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Crianza positiva: cómo mejorar la conducta de niños de 6 a 8 años

Tu buen ejemplo es imprescindible para que tu hijo se porte bien

 
Los amigos y compañeros cobran más importancia para los niños de 6 a 8 años de edad. Se muestran más independientes de la familia. Son capaces de realizar muchas tareas por sí mismos. Buscan la aceptación de sus amistades. Desarrollan sus destrezas mentales y físicas. Se explican mejor y describen sus vivencias, ideas y sentimientos. Las rabietas dan paso a las discusiones y el niño empieza a comprender por qué no tiene que hacer lo prohibido. Empieza a discernir entre realidad y ficción: empieza a cuajarse la edad de la razón. Aplicar un estilo de crianza positiva es clave e esta edad.
   
   
   
   

Crianza positiva: consejos para el desarrollo infantil

 
 
mejorar la conducta de niños de 6 a 8 años   Ya no son tan pequeños y cada vez se dan más cuenta de si algo está bien o mal. En esos momentos necesitas actuar para que poco a poco su comportamiento mejore.

Con los principios de la crianza positiva se actúa aplicando disciplina con respeto, sin alterarse, sin perder los papeles, sin castigarle físicamente. Y esto se logra con el razonamiento, con la coherencia y la justicia. Al aplicar siempre esta misma disciplina afectuosa estarás poniendo los cimientos para una relación con tu hijo sólida y de confianza mutua. Si no aplicas y enseñas siempre estos principios, crearás confusión en él.
  Básico: que aprenda a autocontrolarse, el sentido de la responsabilidad y valores positivos.  
     
     
 
Para los expertos, lo mejor contra los comportamientos difíciles es prevenirlos. Para que el niño interiorice el buen comportamiento es interesante seguir estas pautas:
   

Presta atención solo a lo bueno

  Elogia su comportamiento siempre que así lo merezca. De esta manera los refuerzas. Es lo que se llama una atención positiva.
   

No le atiendas cuando lo hace mal

  Ignora algunos malos comportamientos. Sin esa atención, entiende que su comportamiento pasa desapercibido y no consigue lo que quiere. Así evitarás que se acostumbre a la atención negativa.
   

Planear el día en positivo

  Cuéntale los planes y lo que va a ocurrir en ese día para que sepa qué puede esperar.
   

Amplitud de miras, soluciones

  Ante un problema, ofrécele alternativas. Por ejemplo, hoy no puedes jugar con la consola, pero sí a la pelota en la calle o al fútbol con tus amigos. Redireccionales hacia otra actividad.
   

Reconocer lo que hacemos mal

  Acepta errores, nadie es perfecto. Todos nos equivocamos. Cuando un niño ve que su padre reconoce lo que hace mal, intentará hacerlo cuando él se vea en una situación parecida.
   

El ejemplo es todo

  Actúa como un ejemplo: nada es más poderoso para inculcar buenos hábitos que ver cómo tus padres hacen, incluso aunque no digan nada al respecto. Es más, decir sin hacer, no cala en la conducta de los niños
   

Calma y afecto ante los problemas

  Para demostrar ese afecto y amor y facilitar la comprensión, muéstrate calmado pero con firmeza y amabilidad. Y, por supuesto, utiliza un lenguaje sencillo y responde siempre con buen humor.
   
   
   

Seguridad vial: el niño aprende como una esponja

   
•    Recuerda llevar a tu hijo en la sillita de coche adecuada a su altura y homologada.

Y dale las instrucciones necesarias para concienciarle del tráfico y de la importancia de mirar antes de cruzar en los pasos de cebra o de caminar por la acera.
  Seguridad vial niños de 6 a 8 años
     
•    Explícale por qué no debe confiarse en el agua y del riesgo que acarrea.

Aunque ya sepa nadar, estad atentos y en actitud vigilante cuando se encuentre en la piscina o jugando en la orilla de la playa. Muéstrale cómo actuar si necesita ayuda.
 
   
   
   
   

Desarrollo óptimo: ejercicio físico y alimentación saludable

 
     
  Con esta edad, los pequeños deben tener al menos una hora de ejercicio físico al día. Cuando no tenga gimnasia en el colegio, puede asistir a clases extraescolares para practicar su deporte favorito. Si no, simplemente puedes salir a dar un paseo con él.  
     
  Junto con la actividad diaria, la alimentación sana desde pequeños es fundamental para su buena crianza, tanto que influirá en toda su vida. Cuéntale qué comida es la más sana para él y por qué debe tomarla. Eso sí, predica con ejemplo: tú también tienes que comer sano o fracasará la enseñanza.