Glosario  
       
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ADN:
 
    El ácido desoxirribo- nucleico es el material genético que contienen los genes, clave en la formación del cuerpo humano.  
       
  ARN:  
    El ácido ribonucleico ayuda transportar la información del ADN en el proceso de síntesis de la vitaminas, necesarias para el crecimiento celular.  
       
       

 

El biberón: preparados para lactantes

 
Preparados para lactantes
 
 
Son productos alimenticios destinados a la nutrición completa de los lactantes desde el nacimiento hasta los primeros cuatro o seis meses de vida. 
 
     
  También se denominan sustitutos de la leche materna y se dividen en:  
     
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Fórmulas para prematuros y recién nacidos de bajo peso al nacer.  
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Leche y preparados para lactantes desde el primer día: fórmulas de inicio.  
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Leche y preparados de continuación desde los cuatro meses.  
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Leches especiales destinadas, por ejemplo, a problemas metabólicos.  
       
 
Se componen de:
 
 • Hidratos de carbono y lípidos
  Lactosa como hidrato de carbono mayoritario y de lípidos vegetales como fuente de lípidos, necesarios para el aporte de ácidos grasos esenciales. Es posible que se le añadan aminoácidos y nucleótidos, necesarios para la síntesis del ADN y ARN.
   
Proteínas
  La parte proteica está representada por suero lácteo desmineralizado (sin minerales).
   
  Existen una serie de ingredientes que se añaden por sus características funcionales, como los galactoligosacáridos y fructoligosacáridos, con función prebiótica intestinal porque estimulan el crecimiento y desarrollo de las bifidobacterias intestinales, los aceites de pescado con omega-3, que mejoran la función visual, el "Betapol" o beta- palmitato, beneficioso para casos de estreñimiento y los fosfolípidos de huevo, lecitina y ésteres monoglicéridos de ácidos grasos que se añaden por ser emulgentes, es decir, favorecen la emulsión grasa. Sin embargo, estas fórmulas que los contienen no deben administrarse a niños con alergia a las proteínas del huevo.
   
 
 
Preparados de continuación
 
 
Productos alimenticios destinados a la alimentación especial de lactantes que siguen una alimentación complementaria, por lo que no cubren por completo sus necesidades. 
 
Se componen de:
 
 •  Hidratos de carbono: lactosa y maltosa dextrina principalmente.
   
  El niño necesita entre 8 y 12 gramos de carbohidratos por cada 100 kilocalorías, principalmente lactosa, formada por galactosa, esencial en los primeros meses porque sintetiza galactocerebrósidos de las vainas de mielina del sistema nervioso, cantidad cubierta por la leche porque contiene de 9 a14 gramos por cada cien kilocalorías (gr/100 kcal). Se le puede añadir sacarosa y glucosa para endulzar el sabor (sólo en fórmulas hidrolizadas), maltodextrinas, jarabe de glucosa o almidones sin gluten en preparados para lactantes, fructooligosacáridos y glucooligosacáridos como prebióticos y fructosa y miel como edulcorantes en preparados de continuación. La ingesta de miel no está indicada en niños menores de un año porque puede contener esporas de Clostridium botulinum; éstas son fácilmente absorbibles por el bebé porque tiene alterada la permeabilidad intestinal, y puede provocarle botulismo infantil. Por ello, la miel se debe tratar térmicamente antes de adicionarla a la fórmula.
   
 
Actualmente, no existe ninguna fórmula que haya podido contener exactamente el mismo contenido de hidratos de carbono que la leche humana.
   
Lípidos: aceites vegetales y grasa de leche como fuente de lípidos.
   
Efecto bifidogénico: su ingrediente funcional, a diferencia de las fórmulas para lactantes, son los probióticos, bifidobacterias vivas que mejoran la función intestinal del bebé. Las bifidobacterias son especialmente importantes en los periodos de tratamiento con antibióticos, ya que éstos perjudican la flora intestinal.