Pruebas para confirmar el diagnóstico

Detectar anomalías en el embarazo

•   Biopsia corial
  Es una prueba de diagnóstico invasiva, y constituye el método de elección para obtener tejido fetal para el diagnóstico prenatal antes de la semana 15 (se efectúa habitualmente entre las semanas 10 y 12 de gestación). También se realiza si hay antecedentes de un hijo con alguna cromosomopatía o alteración genética.
   
  La prueba se puede realizar por vía transabdominal o transcervical. Consiste en extirpar parte de las vellosidades placentarias (futura placenta) bajo control ecográfico, y determinar a través de ellas posibles anomalías genéticas como el síndrome de Down.
   
  Las ventajas de la biopsia corial frente a la amniocentesis son que se realiza unas semanas antes y que el resultado tarda menos tiempo (aproximadamente una semana), lo que facilita la toma de decisiones posterior.
   
  Entre los riesgos de la prueba se encuentran: la infección (debido al carácter invasivo de la prueba) o el aborto espontáneo (1-2%, similar al riesgo producido por la amniocentesis), y puede dar un 5% de falsos positivos.