El uso de probióticos o "bacterias buenas" ayuda en muchas enfermedades
 
 
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Falsos mitos en la alimentación de los adolescentes

Los mayores peligros:precocinados, grasas y dulces

 

Alimentación adolescentes:legumbres  

Nunca hago legumbres en casa porque siempre se me olvida ponerlas en remojo y además a mis hijos nos les gusta mucho este plato.

  Las legumbres son fundamentales en la dieta mediterránea ya que aportan un porcentaje elevado de proteínas, fibra, vitaminas del grupo B y minerales (hierro, zinc). Deberían consumirse unas dos o tres veces a la semana, evitando cocinarlas con exceso de grasas saturadas como chorizo o tocino. El gran contenido en proteínas hace que sean un alimento ideal para personas que no consumen carne, si bien hay que combinarlas con cereales para asegurar un aporte completo de aminoácidos esenciales
 

Mis hija adolescente habitualmente toma productos "light" porque cree que no engordan y cereales integrales para engordar menos

  Los productos "light" son bajos en calorías, es decir que aportan un tanto por ciento menos que el producto original, pero esto no quiere decir que no engorden. Su consumo en exceso puede hacer ganar peso igualmente.
     
En cuanto a las harinas integrales, aportan aproximadamente la misma cantidad de calorías que los productos refinados, aunque es cierto que, al tener más fibra, resultan saciantes y evitan así que se coma más por sensación de apetito.
 

Mis hijas adolescentes se saltan el desayuno porque pasan mucho tiempo arreglándose, ¿cómo puedo convencerlas de que tomen algo?

Deberías explicarles que el desayuno debe aportar un 25 por ciento de las calorías totales y que es fundamental para cubrir los gastos energéticos de la mañana, un periodo de gran actividad física e intelectual. También les puedes comentar que en diversos estudios se ha comprobado que saltarse el desayuno se asocia a mayor probabilidad de desarrollar obesidad.
 

Mis hijos no desayunan porque dicen que no tienen hambre tan temprano, ¿es suficiente con que al menos tomen algo ligero?

Lo ideal es que el desayuno contenga un lácteo (leche, yogur o queso fresco), farináceos (cereales, pan, bollería casera) y  fruta natural, entera o en zumo. De forma adicional, al pan se le puede poner aceite de oliva o margarina -evitando la mantequilla- y un poco de mermelada.

Se puede comenzar por algo ligero, pero en días sucesivos, a medida que se acostumbren a no salir de casa sin tomar nada, habrá que ir añadiendo alimentos hasta que sea un desayuno completo.
  Alimentación adolescentes: desayuno

El bizcocho casero con aceite de oliva es más sano que el industrial pero aun así, ¿podemos comerlo a diario?

La repostería hecha con aceite de oliva es mucho más saludable que la industrial, ya que esta última contiene gran cantidad de grasas saturadas. En la dieta se han de incluir un máximo del 30 por ciento de calorías procedentes de la grasa, fundamentalmente a expensas de ácidos grasos monoinsaturados (aceite de oliva) y poliinsaturados (aceite girasol, maíz o soja).
 
No es conveniente dar más del 10 por ciento de la alimentación en forma de grasas saturadas -carne, lácteos, aceites de coco y palma-, ya que éstas aumentan el colesterol en sangre.
     

En televisión son muy frecuentes los anuncios en los que aparecen chocolates, bollería industrial... ¿Con cuánta frecuencia pueden tomarse?

  Alimentación adolescentes
Es cierto que en televisión, sobre todo en horario infantil, aparecen productos no muy saludables por su exceso de grasas saturadas e hidratos de carbono simples. Además, es muy fácil que los niños se dejen influir por estos mensajes publicitarios que incitan a su consumo. Aunque es difícil contrarrestar esta influencia televisiva, los padres deben ser insistentes y explicarles que esos alimentos no son sanos para ellos. El objetivo es que los tomen sólo de forma ocasional.  
   

Cenamos muchas noches pizza congelada o huevo frito, pero la comida del medio día es muy saludable. ¿Hacemos bien?

 
Las cenas han de suponer aproximadamente un 25 por ciento de las calorías totales del día, y al igual que en el resto de las comidas, se han de limitar las grasas saturadas y el colesterol. Sería más adecuado consumir pescado -fuente principal de omega 3- acompañado de verduras o arroz, por ejemplo, y tomar las pizzas o huevos fritos sólo de forma ocasional.  
     
Dra. Esther Vaquero
Unidad de Gastroenterología y Nutrición Infantil
Servicio de Pediatría del Hospital Clínico San Carlos