pequeños corren un riesgo particular debido a los altos requerimientos de hierro durante el crecimiento.
 
 

Beneficios del pinzamiento tardío de cordón

 
Los investigadores suecos estudiaron 400 niños. Escogidos al azar, a unos se les cortó el cordón umbilical a los diez segundos del nacimiento y a otros a los tres minutos. Los dos grupos eran estadísticamente idénticos en la edad gestacional, el perímetro craneal, la salud y la edad de la madre, entre otras características.
 
En los análisis de sangre, dos días después del nacimiento no hubo diferencias significativas en el nivel de hierro.

 

     
  Pero cuando los investigadores analizaron la sangre tomada a los cuatro meses, la concentración de hierro fue un 45 por ciento más alta en el grupo de pinzamiento tardío de cordón, y la deficiencia de hierro fue significativamente más frecuente en los que se les seccionó a los diez segundos.  
     

 

Antes, otros estudios habían dudado de las bondades de esta práctica, al relacionarla con un mayor riesgo de ictericia neonatal. Sin embargo, el doctor Ola Andersson, pediatra responsable del estudio, señaló que no hubo efectos adversos en el pinzamiento tardío, y que no se encontraron diferencias en las tasas de ictericia. Los autores concluyen que esperar unos minutos para pinzar el cordón debe considerarse como un tratamiento estándar en los partos a término y sin complicaciones.
 
 

En España se corta el cordón umbilical a los dos minutos

 
El cordón umbilical se encarga de transportar los nutrientes y el oxígeno de la placenta al bebé a la vez que devuelve los desechos del feto a la placenta. Por él circulan dos sangres, la de la madre y la del feto, y nunca se mezclan porque están separadas por paredes. Esto sucede a través de dos arterias y una vena. Por esta última,  la sangre "oxigenada" vuelve de la placenta hacia el feto, al contrario que en los adultos. Es la forma de "respirar" del bebé.
 
Cuando llega el momento del nacimiento, este órgano mide unos 55 centímetros de largo y tiene 2 centímetros de diámetro.  La sangre del cordón umbilical contiene células madre que se utilizan para el trasplante de médula ósea.
 
En España, en los niños que nacen a término, normalmente se corta el cordón al cabo de unos minutos. Esta práctica es habitual desde hace dos años, al comprobarse en investigaciones anteriores que un pequeño aporte de sangre incrementa el hematocrito (proporción de glóbulos rojos con respecto al plasma) y se eleva la cantidad oxígeno.

Nada más producirse el alumbramiento el bebé ya puede respirar por sí mismo. Entonces, "se coloca al recién nacido sobre el pecho de la madre, se le deja piel con piel y se espera hasta que deja de latir el cordón umbilical para cortarlo, un proceso que dura unos dos minutos", afirma Miguel Ángel Herráiz, jefe de obstetricia del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. Este procedimiento de poner al pequeño sobre la madre no solo estimula el vínculo entre ambos.
  La sangre del cordón eleva el hematocrito del bebé

 

 
De no hacerlo así, podrían generase problemas al cortar el cordón. "Si dejamos al bebé por debajo del útero de la madre, la sangre de la placenta pasaría al feto y le llenaría de sangre", explica Herráiz. Los riesgos derivados de ese gran aporte de sangre son la hipercoagulabilidad (la sangre se espesa), la insuficiencia cardiaca (el corazón no puede con tanta sangre) y la hipoglucemia (baja glucosa).
   

 

El hematocrito es del 45-50 por ciento en los bebés. Si la sangre pasa en abundancia, éste puede alcanzar el 70-75 por ciento. "Si pasa un poco de sangre y sube hasta el 50-55, no es problema", explica Herráiz. "Esperar a cortar el cordón umbilical dos minutos aporta más glóbulos rojos y, por tanto, se transportará más oxígeno al bebé, el cual le ayuda a que sus tejidos se desarrollen mejor".
 
Cuando se extrae la sangre de cordón umbilical para un trasplante de médula ósea lo normal es guardar unos 250-300 centímetros cúbicos, por lo que normalmente no se produce ese pequeño aporte extra de sangre al bebé, aunque según el jefe de obstetricia del Hospital Clínico San Carlos, el doctor Herráiz, se podría  repartir y recoger menos sangre para almacenar.
 
 
Marta Villalba