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Menú escolar: la supervisión de los padres

La dieta casera debe equilibrar la comida del colegio

 
Menú escolar: la supervisión de los padres   Los colegios son los responsables de la calidad nutricional de lo que comen sus alumnos, pero los padres no han de confiarse y tienen que interesarse por la alimentación del niño. Así, es importante visitar las instalaciones, conocer cómo es comedor, cuántos monitores cuidan a los niños (una media de unos cinco por turno). La ley de seguridad alimentaria obliga a los centros escolares a proporcionar la programación mensual de los menús a las familias. No obstante, por lo general, la carta no ofrece  información detallada del tipo de carne o de pescado que consumen, de qué es la guarnición o qué tipo de fruta incluye, lo que impide que se pueda completar con éxito el menú de casa. Los padres son los responsables de revisar el menú y observar que cumple los requisitos de la dieta saludable: baja en sal, y en grasas, con muchas frutas, verduras y pescados.

Para que todo funcione bien es necesario el buen entendimiento entre padres y profesores, ambos han de trabajar juntos y no establecer hábitos o normas contradictorias. Por otro lado, tampoco hay que de tener reparo a la hora de hablar con los docentes si observan que el niño tiene un exagerado rechazo a la comida, si pierde peso o sospechan que existe algún problema. Muchos escolares reflejan en los hábitos alimenticios otras complicaciones que pueden estar sufriendo.
 
 

Cómo completar el menú escolar en casa

 
Sea o no correcto el menú del colegio, es necesario completarlo en casa para conseguir una buena alimentación. Los padres han de saber cuántas raciones deben tomar los niños a lo largo del día de los distintos grupos de alimentos según la pirámide de alimentación y dar a sus hijos en la cena lo que les queda por tomar.
 
 
     
  La cena es una de las comidas más importantes del día, por eso conviene dedicarle la atención que se merece en lugar de dar al niño lo primero que encontremos en la nevera. Un truco es planificar menús para toda la semana en función de lo que vaya a tomar en la guarde o el colegio.  
     
 
   
•    Escoge los alimentos en función de lo que haya tomado el resto del día, por ejemplo pescado si en el almuerzo tomó huevo o carne. Las cantidades que demos han de estar adaptadas a su edad, y es mejor que tome un plato que le aporte un poco de cada grupo de alimentos que otro que solo aporte verduras o proteínas.
   
•   Lo ideal es que coman hacia las ocho de la tarde para evitar que se vaya a la dormir nada más comer y que pase mucho tiempo sin comer nada desde la merienda. Ten en cuenta qué alimentos no son adecuados a esas horas, no es recomendable que haga cenas grandes o que tome fritos o alimentos grasos, que dificultan la digestión y hacen que duerma peor.  

Cómo completar el menú escolar en casa

   
•   Hay que tener en cuenta que existen alimentos que incitan al sueño como la leche y los derivados lácteos, que contienen triptófano, una sustancia que hace que el cerebro segregue serotonina, que disminuye la actividad nerviosa. Frutas, verduras y hortalizas frescas (lechuga sobre todo) o poco cocinadas, que contienen ácido butírico que calma. Huevos, pescados y cereales son abundantes en vitamina B que refuerzan el sistema nervioso y hacen que el niño esté menos irritable. Por el contrario, hay alimentos que dificultan el sueño como las carnes, los ahumados, la pasta, la pizza, el chocolate o las bebidas energéticas.
   
   

Alergias y menú escolar

 
Se estima que prácticamente el 5 por ciento de los niños menores de tres años padece algún tipo de alergia alimentaria, en especial a huevos, leche, soja, las nueces y el trigo. Según los especialistas, evitar estos alimentos en edades tempranas puede permitir que la alergia remita espontáneamente. Si el niño acude a un comedor escolar, hay que alertar a sus responsables de qué ingrediente o qué alimento no puede tomar. Durante la infancia los productos que provocan más alergias son la leche, el huevo, el pescado y el marisco, las legumbres, los frutos secos o ciertas frutas (plátano, fresas, melocotón, albaricoque y melón).
 
El Protocolo Nutricional incluye un apartado dedicado a la planificación de los menús para dietas especiales con las siguientes recomendaciones y consejos:
 
•    Debe excluirse el consumo del alimento o producto que contenga el componente que provoca alergia.
   
•    Realizar las orientaciones alimentarias adecuadas para evitar déficit de nutrientes y hacer la compensación necesaria para lograr un menú equilibrado que cubra todos los requerimientos.
   
•    No utilizar aceite que se haya usado para cocinar alimentos con el alérgeno.
   
•    Evitar el contacto de la comida del niño con productos que contengan la sustancia alérgena. Por ejemplo, no debe utilizarse la misma paleta o tenedor para freír un filete que haya tocado anteriormente huevo (cuando el niño sea alérgico al huevo).
   
•    Si accidentalmente se produce la ingestión del alérgeno, se debe acudir con urgencia al médico. El centro escolar será el responsable.
   
En este sentido, se señala que es importante que el personal de cocina lea con atención las etiquetas de los alimentos y sepa interpretar qué sustancias son sospechosas de provocar alergia. Para muchos centros la mejor opción pasa por separar a los niños alérgicos a otra mesa para así establecer un mayor control. No obstante, algunos especialistas señalan que lo mejor es no incrementar las diferencias y que los pequeños coman junto a sus compañeros de clase. Una buena idea es que los niños con alergia se sienten, por ejemplo, en las esquinas pero en compañía de sus amigos.
 
 

Un plan dietético para cada familia

   
   
La dieta casera debe equilibrar la comida del colegio   Cómo elaborar comidas sanas y sencillas, la lista de la compra, cómo completar los menús del comedor, interpretación de etiquetados… Siempre personalizado para la familia y para el desgaste físico que realice el niño. Este es uno de los servicios que ofrece la empresa Medicadiet, donde el acompañamiento de un profesional es clave en este plan, por la motivación de los padres, pero especialmente por el apoyo al niño. El niño ve en su nutricionista una voz externa y autorizada que refuerza el mensaje de los padres para cambiar definitivamente su relación con la comida. Los especialistas de este centro enseñan al niño a comer equilibrado, establecen pautas adaptadas a cada rango de edad e integran hábitos familiares, ejercicio y motivación.
     

 

 

El pescado, el gran ausente de los menús escolares

 
La alimentación infantil debe contar con el pescado entre los elementos principales. Sin embargo, muchos pequeños muestran reticencias a la hora de comer este grupo de alimentos. Para más inri, no resulta uno de los platos estrellas de los menús escolares. Una vía para mejorar su percepción de los productos del mar es presentárselos en formas atractivas y con ingredientes que les gusten. Pero una de las propuestas más originales para acercar el pescado a los más pequeños son los Talleres de los Sentidos que organiza Norge. El último ha tenido lugar en el Salón Internacional del Club del Gourmet, donde el cocinero Sergio Fernández enseñó escolares de entre 6 y 10 años a reconocer la frescura del pescado, trucos para hacer un rebozado y consejos para que quede a su gusto. En estos talleres, los niños cocinas sus primeros platos de pescado bajo la batuta de reconocidos cocineros. El pescado noruego es la estrella: salmón, skrei, cangrejo rojo real, forman parte de la materia prima de los platos que realizan los más pequeños.
   

 

Charo Barroso