Cómo controlar el contenido de la TV en el niño y adolescente

Muchas horas de televisión afectan negativamente a las familias

     
Una prioridad máxima para los padres es el control de los contenidos que ofrece la televisión a los más jóvenes. Obviamente los progenitores jamás deben permitir que sus hijos estén sometidos diariamente a escenas de violencia, bien sea verbal o física. Los niños y adolescentes pueden imitar acciones que han visto en la televisión, llegando incluso a aceptar la violencia como manera de resolver problemas reales.

Otro ejemplo: si no se controlan bien los contenidos, la televisión puede favorecer las comidas rápidas; los niños pequeños pueden ir adquiriendo una tendencia a elegir los mismos alimentos que se anuncian en la televisión. Y muchas veces estos productos se encuentran muy alejados de una dieta saludable.
  Controlar el contenido de la TV en el niño
   
   
   

TV: bloquear contenidos peligrosos para los hijos

 
   
En la adolescencia es vital controlar los contenidos sexuales que emite la televisión, entre otras razones por la forma en que se solucionan dichos problemas en pantalla. Esto puede generar en el adolescente una fuente de problemas psicológicos, complejos de inferioridad y sobre la forma de abordar el problema de las relaciones sexuales.  
 
Es importante controlar los contenidos que no convienen a la edad de los niños. Los padres no deben permitir que un niño pequeño o un adolescente estén sometidos a contenidos fuera de su alcance cognitivo, social o emocional. Con esto quiero decir que la variedad de contenidos televisivos hace que muchos niños con hermanos mayores estén sometidos a escenas que pueden ser bien asumidas y entendidas por sus hermanos, pero no por ellos mismos. La pluralidad televisiva permite entender a los padres, poder identificar bien los programas asequibles para cada uno de sus hijos.
 
 
 

Integrar la televisión en estilo de vida familiar

 
Es muy importante que la televisión se integre dentro del estilo y rutina de la vida familiar como un medio mas de comunicación, diversión, información o enseñanza, y no sea un elemento que quita tiempo de interacción y comunicación familiar. Este hecho es de suma importancia por la incidencia que tiene en los procesos de socialización la interacción familiar entre padres e hijos y entre los propios hermanos.
 
 
     
  Existen estudios que demuestran que la TV sin supervisión afecta negativamente al estilo de vida familiar ¿De qué forma? Consigue disminuir las interacciones entre padres e hijos y entre los propios hermanos. Muchos estudios han mostrado que una o dos horas por día de televisión sin ningún tipo de supervisión, interacción o control por parte de los padres, provoca un significativo efecto negativo en rendimiento académico en todas las edades escolares  
     
 
 
La vida familiar y sobre todo el estilo de vida familiar en relación con la televisión debe se activo, de apoyo, interactivo con el niño. No se puede tener un estilo de vida pasivo, despreocupado y sin ningún tipo de control cuando los niños se colocan frente al televisor.
 
 
 
     
  La televisión puede alterar el sueño del niño    
     
   

La televisión debe preservar el sueño

     
    Por otro lado, tampoco se debe desarrollar un estilo de vida al margen de un control del sueño como consecuencia de la televisión.

Los padres no deben permitir que el niño vea programación televisiva, por lo menos dos horas antes de acostarse. Tampoco que el adolescente elija contenidos violentos o fuertemente emocionales antes de irse a dormir.

El objetivo es permitir que los menores pueda tener un comienzo de sueño rápido y tranquilo. La falta de sueño o la alteración del ritmo circadiano de sueño provoca al día siguiente cansancio, falta de atención y los niños se vuelven mas distraídos e irritables.
     
 
 
Tomas Ortiz Alonso. Catedrático-Director del Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica.
Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid