PUBLICIDAD
    Natalben desarrollo
   
   

Crianza positiva: cómo mejorar la conducta de niños de 3 a 5 años

Los castigos físicos hacen que niño se a violento con otros niños

 

       
  Mejorar la conducta de niño   El estilo de crianza positiva necesita que los padres hablen y actúen "en positivo", aunque estén queriendo decir "no" a su hijo.

Esto precisa de un entrenamiento que se adquiere con la práctica constante de la disciplina positiva; a veces no es fácil de lograr, pero lo importante es que cambiemos poco a poco nuestra forma de comunicarnos. Así conseguiremos que el niño esté más motivado para obedecer.

Os damos unos consejos de crianza positiva muy útiles para niños de 3 a 5 años.
       
   
   
   

Consejos mejorar el comportamiento de niños de 3 a 5 años

   

Órdenes fuera

  Evita las órdenes como si fueran ultimátums. Ser firmes no significa ser déspotas.
   

Niño informado, reglas a la vista

  Si el niño conoce las reglas perfectamente, porque los padres se las han explicado de forma clara y sencilla, se reduce la necesidad de pelearse.
   

Decir "no" sin decirlo

  Decir que no a veces es necesario pero siempre se puede educar en positivo. En vez de decirle no hagas esto, dile lo que debe hacer. Por ejemplo, "Recoge los juguetes y ponlos en su sitio", en vez de, "No se tiran juguetes al suelo". A veces simplemente con que les digas "más tarde" o "pronto", ya vale.
   

Obsérvale.

  Aprende a reconocer cómo se encuentra, cuándo se enfada.
   

Resalta lo bueno.

  Elogia su buena conducta y haz la vista gorda con una mala sin importancia, siempre que sea posible. Ignorar un comportamiento, ayuda a que no lo repita.
   

Ante la ira, permanece inalterable

  Consejos mejorar el comportamiento de niños de 3 a 5 años
  Cuando coja una rabieta, permanece calmado y sin alterarte para responder.  
     

El castigo físico no educa

 
  Con el castigo físico, el niño puede coger miedo a los padres. Habla con él sobre el problema para que reflexione y comprenda por qué ha estado mal su comportamiento. Los enfados y castigos hieren sus sentimientos y si se prolonga en el tiempo se resienten las relaciones familiares.  
     

La violencia física moldea su carácter

 
  Los castigos físicos provocan que se comporte de forma violenta y pegue a otros niños. Para él es normal esa acción y comportamiento, ya que sus propios padres lo hacen.  
     

Paciencia con los niños difíciles

 
  En niños más desafiantes, recuerda que cuanto más mayor, más difícil será disciplinarse.  
   

Lo que se da, se devuelve

  Sigue la máxima: dar amor, te devuelve amor. Y al revés, cuando das castigos, gritos o golpes, solo consigues ira y resentimiento.
   

Padres ojo avizor.

  La disciplina positiva lleva tiempo y esfuerzo. Sin la implicación de los padres, no es posible. No siempre serán perfectos y habrá días en que os den ganas de desistir, pero no cejéis en vuestro empeño. Sois humanos, también os equivocáis.
   
 
 

Niños de 3 a 5 años: Cómo hacerles más responsables de sus actos

 
A medida que van creciendo y haciéndose más independientes, van entendiendo mejor las cosas que les rodean. Nada mejor para protegerles que explicarles cómo funciona todo y las reglas para desenvolverse en ese mundo exterior que comienzan a explorar ellos solitos.
 
 
 
•   A esta edad ya "conduce" su triciclo y ya puede entender algunas pequeñas normas de seguridad vial: circular sin salirse de la acera, no correr tras la pelota cuando esta pase sobre una carretera, el significado de los colores del semáforo y de los pasos de cebra o qué puede suceder si no lleva el casco puesto. Todas estas sencillas pautas pueden salvarle la vida y evitan accidentes.
   
•   En el automóvil, desplázale en su sillita de seguridad homologada y adecuada a su altura y peso.
   
•   Cuando vayas a un parque, asegúrate de que los columpios y el estado general de este espacio no presentan nada peligroso para tu pequeño. Desde que todo esté bien atornillado hasta que las puntas sean redondeadas.
   
•  Cuando se bañe en la piscina, aunque sepa nadar, vigílale siempre. Es más, disfruta del agua con él e incluso puedes enseñarle a nadar. Eso le hará perder el miedo, si lo tiene.
   
•   Cuando tu hijo reacciona de forma "arisca" y "tímida" con un extraño no lo tomes como algo negativo sino todo lo contrario: enséñale a cuidarse de personas desconocidas.
   
   
 
 

Marta Villalba