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Omega 3 en el embarazo: bebés sanos desde la concepción

Ayudan al desarrollo del sistema nervioso y psicomotor del niño

     
Omega 3 en el embarazo: bebés sanos desde la concepción   Los ácidos grasos esenciales son componentes clave en las membranas celulares del cerebro y del sistema nervioso. Por ello, su déficit puede causar serias alteraciones en el desarrollo, aprendizaje y crecimiento de las funciones motoras. Por ello es importante garantizar un buen consumo de omega 3 tanto en el embarazo como en la lactancia para un óptimo desarrollo neurológico del niño.
   
  Si la madre mantiene una dieta equilibrada, come pescado unas tres veces por semana y además consume un suplemento de omega 3 DHA, la leche materna será suficiente para favorecer un correcto crecimiento y desarrollo del lactante. Si no recibe la cantidad necesaria de estos ácidos grasos esenciales, el feto los absorberá de los tejidos de la madre.
   
  En el Libro Blanco de los omega 3, los expertos señalan que reducen hasta 2,6 veces el riesgo de hipertensión asociada al embarazo, mejoran las funciones posturales, motoras y sociales de los bebés prematuros y tienen un efecto positivo en el desarrollo mental del recién nacido, sobre todo en aquellos de bajo peso.  En este informe el profesor Ángel Gil,  catedrático de bioquímica de la Universidad de Granada, precisa que "en algunos estudios se han relacionado las bajas concentraciones de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga con una gestación más corta y menores perímetros cefálicos en recién nacidos".
     
 
 

Omega 3 en el desarrollo fetal

 
Durante el periodo fetal y hasta el primer año de vida, se produce un aumento del proceso de acumulación de ácidos omega 3 en el cerebro del bebé. En especial, explica Gil, "durante el tercer trimestre de gestación cuando los requerimientos fetales son muy altos debido al crecimiento del tejido nervioso y al desarrollo y diferenciación de las neuronas". La Comisión Europea señala en la misma línea al declarar que "contribuyen al desarrollo normal del cerebro fetal y de los bebés, y favorece el desarrollo normal de la visión del feto y del lactante". Como hemos señalado, los omega 3 resultan indispensables para el desarrollo psicomotor del bebé y de su sistema nervioso.
 
 

Beneficios del Omega 3 en el desarrollo infantil

 
•    El cerebro de un niño está constituido por lípidos en más de un 50 por ciento, por ello necesita de estos ácidos grasos para la formación de las neuronas, además de intervenir en el transporte del principal carburante del cerebro, la glucosa.   Beneficios del Omega 3 en el desarrollo infantil
   
•    Pero también son importantes para el correcto desarrollo de su visión. Debido a su alta concentración en la retina del ojo  -que transforma la energía de la luz en energía nerviosa- ayudan al cerebro a capturar las imágenes con mayor rapidez.
   
•    Algunos estudios apuntan a que un déficit de estos ácidos grasos durante el embarazo puede provocar una disminución de la capacidad de desarrollo del recién nacido.
   
•    Otros, demuestran que una dieta rica durante los primeros tres meses en ácidos poliinsaturados se traduce en un mayor grado de desarrollo mental y psicomotor de los bebés prematuros, y que en los nacidos a término mejora la capacidad de solución de problemas.
   

 

   

¿Omega 3 y bebés más inteligentes?

 
     
  Los hijos de aquellas madres que tomaron más pescado durante el embarazo obtuvieron mejores resultados en los test de inteligencia verbal, motricidad fina y conducta social. Así lo recoge un estudio que publica el American Journal of Clinical Nutrition y coordinado desde la Universidad de Granada (UGR). Unos resultados que se han obtenido en el marco del proyecto Nutrimenthe, financiado con casi 6 millones de euros a través del 7º Programa Marco de la UE, y coordinado por la profesora Cristina Campoy, de la UGR.  
     
  El proyecto, que reúne a un equipo multidisciplinar de científicos internacionales pertenecientes a importantes centros de investigación de toda Europa,  tiene como objetivo estudiar el efecto de la nutrición en las primeras etapas de la vida sobre el desarrollo neurológico y el rendimiento mental de los niños.  Para ello, investiga cómo la dieta puede desempeñar un papel fundamental en indicadores como la percepción, memoria, inteligencia, ansiedad, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, depresión....  
     
  En la investigación que se ha llevado a cabo los científicos han estudiado el efecto de la ingesta de pescado durante la gestación junto a la variabilidad genética sobre la capacidad intelectual. Usando muestras de sangre de más de 2.000 mujeres, a las 20 semanas del embarazo, y del cordón umbilical de sus hijos al nacimiento, los investigadores han analizado los ácidos grasos de cadena larga de las series omega-3 y omega-6. El equipo ha analizado el efecto de la ingesta materna de pescado durante la gestación, como fuente de ácidos grasos omega-3 y omega-6, y señalan que la cantidad de DHA suministrada al feto por la madre a través de la placenta podría ser muy importante.   ¿Omega 3 y bebés más inteligentes?  
     
  Pero además, este equipo investigador también ha conseguido demostrar que el consumo de pescado durante el embarazo se asocia con un mayor coeficiente de inteligencia (CI) en los niños a los 8 años.