Qué es la enfermedad de manos, pies y boca

No tiene tratamiento, pero los síntomas pueden aliviarse

 

Enfermedad en niños de manos, pies y boca   La enfermedad de manos, pies y boca (HFMD, por sus siglas en inglés) es una afección contagiosa provocada generalmente por el virus Coxsackie A16, siendo menos frecuentes otras cepas del Coxsackie A o el enterovirus 71. Se llama así por la típica disposición de las lesiones que aparecen en la piel. Los bebés y niños menores de 5 años tienen más probabilidades de contraerla pero los niños mayores y los adultos también pueden padecerla.

Se trata de una infección muy contagiosa: son frecuentes los brotes epidémicos en guarderías y colegios. Estos brotes suelen suceder con más frecuencia entre la primavera y el otoño, aunque se puede padecer la enfermedad en cualquier momento del año.
     
   
   

Manos, pies, boca: síntomas

 
Por lo general, los síntomas de la enfermedad de manos, pies y boca comienzan con fiebre, menos ganas de comer, dolor de garganta y sensación de malestar. Uno o dos días después del comienzo de la fiebre, pueden aparecer llagas dolorosas en la boca. La doctora Julia Sopeña de www.tupediatra24horas.com, nos señala otros síntomas: Aparición de pequeñas manchas rojas, algunas con una vesícula central, que se localizan con más frecuencia en las manos, en los dedos y en los pies. Pueden aparecer también en otras zonas, sobre todo en las nalgas y las ingles..
 
También puede aparecer inflamación de la garganta, con aparición de lesiones vesiculosas. Estas lesiones también pueden aparecer en los labios y en la lengua. Es importante saber que no todos los pacientes presentarán todos los síntomas.
 
   
   

¿Cómo se contagia la enfermedad de manos, pies, boca?

 
El contagio de esta patología se produce por el contacto de persona a persona con fluidos corporales, como la saliva y la mucosidad nasal. También puede transmitirse por la secreción de las vesículas de la piel que se rompen. El doctor Antonio Iofrío De Arce, pediatra del Centro de Salud El Ranero, en Murcia y Presidente de la Asociación de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria de la Región de Murcia (APERMap) nos explica el proceso: "La infección normalmente se transmite de un niño a otro por vía oral por contacto directo con secreciones de la nariz o gotitas de saliva de la boca, líquido de las vesículas, con las heces de personas infectadas. El virus se reproduce en los intestinos y se elimina por las heces."
 
 
     
  Las personas infectadas son más contagiosas durante la primera semana de la enfermedad aunque a veces pueden ser contagiosas durante semanas después de que los síntomas hayan desaparecido.  
     
 
    Cómo se contagia la enfermedad de manos, pies, boca
Es posible que algunas personas, especialmente los adultos, que se infecten con los virus que causan esta enfermedad no tengan ningún síntoma. Sin embargo, aun así pueden propagar el virus a otros. El periodo usual desde que se infecta hasta el inicio de los síntomas es de 3 a 6 días.
 
Además, el doctor Iofrío señala la posibilidad de contagio entre hermanos. Hay muchas probabilidades de que el otro hermano también se infecte, aunque no todos los que se infectan terminan enfermando y nos advierte que a pesar de la enfermedad generalmente no es grave. "Suele producir –indica- muchas molestias en los niños, sobre todo porque las vesículas en la boca son dolorosas y suelen rechazar por este motivo la alimentación, en incluso el niño babea más al no querer tragar ni la saliva."
 
Aunque pueden darse complicaciones como la encefalitis, poliomelitis o meningitis viral, pero afortunadamente son muy escasas. "Una complicación poco frecuente pero benigna es la llamada onicomadesis que es la caída de algunas uñas al cabo de uno o dos meses de haber pasado la enfermedad, pero vuelven a salir con normalidad", advierte el Presidente de la Asociación de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria de la Región de Murcia (APERMap)
 
 
 

Manos, pies y boca: tratamiento

 
 
 
No existe un tratamiento para la enfermedad de manos, pies y boca: ésta se resuelve sola gracias a nuestras defensas. La fiebre y el dolor se pueden controlar con medicamentos para aliviar esos síntomas que se venden sin receta médica, tales como acetaminofeno o ibuprofeno.
 
Durante el tiempo de convalecencia, es importante intentar aliviar los síntomas para que el niño se encuentre mejor, hay que evitar los alimentos o bebidas calientes o ácidos porque pueden molestar en la boca.
 
La doctora Julia Sopeña nos da algunas claves:
   
Para aliviar la fiebre, el malestar y el dolor de garganta, puede administrarse ibuprofeno o paracetamol.
   
Si la garganta está muy afectada, el niño puede negarse a comer. Existen soluciones en forma de spray o gel de venta en las farmacias que se aplican de forma local y alivian el dolor para que el niño pueda comer mejor. Además se recomienda dar alimentos templados o frescos y evitar los cítricos.
   
Es muy importante evitar la deshidratación, ofreciendo o tomando líquidos de forma frecuente.
   
 
 
 
   
   

¿Cómo prevenir la enfermedad de manos, pies y boca?

 
Cómo prevenir la enfermedad de manos, pies y boca   No existe una vacuna para proteger contra la enfermedad de manos, pies y boca, pero se pueden tomar medidas de prevención de contagio de este tipo de infecciones de transmisión respiratoria y oral.

Hay que lavarse las manos con agua y jabón frecuentemente durante al menos veinte segundos, en especial después de cambiar pañales, además de evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca antes de lavarse las manos. La doctora Sopeña, de www.tupediatra24horas.com también aconseja evitar compartir cubiertos, vasos, chupetes ya que pueden estar contaminados.

A menudo no se les permite a los niños asistir a la escuela infantil o al colegio durante los primeros días de la enfermedad, señala el doctor Antonio Iofrío De Arce, pediatra del Centro de Salud El Ranero, en Murcia y Presidente de la Asociación de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria de la Región de Murcia (APERMap). "Esta medida puede reducir la transmisión de la infección pero no la interrumpe completamente, ya que la infección sin síntomas por virus Coxsackie es común, y además la posible transmisión antes del comienzo de los síntomas limita la efectividad de la exclusión escolar", insiste este especialista. Cabe recordar que la enfermedad no se cura con antibióticos porque es viral.
     
    Marta Conde