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Cómo se prepara un "tupper" sano y equilibrado

Lo peor de la tartera: conservar y calentar los alimentos

 

     
Nutriciín infantil: prepara un "tupper" sano  

Dos de las grandes asignaturas pendientes del "tupper" escolar son las condiciones de higiene y conservación de los alimentos, y que hace dudar a muchos expertos de que se cumplan unas correctas medidas sanitarias. No todos los centros cuentan con instalaciones adecuadas, con cámaras frigoríficas o microondas. Los expertos dudan que la comida pueda ser ingerida en buenas condiciones, ya que no se puede garantizar que los recipientes sean adecuados, que el transporte desde casa se realice en buenas condiciones o que el centro cuente con medios suficientes

La tartera escolar trae consigo una organización interna añadida a los comedores escolares, que también supone un coste para los padres. La posibilidad de cobrar por el uso del comedor ha despertado serias críticas. Ante ellas, la Federación de Asociaciones Dedicadas a la Restauración Social (Feadrs) ha querido defenderse justificando que en el precio del menú escolar se incluyen, además de los ingredientes y la elaboración de los menús, la contratación de equipos de limpieza y, sobre todo de nutricionistas y monitores que ejercen una labor importante en la alimentación de los niños.

     
 
 
 

Tarteras escolares, seguridad alimentaria ante todo

 
A la hora de preparar menús equilibrados la planificación resulta básica, pero además, es necesario una correcta manipulación y conservación de los alimentos. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ofrece algunas recomendaciones para un "tupper" seguro:
     
     

Envases adecuados

   
     
En cuanto al recipiente, hay que comprobar que es hermético y resistente.    
     
     

Mejor sin huevo

   
     
Las comidas que incorporan huevo es mejor dejarlas para casa, para la cena, para que no experimenten demasiados cambios de temperatura.
 
 

Refrigeración y microondas

 
Los responsables del colegio han de procurar una buena refrigeración de los alimentos, de modo que las tarteras se mantengan en nevera desde la entrada de los niños a clase hasta la hora de la comida, y que su calentamiento se haga con las máximas condiciones de higiene
    Nutriciín infantil: prepara un "tupper" equilibrado
   

Cocinar con antelación

 
   
Aunque una estupenda opción para evitar agobios de última hora es cocinar con antelación, hay que tener muy presente que no podemos tener un plato preparado más de 48 horas en la nevera.  
   
   

Alimentos que "congelan" mal

 
   
Si prevemos que va a transcurrir más de 48 horas en el frigorífico, lo mejor será congelarlo, teniendo además en cuenta aquellos alimentos que no toleran bien la congelación como son el tomate o la patata.  
   
   

Separar alimentos crudos de los cocinados

 
   
Para evitar contaminaciones se deben separar los alimentos crudos de los cocinados. De modo que si ponemos un filete con una ensalada, hay que separarlo en dos recipientes.  
   
   
 
 
 
 

El "tupper" 10: Cómo se prepara una tartera sana y equilibrada

 
 
Nutricionistas, pediatras y organizaciones de consumidores coinciden a la hora de ofrecer consejos para elaborar los menús que los más pequeños llevarán al colegio:
   
•   Si no sabemos por dónde empezar, una buena idea es tomar nota del menú que ofrece el colegio. Además, si lo seguimos será más fácil que los niños coman lo mismo que sus compañeros aunque no les guste.
   
•   Las preparaciones a la plancha no son una buena opción para calentar en el microondas. Lo mejor es acompañarlas de una salsa para que no se resequen, pero hay que tener en cuenta que muchas aportan demasiada cantidad de grasa, por lo que una buena idea es realizarlas con una base de tomate y verdura.
   
•   Lo mejor es descartar los fritos desde el punto de vista nutricional y gastronómico. En las fiambreras se ablandan y pierden la textura.
   
•   El menú ha de estar compuesto por primer y segundo plato y postre. En ellos no han de faltar hidratos de carbono, verdura y proteína.
   
•   Ofrecemos algunas ideas generales para elaborar el menú semanal:
   
  De primero: lo mejor es dos o tres veces por semana pasta o arroz, y verdura, hortalizas o legumbres el resto de los días.
     
  Para los segundos platos: carne o pescado y, en ocasiones, huevos. 
     
  El postre ideal es la fruta, y aunque también se pueden incorporar lácteos lo mejor es dejar éstos para el tentempié de media mañana.