Higiene para prevenir las infecciones en la guardería

Lavado de manos, juguetes y utensilios

Evitar el contagio de enfermedades en la escuela puede parecer misión imposible, pero una buena higiene ayudará a reducir la transmisión de enfermedades. No está de más preguntar en el colegio si tienen hábitos como:
 
 
   

Higiene para prevenir las infecciones en la guardería

  Lavarse las manos. Resulta fundamental inculcar esta rutina en los pequeños, sobre todo cuando llegan de clase, después de ir al baño y antes de las comidas. Y no podemos olvidarnos de los profesores y cuidadores, que han de hacerlo antes manipular los alimentos y después del cambio de pañal.

Limpieza de material. Los paños de cocina y toallas deben lavarse a diario, o el centro ha de contar con otro tipo de material higiénico completamente desechable. Si utilizan sábanas para la hora de la siesta éstas han de ser de uso individual. La limpieza de los juguetes de uso común también resulta recomendable.

Contar con zonas separadas. Las zonas de cambio de pañal y donde se preparan alimentos han de estar separadas y aisladas del resto de las estancias del colegio
 
     
 
 
 

Cómo actuar ante un niño enfermo

 
Que un pequeño enferme supone primero un problema para el niño y, en otras muchas ocasiones, un problema para los padres si no tienen con quién dejarlo. ¿Mejor dejarle en casa o llevarle al colegio? ¿Decimos algo al profesor o esperamos a ver si a la vuelta de clase está mejor? Marta Navarro, profesora de Educación Infantil, tiene claro que "en cuanto se detecte el menor síntoma de enfermedad éste ha de ser comunicado, primero por el bien y mejora del niño y, segundo, para evitar posibles contagios" e insiste en que "la comunicación diaria entre padres y profesores es importante, así como que los docentes y las familias tengan una información básica sobre las enfermedades más comunes que los niños pueden sufrir en la escuela y los cuidados que se van a necesitar, aunque la consulta al pediatra sea siempre obligada ya que es la persona indicada para valorar el tratamiento y si el niño debe ir o no a la escuela y el tiempo que debe permanecer en casa". Una buena idea es estar preparados ante las posibles urgencias y contar con alguien de confianza que se quede con el pequeño si los padres no van a poder ausentarse del trabajo.
 
 
 
     
     
 

Cuándo no llevar al niño a la guardería

 
   
  Si el miedo de los padres a que el niño enferme no debe frenar que acuda a la escuela, la Sociedad Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) recomienda dejar al pequeño en casa cuando presente síntomas como:  
     
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Fiebre  
       
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Dificultad para respirar  
       
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Irritación o vómitos sin causa aparente  
       
   
Necesitan cuidados, que no se le podrán dar en el colegio o si no va a poder participar con normalidad en las actividades de clase.  
       
    Nunca hay que llevarlos si: tiene conjuntivitis, diarrea, sarampión, paperas, tos ferina, varicela y, por supuesto, hepatitis. Las razones son obvias: el gran malestar del niño enfermo y las altísimas probabilidades de contagio.