Características de los bebés prematuros

 
Aspecto físico
 
Su relación cabeza-cuerpo está descompensada: presentan una cabeza grande, desproporcionada con respecto a las extremidades.
   
Tienen una piel muy fina, brillante y arrugada, a través de ella se transparentan las venas y arterias superficiales. El color puede ser más sonrosado al nacer (pero muchos prematuros sufren ictericia los días siguientes).
   
La masa muscular es pobre, y tienen poca grasa. Tienen las palmas de las manos y las plantas de los pies enrojecidos y con pocos surcos.
   
Los genitales están poco desarrollados. En los niños, los testículos todavía no han  descendido hacia el escroto y tienen un pene muy pequeño, y en las niñas los labios mayores no cubren a los menores.
   
Suelen tener una capa de vello fino y suave  por todo el cuerpo (lanugo), que desaparecerá según vayan creciendo.
   
A veces las uñas son muy pequeñas, y los párpados están fusionados (se abrirán con el tiempo). Las orejas también suelen estar poco desarrolladas.
 
Postura de los bebés prematuros
Es muy diferente de la del niño nacido a término, debido a que sus músculos no tienen fuerza aún para resistir la gravedad.
 
Tono muscular de los bebés prematuros
Además de influir en la postura general del bebé, nacer prematuro hace que las articulaciones sean más laxas. Es frecuente que se muevan poco y cuando lo hacen es a modo de “sacudidas”.

En los bebés que nacen antes de las 32 semanas, predomina el tono de los músculos extensores (hipertonía transitoria).