Cómo es un dormitorio seguro para un niño

El jardín de la casa, otra fuente de peligros para los pequeños

 

Dormitorio seguro para un niño

 

El dormitorio del niño puede ser un foco de accidentes graves si no se tienen en cuenta ciertas medidas básicas de seguridad.

Sobre todo en los primeros meses de vida, el bebé pasará en su cuarto muchas horas. Cualquier precaución es poca para que un lactante no sufra un accidente en el lugar que debería ser más seguro para él.
 
Dr. Santiago Rueda Esteban
Servicio de Pediatría. Unidad de Neumología infantil
Hospital Clínico San Carlos (Madrid)
 
     
     
   

Seguridad infantil en el dormitorio

     
  Al vestir o desnudar al niño, hay que subir o bajar las cremalleras con mucha delicadeza. Si la piel queda atrapada en la cremallera, debe tener mucho cuidado al intentar solucionarlo, pues un simple pellizco puede convertirse en un desgarro importante que precise de puntos de sutura.
     
  Cuidado con todos aquellos juguetes u objetos pequeños que pueden desmontarse o ser ingeridos ya que pueden provocar episodios de atragantamiento y aspiración al llevárselos a la boca. Este aspecto debe ser tenido en cuenta, sobre todo, en aquellos domicilios con niños menores de 4 o 5 años.
     
  Los niños pequeños -sobre todo los menores de 36 meses- no pueden acceder a los juguetes de los hermanos mayores.
     
  Los juguetes deben ser los recomendados para su edad según las normas de seguridad de la Comunidad Europea en cuanto a su tamaño, el de sus piezas y a los materiales utilizados en su fabricación.
     
  Si hay estanterías en el dormitorio del niño, deben situarse de modo que éste no pueda escalar por ellas; además, tienen que estar firmemente sujetas a la pared. Si en la estantería hay juguetes que estén a la altura de las manos del niño, hay que evitar que escale para cogerlos. Y si existen objetos pesados en la misma, lo mejor es colocarlos los estantes más bajos.
     
  Cuidado con los chupetes y sonajeros: no ponga al niño a dormir con el chupete atado al cuello ni con baberos o con medallones colgados del cuello.
     
  En niños menores de dos años, no se debe colocar en la cuna muñecos de trapo o peluche grandes, pues en todos estos casos existe el riesgo de asfixia.
     
  La cuna debe ser estable, provista de barrotes altos y de separación adecuada para que el niño no pueda introducir la cabeza entre ellos. Se prohibirán las cunas cuyos barrotes no tengan una altura suficiente o una separación entre ellos inferior a 15 centímetros. El colchón debe ocupar toda la superficie de la cuna.   Seguridad infantil en el dormitorio
 
  Si el niño es pequeño -menor de 3 o 4 años- o es más mayor y duerme en litera, se deberán poner barreras laterales de seguridad para evitar caídas durante la noche que provoquen politraumatismos
     
  Se ha de impedir que los niños pequeños utilicen literas.
     
  Las ventanas del dormitorio permanecerán cerradas con dispositivos de seguridad y nunca se utilizará su repisa para colocar juguetes o muñecos de peluche.
     
  Todos los enchufes del dormitorio deben ser de seguridad
     
  Los dormitorios de los adultos constituyen un lugar de riesgo, ya que los cajones de la mesilla de noche suelen ser un sitio donde los medicamentos permanecen mal protegidos y muy accesibles. Más del 40 por ciento de las intoxicaciones infantiles se producen por ingestión accidental de medicamentos. Para evitarlas, los medicamentos deben guardarse en su envase original, en un lugar fuera del alcance de los niños.
     
   
   

Peligros cuando el niño sale de casa al jardín

 
 
     
  Cuando las casas disponen de jardín, se suman los riesgos de lesión derivados de la utilización de la maquinaria de jardinería, de combustibles y la ingesta de productos tóxicos. Se deben mantener bien guardados los productos de maquinaria en un cuarto que tenga una puerta con cierre de seguridad  
     
 
     
  Las casas con piscina privada deben colocar una valla a su alrededor. Cuando no se utilice la piscina, sobre todo en invierno, se cubrirá con una lona o red capaz de soportar el peso del niño sin hundirse ni romperse.
     
  Los niños pequeños nunca saldrán solos de casa y sólo utilizarán las escaleras y los ascensores si van acompañados de adultos que les lleven bien agarrados.
     
  Los parques y jardines públicos deben disponer de áreas infantiles separadas y adaptadas a los diferentes grupos de edad. Si tienen estanques, deben estar rodeados de barreras de seguridad.
     
  El diseño y funcionamiento de los parques infantiles debe cumplir las normas básicas de seguridad, con superficies que absorban la energía de las caídas. No están indicadas las superficies de hormigón al lado de los columpios o toboganes.
           
           
         
    Peligros cuando el niño sale de casa al jardín   Los columpios infantiles deben ser construidos con materiales que no se astillen. Poseerán anchura y altura suficientes para que impidan caídas laterales; el trayecto descendente de los toboganes debe ser de una sola pieza, y se procurará que lleguen al suelo suavemente.
       
      El asiento de los columpios no ha de ser de material duro, sino blando, de goma o plástico. Estos asientos deben sujetarse al arco superior con materiales rígidos, no con cuerdas ni cadenas.