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Qué es el TDAH con predominio hiperactivo

El actuar sin pensar es uno de los rasgos típicos de estos niños

 

     
El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), o más brevemente el trastorno hiperactivo, es una etiqueta diagnóstica que identifica a niños que presentan problemas atencionales, de impulsividad y de sobreactividad motora. Se trata de una población muy diversa, con grandes diferencias en su sintomatología y que además presenta frecuentemente otros trastornos asociados.

La hiperactividad se articula en función de tres criterios: inatención impulsividad,   y sobreactividad.
  TDAH con predominio hiperactivo
     
     
 
Tomas Ortiz Alonso
Catedrático Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica
Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid
 

La impulsividad

La impulsividad es el segundo vértice de la conceptualización de la hiperactividad. En términos generales podríamos definirla como un déficit en la inhibición de la conducta, manifestada como un "actuar sin pensar". En términos genéricos la cuestión clave está es distinguir o unificar una impulsividad social de una impulsividad cognitiva. La primera, al menos por lo que respecta al ámbito de la hiperactividad, se vería reflejada en conductas como éstas:
 
⇒    Incapacidad del niño para esperar su turno en situaciones académicas o de juego. TDAH en niños: impulsividad
⇒    Toma de riesgos innecesarios que le lleva a padecer caídas y lesiones en mayor número.
⇒    Poca tolerancia a la frustración, lo que provoca conductas ansiosas y destructivas.
⇒    Incapacidad para trabajar en tareas donde los reforzadores aparecen lejanos.
⇒    Dificultades para seguir instrucciones y de mantenerlas en ausencia del estímulo que las genera.
   
La impulsividad "cognitiva" en su definición más restringida indica una tendencia a responder rápido y cometer más errores en tareas donde está presente la incertidumbre de repuesta, la mayoría del ámbito académico. En sentido más amplio indica un estilo de procesamiento de la información holístico -en contraste con el reflexivo más analítico- asociado con un déficit en el desarrollo de determinadas estrategias de solución de problemas.
 
 
 

La sobreactividad

 
TDAH en niños: sobreactividad   La sobreactividad podríamos definirla como la presencia de niveles excesivos para la edad del niño de actividad motora o verbal.

Aunque este es, en teoría, el conjunto de conductas que da nombre al trastorno, no está claro que los niveles de actividad distingan perfectamente la hiperactividad de otros trastornos infantiles, ni que los niños hiperactivos siempre se muestren más activos que los normales.

La sobreactividad motora, excepto en casos graves donde suele darse algún tipo de alteración neurológica, fundamentalmente se desencadena ante determinadas situaciones o tareas que requieren atención y esfuerzo y cada vez parece más claro que es consecuencia y no causa de los problemas cognitivos de los niños hiperactivos.
 
 
 

El niño hiperactivo frente al mundo

 
La problemática asociada al TDHA en muchos casos casi es más preocupante que los síntomas primarios. Ésta se concentra en estas áreas:
 
⇒    Los trastornos de conducta son extremadamente frecuentes en los niños hiperactivos. Casi la mitad de ellos podrían recibir también el diagnóstico de conducta disocial, o al menos presentan problemas de testarudez, conducta desafiante, rechazo a las órdenes, rabietas y agresividad verbal. Entre los adolescentes estas conductas evolucionan a mentiras, robos, absentismo escolar y en menor grado, agresividad física.
 
⇒    Los problemas de rendimiento académico y dificultades de aprendizaje también se relacionan claramente con la hiperactividad. En estudios con pruebas de rendimiento estandarizadas las puntuaciones de los niños hiperactivos acostumbran a estar casi dos desviaciones estándar por debajo de la media. En el campo escolar, la mayoría de niños hiperactivos presentan peores puntuaciones en los test de inteligencia y en las tareas de rendimiento.
   
⇒   Trastornos emocionales con baja autoestima y problemas de relación social. Los dos problemas anteriores desembocan en este tercero, que hay vigilar estrechamente para evitar que derive en patologías psiquiátricas más serias.
   
   

 

   
 

Síntomas del niño con trastorno hiperactivo

 
La Asociación de Psiquiatría Americana a través del manual diagnostico de trastornos mentales y del comportamiento (DSM-IV) indica que las personas con hiperactividad-impulsividad manifiestan los siguientes síntomas:
 
⇒   Inquietud, se mueve en el asiento. Síntomas del niño con trastorno hiperactivo
⇒   Se levanta cuando debería estar sentado.
⇒   Corre y salta en situaciones inapropiadas.
⇒   Tiene dificultad para jugar tranquilamente.
⇒   Excitado a menudo, "como una moto".
⇒   Verborrea.
⇒   Responde antes de que finalice la pregunta.
⇒   Dificultad para guardar el turno en actividades de grupo.
⇒   Interrumpe a otros en los juegos y en conversaciones.