El uso de probióticos o "bacterias buenas" ayuda en muchas enfermedades
 
 
 flora instestinal
 

Consejos para disfrutar de la playa y la piscina con niños

Cómo prevenir y reaccionar ante los accidentes

 

         
  Consejos para disfrutar de la playa y la piscina con niños   A la hora de ir al agua, los niños no han de hacerlo de golpe, sino aclimatándose mojando poco a poco estómago, muñecas, nuca y pecho.

Si se trata de la primera vez, lo mejor es elegir un día con el agua en calma si se trata de la playa o una zona tranquila de la piscina para que resulte una buena experiencia y, por supuesto, no obligarle nunca. Una vez en el agua, aunque sepan nadar, no deben estar nunca sin vigilancia de un adulto: las corrientes, las rocas y las olas suponen un peligro en cualquier momento.
 
 
 
         
     
     
     
  Es bueno que los pequeños pierdan el miedo al agua, pero no el respeto. Especial atención hay que prestar si juegan con hinchables, ya que las corrientes puede llevarle mar adentro y los más pequeños no tienen ni la fuerza necesaria para sujetarlos ni la pericia para regresar a nado si la situación se complica. Y a la hora elegir flotadores son mejores los manguitos: hemos de descartar aquellos que rodean la cintura, ya que resulta fácil que puedan volcar y la cabeza del pequeño quede bajo el agua.  
     
     
     
Al salir del agua o al volver del juego es fácil que se desorienten ante la aglomeración de muchas playas. Para evitar un mal rato es bueno elegir siempre la misma ubicación, mucho mejor si es cerca de la torre del socorrista o de un punto de referencia grande y estático que podamos decirle al niño para su orientación. De nada sirve explicarle que mamá y papá estarán junto a la enorme sombrilla de rayas de los "vecinos" playeros, porque estos pueden irse en cualquier momento…   Prevenir accidentes con niños en el verano
 
La caza de animales será sin duda otra de las grandes diversiones, pero además de respeto hacia ellos es bueno explicarles que algunos pueden hacerles daño como erizos o cangrejos y, sobre todo, advertírseles sobre las medusas que no han de tocar nunca ni dentro ni fuera del agua.
     
     
     

Piscinas seguras en todo momento

 
En las piscinas rigen las mismas recomendaciones. En las privadas sería exigible una regulación sobre su vallado con el que se logra un 95 por ciento más de protección.  Ha de tener al  menos 155 centímetros de altura, cubrir todo el perímetro, sin huecos y con una distancia entre barrotes inferior a 10 centímetros. Además, se recomienda que cuenten con elementos de flotación y, a ser posible, detectores que alerten de la entrada en el agua. 
 
A los pequeños hay que advertirles de que no corran por el borde de la piscina, que no se tiren al agua sin comprobar si hay otras personas dentro sobre las que pudieran caer y, si tiene toboganes, estar muy atentos porque es una zona de aglomeración en la que se pueden producir accidentes. Un dato importante: el 20 por ciento de los ahogamientos se produce cerca de toboganes y el 15 por saltos al borde de la piscina.
 
 
 
 
 

Qué hacer ante un caso de asfixia por ahogamiento

 
 
Los expertos de la Asociación Española de Pediatría advierten de que la duración del periodo de asfixia producido por la inmersión determinará la gravedad de las lesiones. Por ello recomienda una serie de actuaciones en el mismo lugar donde se ha producido el accidente:
   
•    Sacar del agua al niño con la mayor rapidez.
   
•    Colocarlo de costado si está consciente y respira para evitar que la obstrucción de las vías respiratorias y favorecer la expulsión del agua con la tos o el vómito.
   
•    Si no respira, hay que iniciar inmediatamente una reanimación cardiopulmonar (RCP) básica.
   
•    Pedir ayuda al teléfono de emergencias 112. Pero si sólo hay una persona para la reanimación no se recomienda interrumpir las maniobras más de un minuto para pedir ayuda.
   
•    Evitar la pérdida de calor del pequeño retirando la ropa mojada, secándolo y tapándolo.
   
•    Se desaconseja realizar maniobras de comprensión abdominales para expulsar contenido líquido, salvo clara sospecha de obstrucción de la vía aérea.
   
   
 

 

Recomendaciones para prevenir lesiones en verano

 
Siguiendo las indicaciones del Comité de Seguridad y Prevención de Accidentes de la AEP podemos seguir una serie de consejos para evitar los accidentes de los más pequeños en estas fechas.
 
•    Piscinas. En las piscinas privadas no hay que dejar a los niños sin vigilancia y hay que extremar el cuidado cuando se encuentran al borde o si cuentan con toboganes de recreo. La colocación de vallas que  impidan el acceso no controlado de los menores es una de las claves para evitar muchos accidentes, así como el uso de flotadores.   Prevenir lesiones en verano en los niños
   
•    Deportes acuáticos. La conducción de motos acuáticas a menores de 18 años debe estar prohibido. El casco y otras medidas protectoras -como la mitad de un traje isotérmico- deben ser obligatorios para conductor y pasajeros. En las playas, neumáticos, barcos de pedales y otros hinchables no deben estar prohibidos para niños. El kitesurf no lo puede practicar menores de 18 años, mientras que sí el windsurf siempre bajo vigilancia, con casco y la equipación correcta. 
   
•    Submarinismo y buceo. Se recomienda que los menores de 12 años no practiquen submarinismo. Además, hay que tener en cuenta que el cuerpo de un niño se enfría antes que el de un adulto, por lo que las inmersiones no deben durar más de 10 minutos en aguas frías y más de 25 en aguas cálidas.  En cuanto al buceo con tubo, hay que enseñarles señales básicas para que pueda indicar cómo se encuentra en cada momento. El traje isotérmico servirá tanto para aguas frías como para evitar quemaduras del sol. Los pediatras advierten de que aunque se tomen medidas de seguridad, los niños carecen de la madurez necesaria para manejar situaciones de emergencia bajo el agua.
   
•   Navegación. Los niños deben llevar en todo momento el chaleco salvavidas. Hay que explicarles los riesgos que puede acarrear la navegación, dónde están las hélices y conviene que siempre viajen acompañados de al menos tres adultos. Las lesiones más frecuentes son los golpes con la botavara (el palo de vela) y la caída por la borda.
   
   
  Charo Barroso