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Juguetes ruidosos, una distracción peligrosa para los niños

La compra responsable de los padres es vital para evitar peligros

 

     
 


Juguetes con música, tonos divertidos, sonidos reales... y algunos muy ruidosos. Estos juegos llaman poderosamente la atención de los más pequeños y entran a formar parte de su solicitada lista de regalos. Pero lo cierto es que hay que prestar especial cuidado porque pueden causar lesiones irreversibles en la audición de los niños cuando superan los 80 decibelios (dB).

Si presenciáramos el lanzamiento de un cohete espacial como el Apolo, nuestros oídos tendrían que soportar niveles de más de 180 decibelios (dB); que serían 140 si se trata de una explosión de dinamita y unos 135 en un concierto de rock; hablamos de 120 si estuviéramos cerca del despegue de un avión. Ruidos ensordecedores que cualquier adulto, consciente de las lesiones auditivas que puede provocar, evitaría que tuviera que vivir un niño.


Charo Barroso

  Juguetes ruidosos, una distracción peligrosa para los niños
     

 

 

Muchos decibelios en el oído de los niños

   
Sin embargo, los más pequeños se divierten con juguetes como coches sirena, armas sonoras, instrumentos musicales o videojuegos a todo volumen que pueden generar un ruido de entre  110 y 135 decibelios, sobre todo si juegan con ellos cerca del oído.
 
Una cuestión sobre la que alerta la entidad benéfica "Clave, atención a la deficiencia auditiva" (www.oiresclave.org) que reclama a los padres una compra responsable de juguetes y pide a las familias que enseñen a sus hijos a usar los juegos sonoros de manera adecuada. Además, insiste en que hay que revisar si los juguetes pueden perjudicar la audición de sus hijos con la misma minuciosidad que lo hacen con aquellos que contienen piezas pequeñas con las que pueden atragantarse.
 
"Nos hemos acostumbrado al ruido sin pensar en los daños que puede provocar. Muchas familias creen que no es un problema del que deban preocuparse hasta que sus hijos sean adolescentes, cuando escuchan su música, se someten a largas sesiones de videojuegos, van a conciertos o frecuentan ambientes ruidosos. Es un gran error, hay que educar desde que son pequeños", señala la directora de Clave, Carmen Abascal.
   

 

 

La pérdida de oído por ruido se acumula

   
Juguetes ruidosos: La pérdida de oído por ruido se acumula   La pérdida de audición por ruido es acumulativa y ocurre de forma gradual a lo largo de los años: de ahí la necesidad de proteger al niño desde una edad temprana.

Al nacer el ser humano posee unas 15.000 células sensoriales que, si se destruyen, no tienen capacidad de regenerarse. Uno de sus mayores enemigos son los sonidos demasiado intensos (ruidos) que van acabando con ellas: hasta unos 80 u 85 decibelios (dB) la capacidad auditiva no se ve afectada, pero una vez superada esa barrera, los cilios de las células sufren serios daños.

Y por encima de ese nivel la célula muere, alterándose la capacidad auditiva de manera irreversible: si les ocurre a todas las células sensoriales, se produce la sordera.