Campamentos infantiles: cómo prevenir los accidentes

Golpes, cortes, picaduras, golpes de calor o diarrea son síntomas comunes

 

         
  Campamentos infantiles: cómo prevenir los accidentes   Una vez que el niño ha partido hacia su destino en autobús, tren u otro transporte, lo mejor es que los padres intenten relajarse y confíen en los organizadores del campamento infantil. Deben evitar cuestionar sus decisiones, llamar a todas horas o dar instrucciones.

Eso sí, los progenitores más intranquilos encontrarán un buen respaldo en aquellos campamentos que se han incorporado a las redes sociales y que muestran a través de Facebook o Twitter el plan del día, las actividades realizadas o las fotografías de la jornada.
 
 
 
         


 

Campamentos: salud y accidentes del niño

 
Una de las grandes preocupaciones de los padres es si sus hijos sufrirán alguna enfermedad o accidente durante los campamentos. Lo mejor para que estar tranquilos a la hora de que partan es asegurarse de que el niño acude al viaje con un buen estado de salud.
 
Los pediatras Eduardo Ramos (Hospital Universitario de Asturias) y David Pérez (Hospital de San Avilés) abordan en la web www.campamento.de algunas cuestiones interesantes sobre los campamentos de verano desde el punto de vista de un médico. Así, recomiendan a los organizadores que tengan en cuenta los aspectos relacionados con la salud en la organización del campamento y recomiendan que exista al menos una persona responsable de esta cuestión, que los padres la conozcan y a la que tengan acceso tanto en reuniones previas como durante el campamento.
 
 
     
  Para estos expertos, "entre la documentación básica necesaria para todos los niños figuran la tarjeta sanitaria, cartilla de vacunaciones y alergias medicamentosas conocidas". Si el niño es beneficiario de un seguro médico privado, es conveniente llevar una fotocopia de la tarjeta, así como una fotocopia de la tarjeta de la Seguridad Social por cualquier accidente que pudiera sufrir.  
     
 
 
Asimismo, insisten en que "la medicación debe estar en manos del responsable de salud, para evitar que sea utilizada por otros niños. Hay que revisar si algún tratamiento necesita condiciones de almacenamiento especiales, como nevera. Y es preferible que sólo una persona se encargue de administrar los medicamentos a los niños para evitar confusiones".
 
También señalan que en la sede del campamento hay que conocer los recursos sanitarios más cercanos, en especial el centro de salud de la zona -con sus horarios de atención- y el hospital más cercano. Asimismo, consideran ideal que el campamento de una "enfermería" donde en caso necesario, pueda descansar un niño enfermo. En cuanto al responsable sanitario del campamento ha de estar preparado para atender los problemas más comunes que surgen en esta actividad, así como para practicar los primeros auxilios en caso de accidente.
 

 

     
 

Lo que puede suceder en un campamento infantil

   
  Entre las enfermedades y accidentes que se producen con frecuencia en los campamentos señalan:
   
  •    Traumatismos comunes: cortaduras, rasguños, golpes y esguinces. Lo que puede suceder en un campamento infantil
     
  •    Picaduras de insectos y reacciones alérgicas.
     
  •    Problemas relacionados con el calor o con el frío: golpe de calor o hipotermia.
     
  •    Infecciones de la piel: hongos, impétigo....
     
  •    Vómitos, diarrea (gastroenteritis), catarro, fiebre y otitis externa.
     
  •    Estreñimiento al cambiar de hábito. Se recomienda una alimentación rica en fibra, equilibrada y saludable y que los niños se acostumbren cada día a beber mucha agua.
     
  •    Transmisión de piojos. Una revisión por parte de los organizadores nada más llegar puede evitar problemas posteriores.
     
     
  Por otro lado -y aunque el niño no haya sufrido ningún percance o enfermedad durante el campamento- será normal que al finalizar se muestre agotado como consecuencia no sólo de la actividad física sino de la tensión emocional que le ha podido suponer, tanto la adaptación como la despedida. Así, muchos se mostrarán menos activos y apagados, de modo que lo mejor será dejarles descansar y dormir durante unos días antes de acudir al médico.
   

 

Charo Barroso